¿Universidades autónomas o antros de corrupción?

Cuando uno ve a Cecilia García Arocha (UCV), Jorge Palencia (LUZ), Mario
Bunucci (ULA), Lourdes Viloria (FAPUV) y otros dirigentes universitarios
exponer en los medios de comunicación el riesgo que corren las
universidades venezolanas ante un gobierno presidido por quien jamás pisó
una universidad; no puede dejar de sentir lástima por el destino que
enfrentan esas instituciones en las manos de estos oscuros personajes.

Con un discurso que ya es lugar común en defensa de una manida autonomía
universitaria y de los derechos de los profesores, promueven una y otra vez
conflictos, con fines desestabilizadores, donde los únicos perjudicados
(ellos nunca dejan de cobrar) son los jóvenes estudiantes.

Su Lucha contra la Revolución Bolivariana, que atenta contra el futuro de
los estudiantes, la disfrazan de batalla reinvindicativa y la plantean en
términos monetarios que saben no pueden ni deben ser satisfechos. Al final
les darán lo justo y no lo que irresponsablemente piden, pero en el camino
aportan su cuota en la campaña de violencia y desestabilización orquestada
por la derecha fascista que hace vida política en Venezuela.

En nuestro país todo el mundo se conoce desde el punto de vista político,
por lo que la posición y la inmoralidad de algunos dirigentes y autoridades
universitarias no sorprende ya, ni al más ingenuo de los incautos. Todos
sabemos que estos políticos de oficio, no son otra cosa que miembros de una
mafia que impide la democratización de las universidades y que ha desatado
la corruptela más asquerosa que pueda existir en cualquier institución.

Seguramente algunos pensarán que dada nuestra pública posición política,
afirmamos lo anterior con la intención de descalificar a una dirigencia
universitaria abiertamente opositoras a la Revolución Bolivariana. A
quienes así lo creen les invitamos a reflexionar sobre lo siguiente:

¿Quién ha visto en los últimos 50 años a alguna autoridad universitaria
procesada por corrupción? ¿Es que no hay corruptos en las
universidades?¿Quién ha visto a un decano, rector o director procesado o
expulsado por aplicar operación colchón? ¿Es que esa práctica no existe?

¿Quién ha visto un rector destituido por regalar títulos de pre o post
grado a compinches? ¿Quién no sabe de los millonarios contratos otorgados a
empresas contratistas propiedad de miembros del Consejo Universitario?
¿Quién ha visto a un dirigente de la FAPUV luchando contra esa corrupción e
inmoralidad?

No amigo lector, no acostumbramos a descalificar por diferencias políticas.
La verdad es que la mayoría de las universidades autónomas son un antro de
corrupción y escualidismo, dirigida por unas mafias inmorales que no
contentas con llenarse los bolsillos, atentan contra el futuro de nuestra
juventud.

Pensar que la comunidad universitaria es una isla dentro del país, exenta
de delitos de corrupción y manejo inmoral es una pendejada. Lo que en
verdad ocurre es que al más puro estilo de la Cosa Nostra, muy pocos
denuncian y nadie está interesado en procesar las pocas denuncias que se
hacen.

En resumen la supuesta lucha reinvindicativa no es más que un aporte de las
mafias al plan conspirativo. Sus planificadores y dirigentes son parte
integral de la derecha, tienen los mismos vicios que pudrieron la moral
republicana en las décadas pasadas y luchan ferozmente por el retorno de un
sistema que los llenó de privilegios y les permitió la más descarada e
impune corrupción.


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Alexis Arellano


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