Carlos Lanz y sus 20 Premisas para blindar la Transición al Socialismo

Uno de los analistas políticos que más leo y le presto atención, es a Carlos Lanz, sobre todo porque como intelectual es un hombre altamente reflexivo y crítico, y a su vez no anda “buscando a Dios por los rincones”, enfrenta la adversidad teórica o práctica, sin devaneos ni excusas. Esa postura vertical se transmite en uno de sus últimos artículos titulado “20 Premisas para hacer irreversible la Transición al Socialismo” (aparecido en aporrea.org el 21/05/2014), y el cual me motivó a vincular las ideas de Lanz, con ciertas experiencias que en el estado Portuguesa se han estado llevando a cabo en esa búsqueda por consolidar el proceso revolucionario.

Lanz inicia su artículo citando una frase del Comandante Hugo Chávez que no pierde vigencia ni actualidad: hay que “traspasar la barrera del no retorno”, "Radical supresión de la lógica del capital", “Pulverizar completamente la forma del Estado burgués…” Para Lanz, estos son “aspectos centrales del esfuerzo para hacer irreversible la transición...” La califica como “…la perspectiva de mayor aliento programático en la coyuntura como renovación de la promesa, como rearme ideológico…” Es decir, la transición al socialismo es un camino programático y en concordancia con el desenvolvimiento histórico social de nuestras sociedades.

Es necesario impulsar movimientos de investigación que impulsen a los sectores agrupados en gremios, movimientos, asociaciones, instituciones, revistas., entre otros, a debatir los medios para la consolidación de una consciencia ideológica revolucionaria. La superestructura sigue intacta en la experiencia venezolana, no ha habido cambio sustancias. La estructura se mueve en razón de una orientación técnico-administrativa complaciente del derecho positivista, pero no termina de engranar en un proyecto de país que por ocasiones pareciera distinto a los parámetros formales de las instituciones del Estado. Nos ha hecho falta adecuar, actualizar y establecer vínculos operativos que comiencen a desmontar los valores de una superestructura ajena a los principios fundacionales de una nueva sociedad democrática y participativa.

Lanz asume, en su escrito, un conjunto de expresiones, posturas y puntos de vistas, que considera que aún están dispersos y cuya concepción ideológica en vez de liberarnos, nos mantiene en un espacio de “no acción” y de ausencia de articulación política para avanzar en el proceso de transformación revolucionaria. Se requiere, expresa Lanz, de “…20 premisas cuyo debate puede ser una contribución a la unidad sobre bases programáticas...” Estas 20 premisas son:

I.- Postula el carácter continental-mundial de la transformación y la construcción de una internacional revolucionaria (en este punto, en el caso del estado Portuguesa, en concreto en la Universidad Nacional Experimental de los llanos Occidentales Ezequiel Zamora, VPA-Guanare, se ha ido elaborando, en razón de la línea de investigación “Estado y Sociedad”, del Programa Ciencias Sociales, Licenciatura en Administración y Licenciatura en Contaduría Pública, estudios, inscritos como investigación en el Programa de Estímulo a la Investigación y a la Innovación, PEII-2014, en el Subproyectos Administración Pública, que promuevan la creación en los diferentes espacios gubernamentales e institucionales, de redes de internacionalización del proceso revolucionario venezolano, sobre todo destacando la visión de una nueva institucionalización de la Administración Pública, en donde se continentalice los procedimientos y las estrategias contra la corrupción); II.- Plantea el socialismo con raíces propias, donde destaca lo indoafroamericano (al respecto, en coordinación con la Alcaldía Bolivariana de Sucre, se ha establecido jornadas de intercambio cultural que destaque la presencia “indoafroamericana”, en la cultura local. Si bien es cierto, es un granito de arena, son actividades cónsonas con la necesidad de proyectar nuevos valores en nuestras comunidades para ir tomando consciencia del lugar que ocupamos y el lugar que deseamos seguir ocupando con mayor reconocimiento de nuestra historia y nuestros orígenes); III.-Le coloca términos puntuales al proceso de transición socialista, para conjurar su indefinición (Si hay una tarea que desde los espacios académicos, de universidades comprometidas con el proceso de cambio, se viene haciendo, sobre todo en Portuguesa, es el establecimiento de ejes de acción ideológica que definan el ahora del proceso revolucionario. No se trata de mirar un espacio inmenso de teorías y buenas intenciones, sino de puntualizar que el socialismo se hace con organización y hechos puntuales, en la transferencia del Poder a los sectores populares. En este sentido, experiencias como la de la Alcandía Bolivariana de Sucre, muestran su compromiso por no diluir el pensamiento de transición al socialismo, sino de materializarlo a través de la conformación de comunas y de la ampliación de participación ciudadana, a través de empresas de producción social de carácter artesanal que consoliden la economía local cooperativa, rompiendo los criterios neoliberales de monopolio y especulación; solamente con este tipo de acción se encuadra una definición concreta de los postulados que, en el ahora histórico, se aspiran alcanzar); IV.- Involucra la insurgencia cultural y la educación liberadora, como ejes de construcción de una nueva subjetividad revolucionaria (En este punto, por la vía de la pedagogía crítica, nuestros nuevos docentes universitarios están modelando su experiencia de aula y sus aportes investigativos); V.-Significa asumir otro enfoque de desarrollo integral, endógeno-sustentable (Como se ha venido mencionando, el caso de la Alcaldía de Sucre del estado Portuguesa, es un ejemplo práctico de este postulado y se viene incrementando su rango de acción, toda vez que otros municipios han venido teniendo experiencias puntuales en este aspecto); los postulados : VI.- Se articula con el poder popular y la construcción de la comuna; VII.- Se relaciona con el trabajo liberador, promocionando el Consejo de Trabajadores y el Control Obrero; VIII.-Tiene nexos con la alimentación sana, segura, soberana y sabrosa, en el marco del socialismo agrario; IX.- Desarrolla la medicina alternativa, confrontando el modelo médico capitalista y la industria de la enfermedad; X.-Se vincula con la preservación del ambiente y la socio-bio-diversidad con el enfoque agroecológico; XI.-Promueve tecnologías apropiadas y socialmente apropiables; XII.-Demanda una nueva racionalidad comunicativa, contra la distorsiones informativas; XIII.-Requiere de un nuevo modelo de gestión pública para enfrentar la burocracia; XIV.- Se vincula a la emancipación de la mujer, combatiendo todo tipo de discriminación y exclusión; XV.- Redefine el territorio y el hábitat, con la vivienda productiva; XVI.- Inscribe la lucha ambiental en la estrategia por cambia el sistema, en la perspectiva del eco-socialismo; XVII- Promueve la defensa integral del territorio a través de la unidad cívico-milita; XVIII.- Impulsa las redes de inteligencia social, para la alerta temprana y la respuesta rápida; XIX.- Incentiva la educación física y el deporte, confrontando su enajenación; y XX.-Reivindica el ocio creador y el tiempo libre; están desarrollados, ampliamente, en el Programa de Gobierno del Comandante Wilmar Castro Soteldo, denominado Programa de Gobierno hacia una Portuguesa Socialista (2013-2016), destacando la creación del Distrito Motor Cafetalero y del Agua, desde cuya figura se ha venido articulando importantes proyectos de desarrollo local en las comunidades de mayor extensión rural del estado.

Es decir, volviendo a las ideas de Lanz, que hay una evidencia, papable y real, de que lo que a su juicio serían acciones que consolidarían la transición al socialismo, es posible hacerse en el ahora histórico. Que hay acciones que se están encaminando a esa consolidación, pero como todo una “golondrina no hace verano”, y se podrá articular ampliamente estas intenciones en el estado Portuguesa, pero si se descuidan otros estados y no articulan en tiempo real la necesidad de dar por hecho la existencia del poder popular y la comuna, esas acciones que harían irreversible la transición, se desvanecerían en una contrarriente que haría palidecer el proceso revolucionaria, conduciéndolo hacia otras latitudes ideológicas e institucionales que estarían muy
distantes de ese modelo originario propuesto por el Comandante Chávez.


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Ramón Eduardo Azocar Añez

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

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