Hoy nos quiero llevar un mensaje de aliento y esperanza a los que han venido siguiendo durante años mis aportes. Y entendiendo que en este momento de graves dificultades, debemos garantizar la marcha de la Revolución y la Unidad en medio de condiciones verdaderamente adversas.
Trump quiere llevar en este 2026 el caos al mundo. Pero eso, lejos de ser expresión de fortaleza no es más que la expresión de la decadencia del imperio estadounidense.
Pero hoy, a 8 días de la agresión militar y secuestro al Presidente Nicolás Maduro, rindo homenaje a él y a su esposa por la batalla que está dando en las mazmorras estadounidenses.
Pero no solo ello, quiero señalar, porque la primera víctima de la Guerra Cognitiva, que algunos y algunas han convertido este término en un recurso más de retórica, pero que no han comprendido la verdadera dimensión de la misma, es borrarnos la memoria histórica, y de ahí el título de la edición de esta columna en el día de hoy.
Nicolás Maduro Moros, el líder de la Revolución Bolivariana y hoy convertido junto a su compañera Cilia Flores en símbolos de las luchas del antiimperialismo mundial, nos había advertido en dos oportunidades en el año 2017 que un escenario como el que hoy estamos viviendo podía llegar a suceder.
Pero lamentablemente nosotros y nosotras, que no habíamos comprendido al gigante Chávez y ahora a Maduro, nos negábamos a que un escenario así podía darse.
En dos oportunidades Nicolás Maduro, una fue el 15 de enero de 2017, en el marco de su presentación del Mensaje Anual a la Nación, nos advertía y dijo lo siguiente: "Si algo llegara a ocurrirme, el plan está hecho y la orden está dada. Saldríamos a combatir y a radicalizar esta revolución del siglo 21.
Y esa misma advertencia la señaló ese mismo año en un acto en el marco del proceso constituyente que se vivió en aquella oportunidad.
Por ello, en medio del dolor por la pérdida de hermanos y hermanas en medio de esta descomunal y brutal agresión, no ha habido el colapso institucional ni la parálisis estratégica que buscaban, no solo por las cualidades políticas e ideológicas de la actual Presidenta Encargada, doctora Delcy Rodríguez, sino porque Maduro tenía un plan sobre el que hacer en caso como el mismo dijo, de que algo llegara a pasarle.
Al respecto, por ello además del acto de reivindicación al Presidente, y de autocrñitica interna nuestra por no haberle prestado más atención, es que me quiero permitir hacer algunas reflexiones y sugerencias, en el marco de este complejo y difícil momento que nos tocará afrontar, durante los próximos días, semanas y meses por venir.
Lo primero es centrarnos sobre lo verdaderamente importante. Si bien debemos seguir movilizados en exigencia de la liberación del Presidente Maduro y de la Primera Combatiente Cilia Flores, pero a su vez debemos ser vigilantes de todo lo que se acuerda con Estados Unidos. Creo que esta es una de las cosas más importantes que debemos tener en estos momentos, desde mi punto de vista.
Hay tres campos de batalla simúlatenos en la actual coyuntura que debemos tener muy claro:
1.- La defensa del Presidente Constitucional en la base de su condición de prisionero de guerra. Esto es algo tan importante porque incluso el caso de Maduro tendría que llegar hasta a la propia Suprema Corte estadounidense para pronunciarse sobre esa condición de Nicolás Maduro. Es decir a medida que transcurra el tiempo, esto se le va a convertir en una "papa caliente" no solo a Trump sino al propio estamento político estadounidense.
2.- La supervivencia y gobernabilidad del Estado Bolivariano. La Presidenta Encargada le corresponderá tomar decisiones muy difíciles en esta coyuntura, pero además, estamos obligados y obligadas a desmontar la narrativa que algunos vienen construyendo de la constitución de un Protectorado Energético de Facto.
3.- Es muy importante en este momento que alertemos sobre situaciones, además de establecer un necesario debate de cara a la sociedad toda. De ahí que me parezca muy importante dentro de lo que es el Sistema Bolivariano de Comunicación e Información de convertirnos en la caja de resonancia del propio Donald Trump. Tenemos que pasar a dominar la agenda mediática y la agenda factual.
A mi capitán Diosdado Cabello, a extremar sus medidas de seguridad porque es evidente que el imperialismo va por él. Han aumentado la supuesta recompensa por su cabeza a 25 millones de dólares y está desplegada todo un conjunto de operaciones de guerra psicológica donde se indica que Cabello será asesinado por personas integrantes de su círculo cercano de seguridad. Ojo con esto.
Debemos tener la suficiente claridad de que nuestro país es un hub, un nodo energético que debemos poner al servicio de la humanidad. Y al propio Donald Trump y a Estados Unidos no le conviene que haya un clima de ingobernabilidad y caos en Venezuela.
La llegada de funcionarios del Departamento de Estado y la posibilidad del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela es matar dos pájaros de una pedrada. Porque con ello, Estados Unidos reconoce ya no tácitamente sino explícitamente a la Revolución Bolivariana y a Nicolás Maduro como Presidente de la República, y segundo, que la representación diplomática y consular se convertirán en elementos importantes para pulverizar la parodia judicial que pretenden contra Maduro y Cilia en ese país.
Pero para ir cerrando estas reflexiones y modestas e iniciales recomendaciones, quiero hacerlo con lo siguiente.
Hago mías las palabras de la analista María Fernanda Celi, articulista del portal Actualidad RT cuando señala que la traición existió. Scott Ritter, militar retirado y perseguido por el Estado yanqui, ha señalado de que es imposible de que la Fuerza Delta haya podido realizar una operación de estas características por si sola debido al tiempo que requiere para su planificación. Y no solo es la inteligencia electrónica sino que se necesita inteligencia en el terreno. Aquí debemos reconocer hubo una falla de la inteligencia nuestra.
Pero además de lo inconsistente de esta aseveración cabe destacar que Venezuela no es punto de tránsito de drogas, tal y como los propios informes de la ONU demuestran.
Celi señala, y yo también, que la traición no vino del Alto Mando Político y Militar de la Revolución. De ahí que ella nos indique que no nos sorprendamos que los posibles colaboradores internos en el secuestro del Presidente Maduro y su esposa, los traidores hayan sido asesinados durante la misma operación para que no hablasen. De ahí que nuestra Dirección Política lo tenga claro, pero debido a las difíciles circunstancias que hoy vivimos, busque margen de maniobra y ganar tiempo.
En los hombros de Delcy Rodríguez recae la continuidad del Estado Nación venezolano para evitar que en el país no suceda lo de Libia, Irak o Siria. Por lo que en este momento debe hacer malabares entre la espada de Damocles del Norte y encontrar a los traidores a nuestro gobierno y nuestro país antes de que la apuñalen por la espalda. Tarea nada sencilla en esta crisis. De ahí que la destitución del Mayor General Marcano Tábata y la designación del General en Jefe Gustavo González López, como Jefe de la Casa Militar y del DGCIM insinúan que si bien Marcano Tábata no está detenido, por lo menos si estaría siendo investigado.
No le toca, repito, a la doctora Delcy Rodríguez una tarea sencilla y debe hilar muy fino. De ahí como lo dice Celi, que los que nos llamamos antiimperialistas y queremos un mundo son la barbarie de Estados Unidos, no tenemos otra opción que cerrar filas con ella.
Y nuestro propio hermano diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo de nuestro Presidente y líder en sus primeras declaraciones nos lo indicó. Ya en su momento sabremos quienes fueron los traidores, así que en estos momentos más allá de las hipótesis, nadie sabe a ciencia cierta que fue lo que pasó en el secuestro del Presidente Maduro y CIlia, así que cualquier idea razonablemente argumentada, vale en estos momentos de incertidumbre.
¡Bolívar y Chávez viven y sus luchas y la Patria que nos legaron sigue!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!