Carabobo: 1821-2021 (II)

Las contradicciones sociales como motor de la historia

Muere el Libertador en 1830. Su grandeza crecería “como crecen las sombras cuando el sol declina”.  José  A Páez, Francisco de Paula Santander y Juan José Flores se encargarán de la desintegración territorial de Colombia. La oligarquía  había triunfado: separada  América de España  y desmembrada Colombia,  todo el poder estaba en sus manos. Así lo habían deseado desde 1810. “La transición” de la colonia a la República fue obra suya.  TRANSICIÓN  Y  NO  RUPTURA, les  aseguraba  LA  CONTINUIDAD  DE  SU DOMINACIÓN. 

En medio de aquel archipiélago de adversidades, el Libertador amaba. A Manuela le escribe: “Mi amor…cuidado con lo que haces, pues si no, nos pierdes a ambos perdiéndote tu”. Cada vez más enjuto, ya no podía con su cuerpo de “Capitán Valiente”. Le atribuyen lo de “Triunfar”. Sus enemigos esperaban ansiosos el desenlace fatal: lo “habían conducido a las puertas del sepulcro” y  él, “los perdonaba”. Pero la historia los condenará para  siempre.

TRANSICIÓN Y NO RUPTURAS,  PLANIFICÓ Y CONSIGUIÓ LA OLIGARQUÍA TERROFAGA. Ayer, mantuanos  sumisos a España, hoy “industriales” sumisos   a los Estados Unidos….HE  AQUÍ LA  REPÚBLICA…..De explotadores de esclavos e indígenas en sus haciendas, a importadores de cualquier cosa.   La clave de su  éxito está, en los vínculos que el poder económico tenga con el gobierno de turo: LO HAN LOGRADO COMPLETO. 700 mil millones de dólares “suyos”  en el exterior, sin tener  sólidas industrias  lo demuestran.  

El Libertador había sido separado de todos sus poderes. La perfidia lo arrinconaba. La oligarquía se apresta a su hegemonía total, pero la crisis social y económica era estructural; los conflictos olerían a pólvora. Montoneras o guerras civiles  por 70 años,  terminaron por destruir la débil economía nacional. “Tierras y hombres libres” gritaba “La Federación” de  Zamora. Pronto, la oligarquía le quitó la vida. Otro balazo del mismo orígen, que  aquel  que asesinó  a Sucre. 

Durante el siglo XIX, la oligarquía ocupada en la restauración y aseguramiento de sus latifundios, se ocupó  poco de los problemas limítrofes-territoriales, generados por la ruptura de la unidad territorial colombiana, construida por El Libertador. Son culpables, junto con “políticos” de entonces, de nuestras pérdidas  territoriales fronterizas con Colombia y con Guyana. “Sin disparar un tiro” ocurrieron los  despojos territoriales dijo  el  poeta Andrés Eloy Blanco.  Negociaciones  mal llevadas con Colombia, con  traiciones a la patria de Presidentes y Cancilleres (HAY ABUNDANTES PRUEBAS DE ESTO),  condujeron al  “Arbitraje Español”, en dónde España  le  otorgó a Colombia  “más de lo que esperábamos”, confesó el propio negociador colombiano  Carlos Holguín.   En lo de Guyana, la bajeza, entreguismo e irresponsabilidad de la oligarquía llegó al colmo: le enviaron una carta firmada por “notables” de Caracas, al gobierno Inglés, para que invadiera nuestro territorio (por miedo a la Guerra Federal) y a cambio, se podían quedar con el Estado Bolívar y parte del Amazonas. Son unos “hijos de la chingada”, y “especulan pero dan trabajo”. Sus descendientes, hoy están comprometidos hasta los tuétanos con los Estados Unidos contra Venezuela. De que nos asombramos  que  “Juancito alimañas” y  su combo, pidan a  fuerzas  extranjeras que  invadan A SU PROPIO  PAÍS….de allí venimos…HASTA CUANDO  TANTA TOLERANCIA….

Para finales del siglo XIX, Venezuela era un país desconectado  territorialmente. Los venezolanos se desconocían entre sí,  y desconocían a su país.  La guerra de independencia apenas pasó por los Andes. Su producción agrícola pudo medio sostenerse  por  algún tiempo. La producción de café, su principal producto de exportación, es una actividad intensiva, que no requiere de latifundios, sino medianos productores, lo que involucraba mayor desarrollo capitalista en la región, que en el centro y llanos del país, donde se imponía el trabajo esclavo, que es contrario a la lógica del capital. La crisis mundial del capitalismo,  afectó sus exportaciones. 

Para 1890, había en el país 2950 coroneles y más de 3000 generales sin sueldo y auto nombrados. Esta situación pesó seriamente en la inestabilidad nacional. Según el censo de 1891, el  país tenía 2.323.527 habitantes, de los cuales, 1.186.388 eran analfabetos. Las guerras  civiles y la crisis agrícola,   azotaban  terriblemente  al  país. La inestabilidad era completa.

El 23 de Mayo de 1899, Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, con 58 paisanos más, inician  LA  INVASIÓN DE LOS SESENTA. Marchan exitosamente desde San Cristóbal hasta Caracas, a reclamar derechos económicos. El 22 de octubre  llegan triunfantes a La capital. La historia del país cambiaría: Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita, Marcos Pérez Jiménez y Carlos Andrés Pérez, todos del Táchira, gobernaran este país por 60 años. Cipriano Castro e Isaías Medina Angarita, merecen análisis aparte. 

En 1902,  “La planta insolente del extranjero había hollado el suelo sagrado de la patria”; Venezuela por deudas contraídas desde la gesta emancipadora, y sucesivos gobiernos, fue militarmente invadida por países europeos. Europa  quería  medir,  hasta dónde los Estados Unidos aplicarían su “Doctrina Monroe”. Castro llamó al país a la defensa nacional.   En 1902,   Castro  y Gómez, vencen a La “Revolución Libertadora” del banquero y  hacendado  Manuel Antonio Matos. Única vez, que un banquero venezolano es preso y conducido públicamente  esposado  por  calles de Caracas. Las montoneras son derrotadas.  Cipriano Castro  se había  convertido en un problema para los terratenientes criollos y para los intereses norteamericanos. La conspiración se pone en marcha, los gringos la conducen.  Juan Vicente Gómez  saca del poder (1808) a su compadre y paisano Cipriano Castro, para asumir el mando  con mano de hierro, con una dictadura feroz,  hasta 1936. El dictador Gómez es buena paga: le entregó a los terratenientes más tierras y a las compañías petroleras gringas nuestro petróleo y otras riquezas. Por concesiones, se legalizó el  extractivismo  foráneo: “Un país en venta”. CONTINUARÁ   EL  PRÓXIMO   SÁBADO.



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Jesús M. Vivas P.

Profesor Universitario con 45 años de servicio docente. PhD en Historia, egresado de la Universidad Complutense de Madrid. Más de 700 Artículos publicados a nivel nacional e internacional, mas de 60 años en la lucha revolucionaria, soy Jesus "Chucho" Vivas

 jesusm_vivas@hotmail.com

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