El socialismo y la cogestión revolucionaria

1.- ANTECEDENTES TEORICOS E HISTORICOS A TOMAR EN CONSIDERACIÓN.

“En la medida en que las funciones vitales del control social no sean efectivamente asumidas y autónomamente ejercida por los productores asociados, sino dejadas bajo la autoridad de un personal de control por separado ( es decir, el nuevo tipo de personificación del capital ) la autoderrota del propio trabajo sigue reproduciendo el poder del capital en contra suya, materialmente manteniendo y extendiendo así el dominio de la riqueza alienada sobre la sociedad.”

Istvan Meszaro

MAS ALLA DEL CAPITAL

En la actual coyuntura es vital profundizar el debate en torno a la naturaleza del socialismo que queremos construir. En tal dirección, resulta clave hacer una evaluación crítica de las experiencias frustradas en la confrontación con el régimen capitalista. Si obviamos esta lectura, los riesgos de REPETIR ERRORES ESTAN A LA VUELTA DE LA ESQUINA.

Por ello, desde el punto de vista teórico-conceptual es básico ubicar la perspectiva que nos permite visualizar que estamos entendiendo como socialismo.

En un ensayo que publicamos en el CUADERNO PARA EL DEBATE N° 5, de Agosto de 1991, ubicando las raíces del capitalismo, señalamos lo siguientes:

“ Marx ubicó la raíz genética del actual cuadro de explotación planetaria y puntualizó sus características:

n Separación del trabajador de los medios de producción y de los medios de subsistencia, proceso producido por variados mecanismos: guerras, robos, expoliación, saqueos de los pueblos,etc.

n Conversión de una masa de hombres en “trabajadores libres”, que sólo cuentan con su fuerza de trabajo, apareciendo la esclavitud asalariada.

n Producción regida por valores de cambio, desplazando los valores de uso, es decir, dirigida a la venta con ganancia, no para satisfacer necesidades colectivas, o sea, economía de mercado bajo el dominio de relaciones mercantiles.

n El trabajo concreto pierde su carácter de ser una habilidad integral, específica y creativa, para convertirse en una actividad abstracta – enajenada “

Estas diversas características del régimen de producción capitalista, son relaciones de producción que pueden transformarse emancipando el trabajo:

“ 1.- Eliminación de la separación entre los trabajadores o productores y las condiciones objetivas ( medios de producción y de subsistencia ) a través de la posesión directa de dichos medios, autogestionado por asociación libre de productores.

2.- Sustitución de los valores de cambio por los valores de uso, eliminación de las categorías mercantiles y de las funciones del dinero. Producción orientada a satisfacer necesidades, reducir la jornada de trabajo y expandir el tiempo libre.

3.- Superación de la contradicción entre el trabajo concreto y el trabajo abstracto, eliminación de la escisión entre el trabajo manual y el intelectual, impulsando el desarrollo multifacético de la capacidad productiva del trabajador, promoviendo el politecnismo en la formación profesional.

Realizar un proyecto de tal envergadura, implica cambios estructurales profundos, donde es necesario recorrer un periodo de transición.

A este periodo Marx lo definió como SOCIALISMO REVOLUCIONARIO, que en sus palabras consiste en un proceso dirigido a:

  • Eliminar las clases sociales y sus conflictos
  • Suprimir todas las relaciones de producción en que estas descansan
  • Liquidar todas las relaciones sociales que corresponden a esas relaciones de producción
  • Subvertir todas las ideas que brotan de esas relaciones sociales.

De la misma manera, Marx sostuvo que este sería un proceso PERMANENTE, queriendo decir ininterrumpido, y de CARÁCTER MUNDIAL.

Cualquier balance que se haga de la llamada experiencia socialista o SOCIALISMO REAL, encontrará que tal proceso no se cumplió en ninguna de las premisas marxistas:

a.- No se suprimieron las relaciones de producción en que descansan las clases. En el capitalismo estas relaciones de producción son: RELACIONES DE APROPIACION PRIVADA DEL TRABAJO COLECTIVO Y DE LOS MEDIOS DE PRODUCCION, RELACIONES MERCANTILES Y DIVISION SOCIAL DEL TRABAJO.

La máxima modificación que se hizo en el régimen soviético, por ejemplo, fue la el cambio en la calificación jurídica de la propiedad, es decir, de la propiedad privada sobre los medios de producción se pasó a la propiedad estatal, dicho de otra manera, de un capitalismo individual se pasó a un capitalismo de Estado, corporativo.

b.- Las relaciones mercantiles fundadas en la Ley de valor-trabajo ( dinero, salario, precio, ganancia ) siguieron teniendo vigencia aunque se postuló que estas cambiaban de carácter y que sólo ayudaban a la contabilidad.

c.- La división social del trabajo no se puso en discusión, sino que se desarrolló aún más, copiando las experiencias de gestión capitalistas como el taylorismo, de la misma manera se asumió la tecnocracia sin crítica, en nombre de la “neutralidad de la ciencia”.

d.- No se subvirtieron los valores que brotan de las relaciones de producción capitalistas, sino que se perpetuaron hábitos y costumbres burguesas. Una de las conclusiones de tal enfoque, es la priorización del desarrollo de las fuerzas productivas con un enfoque tecnocrático, subestimando el papel de las relaciones de producción (formas de propiedad, relaciones mercantiles, división del trabajo)los valores y costumbres de los actores involucrados en el proceso.

e.- No se hizo la revolución permanente, sino que se planteó la revolución por etapa, como un proceso mecánico, incorporándole una serie de fases o períodos ( democrático-burgués, liberación nacional, democracia popular ) donde lo que se logró fue postergar los cambios fundamentales.

Por este conjunto de razones, es indispensable asumir una postura crítica frente al capitalismo de Estado, que en la literatura de cierta izquierda cuando examina la experiencia soviética, la caracterizó como “socialista”.

2.- LA SUPERACION DE LA DIVISION DEL TRABAJO, COMO FUNDAMENTO PARA ELIMINAR LA BUROCRACIA .

“Dado que el objetivo de la emancipación socialista es la superación radical de la división social jerárquica del trabajo heredada, importa muchísimo cómo pueden las formas de mediación material transicionales emprender de manera efectiva la tarea de reestructurar el marco metabólico de la sociedad posrevolucionaria….la toma de decisiones jerárquica legada por el pasado, condena al proyecto socialista, en el mejor de los casos, al estancamiento si no a la recesión y la involución…”

Istvan Meszaros.

MAS ALLA DEL CAPITAL

En la experiencia antes reseñada, al no combatir coherentemente las relaciones de producción capitalista ( en particular el olvido de las implicaciones de la división social del trabajo ) se reprodujeron al interior del Estado, del partido, de las organizaciones de masas y de las sociedad en su conjunto, una serie de contradicciones:

1.- Separación entre las sociedad política y la sociedad civil

2.- Conflictos entre la ciudad y el campo

3.- Divorcio entre dirigente y dirigido, elector-elegido.

En la Unión Soviética , se perpetuó la división social del trabajo, bajo el pretexto de la Nueva Política Económica ( NEP )impulsada por Lenin al comienzo de la revolución, donde se planteó utilizar los avances científicos-técnicos aportados por el capital, incluidos sus técnicos y especialistas. Lo que pudo ser unas condiciones impuestas por una coyuntura históricas específicas, se convirtió en una ley de la construcción socialista, donde se legitimó la burocracia, el monopolio y la jerarquía del saber en manos de la EXPERTOCRACIA.

Aquí se desconoció que las relaciones de producción no son METAFORAS, sino que comportan tanto una PRACTICA MATERIAL ( formas de propiedad, relaciones mercantiles, división del trabajo ) COMO UNA RACIONALIDAD ( formas de saber, representaciones, significados ).

En este marco enajenador se generan múltiples prácticas:

n La apropiación egoísta de la producción material y simbólica.

n La competencia por la distribución y consumo de la producción social

n La división de tarea, funciones y roles que surgen del divorcio entre las actividades manuales e intelectuales.

La permanencia de la división social del trabajo, favoreció la autonomización de lo POLITICO, como una actividad especializada en manos de expertos, apareciendo las TECNOESTRUCTURAS O MAQUINARIAS BUROCRATIZADAS que secuestraron la soberanía política de los trabajadores.

Tal enajenación política, tiene que ver con la producción de los bienes materiales, y por supuesto, con diversos componentes culturales, pero la intermediación que realizan los funcionarios, gestores y delegados, posee también sus raíces en una forma muy peculiar de hacer política:

Bajo el sello de la burocracia, la “política” es una actividad separada del hombre común (separación entre la sociedad política y la sociedad civil) convirtiéndose en una especie de carrera para obtener privilegios y disfrutar de prebendas por parte de unos pocos. De allí el conocido clientelismo partidista, el nepotismo, la carguistis. En consecuencia, sobre el político existe un manto de sospecha como farsante, sucio, estafador, demagogo, oportunista. La desvalorización de la palabra empeñada, hace posible que cunda el escepticismo sobre la política, surgiendo la actitud de no creer en nada ni en nadie

Una de las derivaciones de esta matriz cultural, la encontramos en el secuestro de la soberanía política, las estrategias fraudulentas y el electoralismo:

· Seudoparticipación, ya que el locus de la democracia se coloca en el acto electoral, donde se vota pero no se decide. De allí la caricatura del verbo participar : Yo participo, tú participas, nosotros participamos, OTROS DECIDEN.

· Ganar elecciones con trampas, donde se incluye desde las imposturas en la imagen personal, pasando por los discursos y las promesas vacías, y terminando en el uso de procedimientos para alterar o desconocer resultados.

· La política adquiere rasgos de baratija, que se cambia libremente en el mercado. Por ello la importancia del raiting, los centimetrajes de prensa. El contenido real es sustituido por la forma, imágenes, símbolos, números, predominando lo apariencial y lo efímero. Estamos frente a la escena política donde “todo vale”, incluido por supuesto la guerra sucia.

De allí que este planteado superar las raíces estructurales de tal proceso:

  • La eliminación de la enajenación del trabajo y sus productos, es la única manera de superar la ENAJENACION POLITICA.
  • De esta forma LA SOCIEDAD CIVIL PUEDE ADSORVER LA SOCIEDAD POLITICA , haciéndose innecesaria la intermediación del burócrata o de la expertocracia que sustituye al ciudadano común en la función de gobernar.
  • La política como actividad separada no se justifica, y en consecuencia, LA BUROCRACIA MUERE , porque no tiene justificación material ni simbólica.

La superación de la enajenación política involucra el desarrollo de una NUEVA CULTURA POLITICA, una nueva manera de “decir y hacer la política” como lo plantean los zapatistas:

n No se trata de hacer ESCENA POLITICA, aparecer en los medios, copar puestos burocráticos.

n No se trata de estar en la jugada política, buscando protagonismo en los centros de poder.

n No se trata de hacer profundos análisis como retórica intelectual o para consumo de ghettos.

n No se trata de un proceso sin sujetos, sin inserción local-regional-nacional.

Al plantearnos respuestas teórico-prácticas a estos NO, apostamos por el desarrollo de la NUEVA CULTURA POLITICA que comienza a nacer en las dinámicas cotidianas de la gente sencilla y se expresa hoy en día en :

  • Franjas de ciudadanos (as) que están cansados de la politiquería, que no están conforme con la mediocridad de los dirigentes y el secuestro de la soberanía por parte de la burocracia.
  • Los embriones de prácticas cogestionarias y autogestionarias que se viene concretando en diversos espacios sociales.
  • Las luchas anti-burocráticas que libran al interior de los partidos, sindicatos, gremios y asociaciones.
  • Las corrientes de opinión pública que reivindican la soberanía popular.

3.- EL PAPEL DE LA PLANFICACION DEMOCRATICA Y LA PARTICIPACION COMUNITARIA EN LA TRANSICION SOCIALISTA .

“…La cuestion es si los individuos sociales son capaces de planificar en su sentido genuino, de repartir su tiempo – el tiempo de vida con significación-- entre todo un abanico de actividades que se correspondan con sus necesidades…en contrastes con la planificación burocrática, la imposición de un conjunto de dictados productivos y distributivos desde ariba, decididos a su vez por la necesidad de extraer – de una manera inicua—el plustrabajo ( el excedente equivalente) de los trabajadores”.

Istvan Meszaros

MAS ALLA DEL CAPITAL

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, posee un articulado donde hay una clara confrontación con la división social del trabajo . Por ejemplo, en art 62 de la CRBV se señala:

“… La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorable para su práctica”.

En este postulado constitucional, se integra la teoría y la práctica, las tareas de dirección y de ejecución: el pueblo no sólo participa en tareas prácticas,sino que participa en la formulación, ejecución, control.

Estas variadas formas están relacionadas con el modelo de gestión, con la planificación democrática, con la gerencia y el presupuesto participativo, con la contraloría social.

En este caso, nuestro socialismo no tiene porque hacerse tributario de la PLANIFICACION BUROCRATICA INHERENTE AL MODELO SOVIETICO ya que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, expresa en sus principios el desarrollo de la Democracia Participativa , cambiando radicalmente los principios de representatividad (intermediarios y gestores de las políticas y acciones), por los principios de participación ciudadana, corresponsabilidad, concurrencia y cooperación. El pueblo soberano tiene el derecho y deber de asumir la gestión pública, a través de la organización comunitaria y el diseño, ejecución y evaluación de políticas que favorezcan la elevación de la calidad de vida.

Como concreción de la CRBV , se han aprobado un conjunto de Leyes, entre las que está por ejemplo, la Ley de los Consejos Locales de Planificación de Políticas Públicas, en cuyo texto aparece la figura del Consejo Comunal de Planificación, como el espacio institucional que está más cerca de la comunidad.

En tal sentido, creemos que en los Consejos Comunales de Planificación, se contextualiza otro modelo de gestión, con una ubicación territorial delimitado por el Núcleo Endógeno de Desarrollo, que se impregna de lo comunitario. En esa dirección, nos referimos al espacio geográfico, mínimo, donde concurren una serie de organizaciones e individualidades, que caracterizan la dinámica social que en la misma se desarrolla. La COMUNIDAD , entendida como el barrio, la urbanización, el caserío, es responsabilidad de todas y todos aquellos que en ella habitan, dejando de ser simples habitantes para convertirse en ciudadanos (sujetos políticos), quienes de manera organizada definen la comunidad que quieren y trabajan por lograrla, poniendo en práctica valores cooperativos y solidarios (los problemas del vecino, son mis problemas). En la COMUNIDAD que se propone se reivindica la callapa, el convite, el sancocho colectivo... y se ponen a su servicio todas las instituciones públicas existentes en dicho espacio, favoreciendo así su desarrollo de manera integral y sostenible.

El Consejo Comunal de Planificación es una instancia de elaboración, planificación, ejecución y evaluación de políticas públicas donde participan todas y todos los actores (Grupos Vecinales, Maestros, Alumnos, Alumnas, Jóvenes, Ancianos, Organizaciones Culturales, Religiosas, Deportivas), en fin toda la comunidad organizada (barrio, caserío, urbanización).

Como ya indicamos, la participación comunitaria es básica para diagnosticar las necesidades sociales, culturales, económicas, políticas, educativas,... y a partir de dicho diagnóstico, planificar las acciones necesarias que permitan superar los múltiples problemas, alcanzando mayores niveles de calidad de vida en forma colectiva.

En este contexto social concreto, se lleva a la práctica la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela como modelo de país y sociedad que debemos construir. Una sociedad con principios y valores humanistas, donde se promueve la participación, concretando la verdadera democracia participativa. Esto implica, que los asuntos públicos son responsabilidad del pueblo en general, estableciéndose su viabilidad en los artículos: 62, 182 y 184.

Por lo tanto, necesitamos fortalecer la organización comunitaria que venimos promoviendo en la revolución bolivariana, ejercitando la gobernabilidad a través de la estructura de base de los Consejos Comunales que está constituida por LA ASAMBLEA DE CIUDADANOS; ENTEDIDA ESTA COMO EL ESPACIO QUE LA CONSTITUCIÓN PREVEE COMO ORGANO DELIBERATIVO Y CON DECISIONES VINCULANTES EN EL EJERCICIO DE GOBIERNO. Esta democracia asamblearia se vincula a unas estructuras más moleculares como las UBES, Redes Sociales, los Círculos Bolivarianos y los Colectivos Comunitarios.

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4.- LA COGESTION REVOLUCIONARIA COMO CAMBIO EN LAS RELACIONES DE PRODUCCION

Sobre el proceso cogestionario existen en la actualidad múltiples enfoques, los cuales van desde las posturas socialdemócratas que reivindican la participación en las acciones, pasando por variados matices donde existen críticas y cuestionamiento a dicho proceso por su carácter reformista.

De nuestro lado hemos formulado una propuesta cogestionaria que la inscribe en una perspectiva distinta al enfoque de la socialdemocracia. En relación a esta mira del asunto debo comenzar reseñando nuestro ensayo LA COGESTION COMO CAMBIO EN LAS RELACIONES DE PRODUCCION, editado por la CVG en Febrero de 2005, donde ubicamos el carácter polémico de la cogestión, y su vínculo con la autogestión. Al respecto señalo:

“… en la memoria histórica de la clase obrera y del movimiento revolucionario mundial, existen abundantes testimonios de los debates y divisiones que se han polarizado sobre interpretaciones teóricas y evaluaciones de las experiencias cooperativistas, de control obrero, de cogestión y autogestión en diversos países.

Tales polémicas pueden ser ubicadas desde la época de la Comuna de Paris, pasando por la experiencia de los Soviets en la URSS , la autogestión en Yugoeslavia, la cogestión en Alemania y en otros países. En tal proceso han estado involucradas diversas tendencias político-ideológicas, desde los comunistas utópicos, pasando por los anarquistas, trotskistas, stalinistas y socialdemócratas.De todo ese proceso debemos aprender y sistematizar sus aportes, para no repetir errores.”

En nuestro caso, estamos conscientes entonces, del alcance histórico de este debate y nos planteamos sistematizar las experiencias para no repetir errores.

Por ello, desde que conocimos la cogestión impulsada por la socialdemocracia la hemos combatido y en tal sentido, en el referido ensayo decimos:

“ La cogestión es una modalidad de participación de los trabajadores en la empresa, básicamente en la posesión de acciones y en el nombramiento de representantes en la directiva de la fábrica. Las tendencias socialdemócratas en el mundo han promovido esta forma de colaboración de clase, sin poner en discusión las relaciones de producción y el control de las empresas. En países europeos como en Alemania, desde hace unas cuantas décadas se vienen ensayando modalidades de cogestión, apareciendo como una manera de comprometer al movimiento obrero en las políticas anti-crisis, paquetes de ajustes, reconversión.

Como ya señalamos, la cogestión es un tipo de participación que no apunta hacia al cambio de estructura, sino que originalmente se propone tener algún grado de incidencia en la producción fabril, y es allí donde se coloca su carácter reformista, ya que acepta el status quo preexistente, es decir, no se plantea modificar las relaciones de poder en la fabrica. De esta forma, los trabajadores participan en una gestión productiva, donde no poseen el control verdadero de la producción.

Para evitar paros y conflictos, el capital acepta compartir ciertas cuotas de poder con los trabajadores, pero sin cambiar las reglas del juego.

Esta última perspectiva ha sido confrontada en el seno de los trabajadores por los planteamientos del control obrero, enarbolado por corrientes revolucionarias en diversas coyunturas históricas. Los principales rasgos del control obrero son:

1.- Colocar en cuestión a la división social del trabajo, es decir, la separación entre el trabajo manual e intelectual, que enajena al trabajo:

· Critica al monopolio y la jerarquía del saber, que se materializa en la expertocracia o en las modalidades tecnocraticas.

· Cuestionamientos la fragmentación del saber que surge de la especialización.

· Darle dignidad teórica al trabajo manual, reivindicando el saber popular, propugnando el dialogo de saberes.

· Asumir la democratización del saber y el pensar con cabeza propia, como requisitos básicos de la democracia en la fábrica.

2.- El desarrollo de la anteriores premisas teóricas y epistemológicas permiten reconocer el papel del “SABER COMO PODER”, justificando las demandas obreras sobre los siguientes aspectos

· Abolición de los secretos tecnológicos, apertura de los libros de contabilidad, organización de las jornadas y puestos de trabajo.

· Conocimiento de la relación salarial y la seguridad social.

3.- El dominio por parte de los trabajadores de esta realidad, les permite defender con fundamentos la contratación colectiva y proponer cambios estructurales que van may allá de la cuestión reivindicativa inmediata.

4.- El desarrollo de la democracia del saber, permite elaborar, planificar y ejecutar políticas asociadas a la producción, que trasciende la fabrica, abarcando otras centros fabriles, localidades o regiones.

5.- Este tipo de participación integral de los trabajadores, se traduce en una acumulación de fuerzas y de ejercicio del poder, que inexorablemente conduce a la DUALIDAD DE PODERES en la fábrica, superando las reivindicaciones inmediatas.

6.- En esa dirección, se ha señalado que el control obrero es una consigna transitoria que enlaza la lucha coyuntural con las transformaciones estructurales, preparando el terreno para autogestión, como autonomía política – organizativa de los trabajadores.

Considerando este conjunto de rasgos del control obrero, su articulando con la cogestión le da una direccionalidad distinta al enfoque y practica reformista. Por ello hemos hablado de cogestión revolucionaria, cuando incorporamos el control obrero a dicho proceso.

Como podemos deducir, aquí hay una crítica profunda a la cogestión socialdemocrata que no apunta al cambio en las relaciones de producción y que no se fundamenta en el control obrero, por ello no es gratuito que hablemos de COGESTION REVOLUCIONARIA, para establecer nuestras diferencias entre el proceso cogestionario de CVG-ALCASA y otras experiencias que se desarrollan en el ámbito nacional.

Un aspecto que merece destacarse es el referido al tipo de propiedad y el reparto de los excedente. Estamos absolutamente de acuerdo con la propiedad social sobre los medios de producción y consideramos que las acciones y sus similares en el reparto de los excedentes reproducen el egoismo posesivo del capitalismo. En el proceso cogestionario proponemos el establecimiento de fondos solidarios, tal como lo hemos aprendido de la Cooperativa La Alianza en el Caserío Monte Carmelo, cerca de Sanare, Estado Lara:

n Un fondo de carácter social, para devolverle a la sociedad en su conjunto los beneficios de la producción.

n Otro fondo para cubrir gastos, amortizar deudas, hacer nuevas inversiones.

n Y un fondo para la seguridad social integral y la remuneración básica

El conjunto de los trabajadores, la comunidad y el Estado, deben discutir y decidir el monto y las prioridades de cada fondo, debate éste que forma parte de los contenido del presupuesto participativo.

Este forma de entender la distribución del excedente, se inscribe por supuesto en el marco del nuevo modelo económico en construcción:

1.- Ya no se trata del afán de lucro y la máxima ganancia como móvil, sino la satisfacción de necesidades colectivas.

2.- Primacía de los valores de uso sobre los valores de cambio.

3.-Construcción de cadenas y redes productivas que ataquen las desproporciones sectoriales.

4.-Desarrollo económico humanista, endógeno y autogestionario con estabilidad macroeconómica e internalización petrolera para diversificar el aparato productivo, fortaleciendo las microempresa y las cooperativas, favoreciendo la democratización de la propiedad y la promoción del desarrollo con equidad.

En este conjunto de planteamientos en torno a la cogestión revolucionaria, existen vínculos con las tareas de la transición socialista: suprimir las relaciones de producción en que descansan las clases sociales y sus conflictos, combatir las relaciones sociales que corresponden a esas relaciones de producción, subvertir las ideas que brotan de esas relaciones sociales.

5.-DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA COGESTIONARIA EN CVG-ALCASA.

5.1. Nueva cultura política y cambio gerencial.

Como producto del proceso cogestionario que se viene impulsando en CVG – ALCASA, se cerró el ciclo que tiene que ver con la elección de la gerencia. Desde el mes de Febrero de 2005 se inició un proceso inédito de escogencia por un período transitorio, de las ternas responsables de las diversas gerencias.

No pocos obstáculos se han tenido que vencer, ya que se trata de un cambio profundo en las concepciones y prácticas de dirección y de gestión. En estos meses de discusiones, conflictos y de impulso de la voluntad transformadora de los alcasianos, hemos sostenido que en este proceso no se trata solamente de un cambio nominal, algo así como “ quítate tu para ponerme yo”, manteniendo el viejo paternalismo y las prácticas burocráticas.

En varios documentos y en diversos escenarios públicos hemos defendido una nueva concepción de la gerencia participativa que recoge los postulados constitucionales en relación a la democracia revolucionaria, y que al mismo tiempo intenta responder a los desafíos que están involucrados en el cambio de las relaciones de producción capitalista, en particular la división social del trabajo, tal como lo hemos reseñado con anterioridad. En este cambio de paradigma organizacional están cifradas las esperanzas del movimiento obrero que aspira a derrotar el burocratismo en otras empresas del Estado venezolano y en el conjunto de la sociedad.

En la ocasión, cuando presentamos ante la comunidad de Guayana y la Directiva de la CVG , a los nuevos gerentes elegidos democráticamente por los trabajadores y empleados de ALCASA, reseñamos en forma resumida los principios esenciales de la cultura organizacional que estamos promoviendo en la cogestión obrera:

1.- Ante los peligros y riesgos de la democracia, no queda otra opción que “más democracia”.

2..- La gobernabilidad está asociada a la legitimidad, más allá de cualquier norma o estatuto.

3.- La legitimidad es una construcción, que involucra la cultura del debate y la aplicación de mecanismos de consulta que garanticen la libre expresión de la soberanía política.

4.- En esa dirección, la elección de la gerencia, se inscribe en el marco de la nueva cultura política que estamos promoviendo, la cual está signada por:

· La democratización del saber y el diálogo permanente

· La transparencia informativa y libre acceso a los documentos de la empresa

· La implicación de los trabajadores en la formulación y planificación de las políticas de la empresa.

· El Trabajo en equipo y colegiación de las decisiones

· La delegación de funciones para aplanar las estructuras gerenciales

· La simplificación de trámites y combate a la cultura del papeleo

· La rendición de cuenta y el ejercicio de la contraloría social.

La práctica de estos principios es la mejor profilaxis contra el burocratismo, construyéndole una mayor legitimidad al modelo cogestionario.

Es por ello, que el reto para las nuevas ternas gerenciales, ya no sólo se trata de administrar las cosas con eficacia y eficiencia, si no alcanzarla con pertinencia socio-cultural, como expresión de la calidad en la gestión, en la perspectiva de la democracia obrera inscrita en la construcción del Socialismo del Siglo XXI.

5.2.- Propuesta y desarrollo del presupuesto participativo.

“…el patrón de logro socialista es hasta qué grado las medidas y políticas adoptadas contribuyen activamente a la constitución y consolidación bien arraigada de un modo SUSTANCIALMENTE DEMOCRATICO ( es decir, verdaderamente no jerarquico ) de control social y autogestión general…”

Isvan Meszaro

MAS ALLA DEL CAPITAL

En CVG-Alcasa como parte también del proceso cogestionario, hemos venido impulsando la elaboración y ejecución de un enfoque de PRESUPUESTO PARTICIPATIVO. En tal sentido, la mesa de trabajo encargada de adelantar la discusión, ha desarrollado talleres y discusiones sobre “PRESUPUESTO PARTICIPATIVO: NOCIONES BASICAS”. En este esfuerzo formativo se han involucrado los voceros y las ternas gerenciales de Comercialización, Fundición, Servicios Industriales, Laminación, Carbón. Los contenidos programáticos han estado focalizados en los siguientes aspectos: Herramientas de Control de Costos y Gastos de la empresa, Estructuras de Costos, Pantalla SAP, Reportes de Ejecución Presupuestaria, Informe de Gestión Mensual.

Por supuesto, no sólo se ha abordado estos temas de corte técnico-administrativos, sino que se ha trabajado en el marco de los nuevos enfoques sobre la GERENCIA DEMOCRATICA Y PARTICIPATIVA que le es inherente a la Cogestión Obrera y Social.

En esta ocasión, la democracia de los trabajadores nos demanda aplicar estas herramientas para implicar a los alcasianos en la elaboración del presupuesto, y tal orientación se convierte en una oportunidad para profundizar el proceso cogestionario, ya que en el PRESUPUESTO PARTICIPATIVO, se materializan los diversos puntos de vista sobre los problemas a resolver, iniciativas de cambio, aportes e innovaciones del colectivo,, todo ello en función de recuperar, normalizar y relanzar la empresa.

También es una ocasión propicia para seguir profundizando la discusión sobre el monopolio y la jerarquización del saber en el ámbito técnico-financiero y las focalización de las áreas problemáticas

En tal sentido, vamos a reseñar los principales rasgos del presupuesto participativo que estamos elaborando, los cuales sintetizamos de la siguiente manera:

1.- El presupuesto participativo es otra manera de entender la distribución de los recursos públicos, tradicionalmente en manos de algunas élites, especialistas o expertos. Ahora se trata de que los ciudadanos, en este caso la comunidad alcasiana, participe en los debates y consultas sobre ingresos y gastos, naturaleza de las inversiones y áreas prioritarias.

2.- El presupuesto participativo promueve el combate de la burocracia, ya que permite evaluar la maquinaria administrativa, ubicando sus principales fallas: papeleo, recaudos inútiles, pasos innecesarios.El presupuesto participativo, favorece también el combate a la corrupción, ya que la participación del conjunto de los trabajadores de nuestra empresa, neutraliza el clientelismo, el tráfico de influencia en los cupos,licitaciones, compras o inversiones.

3.- El presupuesto participativo, genera condiciones propicias para el seguimiento y control de gestión, ya que el colectivo alcasiano puede evaluar en forma permanente la ejecución de lo acordado, vigilar los recursos empleados.

4.- El presupuesto participativo, permite combatir la parcelación y fragmentación del conocimiento, ya que muchas veces “ vemos los árboles pero sin mirar el bosque “, es decir, no vemos más allá del estrecho marco de nuestro campo de trabajo ( fundición, reducción, laminación ) sin comprender las múltiples conexiones en el procesamiento del aluminio, sin valorar adecuadamente la complementación y reciprocidad que debe existir entre las diversas gerencias, sin desarrollar la cooperación y la solidaridad entre todos.

Pero no basta con alcanzar una visión global e integral de los diversos aspectos internos de nuestra empresa, conocimientos estos que podemos lograr a través de las reflexiones y debate que vamos a desarrollar con el presupuesto participativo, sino que se requiere también que este proceso formativo nos permita comprender el conjunto de la industria del aluminio y su redes productivas con las empresas hermanas ( Bauxilum, Carbonorca, Venalum, Alucasa ) y su articulación con las orientaciones estratégicas del MIBAN, con el proyecto de país y con nuevo modelo de desarrollo que estamos impulsando.

5.-Finalmente, podemos indicar que el presupuesto participativo, por todo lo anterior, puede facilitar la superación de un conjunto de errores y fallas que tradicionalmente están presentes en la formulación y planificación del presupuesto: falta de sinergia, escasa coordinación, poca articulación y pertinencia social de la gestión pública.

La discusión sobre el presupuesto participativo es una buena ocasión para reivindicar los postulados martianos: “ SER CULTO PARA SER LIBRE “, “ LA FUERZA ESTA EN SABER MUCHO”. Sólo nos queda asumir el reto de producir conocimientos a partir de la práctica de los trabajadores, de la sistematización de las experiencias, de las reflexiones y discusiones colectivas.



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Carlos Lanz R.


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