A propósito de ser ciego

¿Será que Maduro quiere que Leopoldo sea presidente?

Hay un viejo refrán que dice: “cuando el río suena, piedras trae”.  Y es que a propósito de pactos entre lo que pudiera definirse como una putrefacta directiva de algo que  denomina Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV),  y por otra parte, la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), comienzo a ver elementos de acercamiento entre ambas cúpulas.

En el seno de la sociedad venezolana, pudiera ser muy numerosa la lista de problemas en las áreas de educación, salud y cultura, pero debido al momento histórico,  existen particularidades en la praxis política que deben ser resueltas para concretarnos en otros espacios prioritarios de la sociedad; verbigracia, tenemos una emergencia, y si esa coyuntura no es superada,  jamás podremos avanzar hacia los espacios de integración social y ciudadana.

Tenemos un país que se encuentra descuartizado en lo económico. Venezuela, lo único que produce es una esquizofrénica inflación unida con especulación, la primera promovida fundamentalmente por la emisión de dinero inorgánico, y la segunda,  debido a la concentración en pocas manos de los productos existentes, es decir, mafias paralelas generadas por una simbiosis de políticos corruptos, castas militares, subrepticios civiles y zascandiles empresarios,  a quienes lo menos que les importa,  es el pueblo.  En ambos casos el PSUV y la MUD,  uno es peor que el otro. El primero porque acusa a todo el mundo de lo que para ellos sería  la “guerra económica”, y los segundos,  porque achacan precisamente al gobierno toda la responsabilidad del desastre,  diciendo que hay que “cambiar el modelo económico”. No obstante, ninguno ofrece un plan para salir de esta crisis, mientras la población agoniza socialmente, es decir, se empobrece de manera irreversible y condenatoria.

Dentro de ese contexto, la delincuencia desbordó por completo al gobierno nacional, al punto que han creado la llamada Organización para la Liberación y Protección del Pueblo (OLP), lo cual viene a reconocer que algunas “misiones” son un fracaso,  porque dicho plan vendría a sustituir a la otrora misión “A toda vida Venezuela”. Es más, es tal la controversia ideológica  en ambos planes, que mientras la primera por ser una “misión” tiene un contenido social, la segunda, es evidente que su concepción es bélica porque se habla de “liberación” ¿Vaya manera de aplicar políticas de seguridad? Es más,  curiosamente, habría que preguntar a los ejecutantes de la OLP si van a llegar hasta sectores, como el “23 de Enero” en Caracas, sitios en los cuales, colectivos como la llamada “La Piedrita” dicen que ellos son “el Estado”. Y de ello,  ¿qué nos dice la MUD? Afasia es la respuesta. ¿Estarán de acuerdo con la OLP en caso de llegar a ser gobierno?

Hay otro elemento que llama la atención. Tenemos un gobierno que habla de “paz” pero con discurso de guerra, y que además de la “guerra económica”, escuchamos decir que existe una “guerra psicológica”, una “guerra comunicacional” y hasta una “guerra bacteriológica”. Y ante esa guerra, ¿Cuál ha sido la respuesta de la oposición en estos tiempos? Pues,  hemos tenido un golpe de Estado, un paro petrolero, “guarimbas”, y hasta tuvimos un paro empresarial.

Maduro, habla que rechaza los imperios, pero es un gobierno hipócrita, porque jamás ha dejado de pagarle un dólar al capital más rico e imperial del mundo, léase Wall Street. Habla de soberanía, pero ha entregado a China y Rusia gran parte de la explotación de nuestras reservas de petróleo. Tiene años diciendo que nos vamos a convertir en una “potencia” y cada día somos más dependientes de ese petróleo y las importaciones. ¿En qué se ha diferenciado de la cuarta república?

Y si llegamos a la síntesis sobre la polémica decisión de la condenatoria de Leopoldo López, y sin meter las manos en el fuego por nadie, el gobierno niega que sea un preso político, pero está preso en una cárcel militar. Y qué decían los verdugos de  Chávez en tiempos de la cuarta república cuando éste se encontraba en Yare; pues sentenciaban que era un golpista preso por su insurrección militar. A López le endilgan delitos, pero ninguno asociado con los 43 muertos de las guarimbas en 2014, situación que pudiera cambiar de manera determinante por una eventual amnistía, mientras que por casos de asesinatos o “traición a la patria” sería muy distinto. De hecho, recordemos que tanto Maduro y Cabello han realizado declaraciones en las cuales han dejado ver en sus costuras, claras intenciones porque éste se vaya a Estados Unidos. ¿Propuesta no aceptada por una de las partes?

Con todas las acciones erróneas que sigue ejecutando Maduro desde la presidencia, aunado con haber logrado la “victimización” plena de Leopoldo López con todas las acciones jurídicas recientes,  me pregunto: ¿Será que Maduro quiere que Leopoldo sea presidente? ¿Habrá algún pacto al estilo de las viejas élites puntofijistas? A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.  

 



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Javier Antonio Vivas Santana

Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)

 jvivassantana@gmail.com      @jvivassantana

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