El Banco Mundial invita a China a salir del closet al capitalismo

Hace décadas que el Partido Comunista chino esta ideológicamente comprometido con el capitalismo salvaje. El capital confundió a los líderes comunistas que de izquierda ya no tienen nada, quizá en las zonas rurales muy adentro del país haya comunismo, pero, en las grandes ciudades como Shanghái de más de 24 millones de habitantes Beijing, Shenzhen, Cantón, Hefei, Tinjin, Hanyang, entre 10, 11 y 13 millones de personas el comunismo no existe, es pura publicidad.

El Banco Mundial (BM) y el Centro de Investigación de Desarrollo (DRC) Del gobierno chino a pedido del primer ministro Li Kequiang, se alistan a presentar una agenda de reformas económicas como la privatización de algunos de los principales bancos para que los campesinos puedan vender sus tierras; sectores estratégicos de la economía china están en lista para la privatización ya que el estado busca la competencia y la innovación.

El año pasado el DRC que responde al Consejo de Estado de China, principal ente del gobierno encargado de fijar políticas a solicitud de Pekín, presento directrices para que China privatice parte de su sector financiero. Hace dos años el gobierno insistió en controlar a sus bancos cuando empezó a vender acciones a Hong Kong y a Shanghái en los últimos años.

Que el Partido Comunista chino designe a los presidentes de los bancos es pura formalidad para acallar a la opinión pública con el cuento de que ellos tienen el control, los líderes, si acaso comunistas, perdieron hace rato largo el control de la economía en manos del libre mercado, sostener al yuan devaluado, hoy, con los reajustes económicos que inicia el gobierno nos demuestran que a Beijing, la soberanía financiera se les fue de las manos.

Los nuevos líderes chinos son abiertamente admiradores de Estados Unidos, tratan que los roles del gobierno cambien de a poco cuando la economía empiece a depender de los mecanismos del mercado, dice un informe del BM y del DRC. Son las próximas recomendaciones que se conocerán paulatinamente en los próximos meses.

El BM, FMI, DRC y el BCE como representantes de los inversionistas de occidente le apuestan a los millones de campesinos para que vendan sus tierras, alentar la migración hacia las ciudades y poder consolidar las operaciones en las zonas rurales desde el poder del Partido Comunista.

Hay complicidad entre el presidente chino declarado amigo de EEUU desde que era vicepresidente; occidente busca destruir la ideología de “no terratenientes porque la tierra es una propiedad colectiva”, por supuesto que, intentar privatizar las tierras chinas encuentra dificultades prácticas y algo menos ideológicas por los gobiernos locales que obtienen ganancias por la intermediación que estos efectúan con las constructoras de viviendas.

Todo en China gira alrededor del capital, incluso en el partido comunista que ya tiene un aspirante a la horca por corrupción, Lin Zhitum ministro de ferrocarriles acusado de malversar fondos públicos era uno de los hombres considerados poderoso en el gobierno.

El presidente Xi Jimping admirador de EEUU, argumenta que la economía está en un punto de inflexión en donde el antiguo enfoque para impulsar el crecimiento ya no funciona.

La expansión interanual cayó al 7.5% DEL 7.7% en este segundo trimestre lo que representa una gran desaceleración frente a las tasas de dos dígitos de hace algunos años a más de las preocupaciones que generan los gobiernos locales con alta deuda cuya inversión no garantiza el retorno de los créditos al Banco Central.

China ya tiene en su agenda el menor crecimiento de los últimos 20 años, ahora, la responsabilidad para apuntalar la economía recae en el consumismo que el pueblo pueda desarrollar. En el 2012 el consumo de los hogares chinos represento el 35% del PIB frente al 80% en EEUU. Según el BM y el FMI, este es el mayor obstáculo para el desarrollo sostenido de China.

El BM opina que los proyectos chinos son redundantes o iniciativas fabriles más diseñadas para apuntalar la economía, convierte a China en dependiente de la inversión.

Yi Gang, presidente del banco popular chino sostiene que las cifras oficiales del gobierno sobre los consumidores no están bien documentadas; Yi, saca a colación un estudio de la universidad de Pensilvania del 2010 que dice “el medido de precios, comparable internacionalmente, con el consumo en China es más alto y estable de lo que sugiere el gobierno, la razón es que, comparados con otros países, los bienes de consumo chinos son más baratos”.

Los números de la universidad de Pensilvania, indican que el consumo está situado sobre el 44% del PIB no en el 35% que dice el gobierno. Así y según este informe China debería seguir siendo el motor de la economía global.

Depender de China es un serio problema no solo por su freno al desarrollo sino por lo confundido que se encuentran en su ideología desde Mao, es con mucho el nuevo imperio económico que arrastra dependencia por un préstamo; los chinos no solo que cobran entre el 6 y el 7% de interés sino que exigen por el crédito que sus trasnacionales construyan el proyecto para el cual se solicitó el crédito. La mayoría de países en América Latina, exportadores de materias primas dependen en gran medida de lo que hagan o dejen de hacer los chinos con su política interna, y eso es una lotería.



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Raúl Crespo


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