PSUV-partido Movimiento

Una de las debilidades que tiene la Revolución Bolivariana, es la falta de una organización auténticamente revolucionaria; el Psuv, aún no termina de colocarse los pantalones largos y asumir su rol de vanguardia del proceso revolucionario, actualmente en curso. En nuestra Patria, se viven a diario todo un conjunto de situaciones, muchas de ellas de carácter conflictivo, cuyo denominador común, no es otro que, la ausencia del partido de la Revolución, por fortuna el gran protagonista de esas situaciones sigue siendo nuestro Pueblo, que no cede ni “un tantico así”, como dijera el Che, sus espacios al oposicionismo apátrida.

  El Camarada Chávez, en su condición de presidente del partido de la Revolución, al tanto como está de esa debilidad, ha planteado entre las Líneas Estratégicas de Acción Política, un punto referente a abordar esta debilidad y transformarla en una fortaleza, de allí la segunda Línea: Convertir la maquinaria en un Partido-Movimiento al servicio de las luchas del pueblo. Para lo cual, propone el Camarada Chávez, después de hacer su respectiva crítica: “La dinámica del Partido se agota en la gestión administrativa de lo político, se concentran muchas energías en reuniones de información y coordinación, en elecciones primarias para cualquier cosa, desperdiciando muchas reservas de energía que deberían estar en el terreno, en las comunidades, junto con el pueblo. Este confinamiento del Partido en sí mismo, conduce al progresivo alejamiento de la cotidianidad del pueblo, al desconocimiento de sus demandas y problemas. El Partido comienza a concebirse como un ente separado y superior al pueblo que debe “conducir”, y el trabajo revolucionario cotidiano, junto con las masas populares, es sustituido, en ciertos casos, por una especie de “contienda electoral”. Todo lo cual provoca un profundo sentimiento de rechazo hacia ese tipo de prácticas…” (Líneas Estratégicas de Acción Política).

  Esta Línea de Acción Política, es un llamado a reconvertir al partido-maquinaria electoral en partido-movimiento, posicionado e interactuando con el pueblo, como un solo cuerpo, en sus cotidianidades y luchas por sus derechos. Sin duda, el Camarada Chávez insta a sus partidarios/partidarias nada más y nada menos que a colocarse los pantalones largos, de una vez por todas, a dar el “gran salto adelante”.

  De atreverse, los/las camaradas del Psuv, a dar tan vital paso, lo crucial es que las políticas gubernamentales y su funcionarado, la burocracia estatal, tendrá en la militancia del partido de la Revolución un factor de Control  Social muy incómodo, para ejecutar a su libre albedrío situaciones que afectan la continuidad del Proceso Revolucionario en curso. Por ejemplo, la militancia del Psuv, no podría permanecer inmutable frente al hecho del deterioro de algunos servicios básicos fundamentales, como lo es el prestado por el Metro de Caracas, y sus retardos que ya tienen un “tufito” como a otra cosa, que escapa a los detalles técnicos-ingenieriles, como sucediera en esta semana que finalizó y de la cual fuimos testigos presenciales, estando el tren estacionado por retraso en la estación Pro Patria, una voz femenina anunció que el retraso se debía a fallas de tren en estación Plaza Venezuela, pocos minutos después, una voz masculina, informaba que ahora había un tren con falla en la estación Palo Verde. Lo cierto es, que minutos después, arrancó el tren y durante todo el trayecto, al interior del vagón el conductor iba informando que el retraso se debía a fallas en la vía férrea. Como las/los caraqueños, no somos suizos, sabrán deducir cuál era la palabra que más resonaba a lo interno del vagón, mientras subía la temperatura y la rabia. Allí, la militancia del Psuv tiene un enorme trabajo por desplegar, en función de analizar los factores que vienen incidiendo en el deterioro del servicio del Metro de Caracas, ya sea impulsando las Comisiones de Usuarios/Usuarias de dicho servicio o incorporándose como Consejos Comunales al ejercicio de la Contraloría Social del servicio que presta esa empresa de servicio público, propiedad de todas/todos los venezolanos.

  La acción militante de los partidarios/partidarias del Psuv, debe regarse como las gotas de lluvia de un aguacero matinal y copar todos y cada uno de los espacios en que nuestra Revolución ha volcado su acción benefactora hacia nuestro Pueblo. Por ejemplo, ejercer su acción supervisora sobre los programas y proyectos que se han venido desarrollando, como ese, de las areperas socialistas; programa que ya comienza a mostrar síntomas de deterioro, como sucede en la arepera de Pérez Bonalde, en que desapareció el jugo de cartón, y ahora éste se despacha en vasos plásticos, cobrándose al mismo costo del jugo de cartón, las bolsas de papel, con logo del programa, desaparecieron para dar su lugar a bolsas plásticas y muchas veces no hay pitillos e incluso servilletas, indicativos todos estos hechos, de que el programa pareciera que fuese a la quiebra o se ha hecho insostenible económicamente, o pudiéramos presumir otras causas, innombrables.

  Pero la acción de la militancia revolucionaria, en la construcción del partido-movimiento debe abandonar sus posturas sectarias y abrir cauces de encuentro con otros movimientos sociales y partidos que apoyan la Revolución Bolivariana. Rechazar posturas como esas de la aristocracia sindical de la FBST, que bombardean experiencias fundamentales para nuestra Revolución, como las que se desarrollan en Guayana, las del Control Obrero. Rechazar posturas como las empleadas por factores burocráticos que apoyándose en transitorias posiciones de poder dentro del aparato del Estado burgués, las utilizan para perseguir, amedrentar e incluso sabotear las luchas que factores del movimiento popular desarrollan en función de garantizar mejores condiciones de vida y sobrevivencia, allí la militancia revolucionaria debe estar clara, que esas actuaciones lejos de ayudar en la construcción de una nueva plataforma revolucionaria, conlleva a la división del movimiento revolucionario, el Polo Patriótico, y por ende, son posturas contrarrevolucionarias que deben ser atacadas con la misma firmeza que atacamos las acciones políticas de la contrarrevolución apátrida pro imperialista.

  El partido-movimiento como órgano en construcción de una nueva institucionalidad revolucionaria, como plataforma que garantice la incorporación plena de nuestro pueblo a la labor revolucionaria; tiene sus enemigos/enemigas, acostumbrados a las viejas prácticas políticas, que les han permitido a muchos/muchas acceder a mejores condiciones de vida, como dicen muchos de nuestros/nuestras camaradas, “vivirse la revolución”. El enemigo de nuestro proceso, el más peligroso, está dentro y compartimos con él. El partido-movimiento, nos va permitir ponerlos al descubierto, la cotidianidad de la militancia permitirá evaluar las distintas posiciones que asumimos ante los acontecimientos diarios, las revolucionarias y no revolucionarias, la evaluación será permanente para toda la militancia. Serán los ojos y oídos del Camarada Presidente Hugo Chávez, a quien harán saber de los hechos de la cotidianidad de nuestro pueblo.

  El partido-movimiento no es más que la concreción del partido hecho pueblo, un solo cuerpo, pujando por hacer posible la concreción de la Patria Socialista… 

Caracas, 8 de mayo de 2011

  henryesc@yahoo.es 


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Henry Escalante


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