La ANC: Una Asamblea aclasista

De entrada: de forma natural no existen propietarios privados de ningún medio de producción[1]. El único propietario privado es el trabajador, o los hombres en general, porque lo son de su fuerza de trabajo, una propiedad privada, que le es personalísima y natural.

La propiedad privada sobre esos medios de producción que, por ejemplo, ostenta la clase burguesa al lado de la clase de los proletarios, y la de las clases que las precedieron son y fueron propiedades arbitrarias y contranaturales, meramente sociales y de allí su nombre de "clases sociales".

Decir propiedad privada sobre los medios de producción, como parte elemental de las fuerzas productivas en toda sociedad, es decir clases sociales ya que hay quienes la ejercen privando al resto de dicha propiedad. Así, más que clases sociales se trata de propietarios y no propietarios.

Es así como dentro del sistema actual, capitalista, a los propietarios de los medios de producción se les clasifica como una clase de burgueses y terratenientes, y al resto como clase de proletarios, campesinos, pescadores y artesanos en general. Dentro de los proletarios hallamos a los asalariados y dentro de aquellos, a los capitalistas y hacendados.

Dentro de los asalariados tenemos a todos los obreros y dentro de estos a los técnicos y profesionales, todos ellos uniformados por su condición de ser no propietarios y de ejercer un trabajo remunerado para vivir, de no percibir rentas ni diezmos ni alquileres, ni ganancias fabriles ni comerciales, ni herencias abintestato.

De resultas, esos burgueses y esos proletarios, esos campesinos, artesanos y pescadores bien podrían pertenecer a diferentes partidos políticos con lo cual sus lazos sociales dejan de ser como trabajadores de tal o cual especialidad. La unión de los trabajadores por vía de partidos políticos es la forma más eficiente para evitar la unión de los trabajadores.

Dicho eso, ahora caemos en la cuenta de que la Asamblea Nacional Constituyente es un procedimiento democrático auténticamente aclasista desde el punto de vista social, y apartidista políticamente hablando. Se trata de una vía electoral popular, cuyos electores no responderán a sus nexos políticos.

Ahora esos electores se unirán como proletarios para así enfrentar mejor su lucha pendiente con la burguesía. A no lograse mucho, con la Nueva Asamblea Nacional Constituyente, por lo menos, esperamos que las relaciones obrero-patronales resulten en un futuro inmediato más favorables a los trabajadores.

 

 

[1] Cualquier máquina ha sido el resultado de trabajadores especializados y mancomunados que han procesado determinadas materias brutas y naturales. La propiedad privada ejercida sobre máquinas, materias primas y la tierra son propiedades meramente jurídicas soportadas por un Derecho Privado arbitrariamente concebido, diseñado e impuesto por los mismos propietarios privados tan pronto se adueñaron de aquellos medios de trabajo

 

 



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Manuel C. Martínez


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