Delcy Rodriguez... "Aquí nadie se entregó, aquí hubo combate"

Delcy Rodriguez ratificó su lealtad a Maduro, exigiendo su liberación y restitución en el cargo. Esa actitud es congruente con su trayectoria.

La Presidenta Encargada de Venezuela tras el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. , ha rendido homenaje a figuras clave del chavismo, como Hugo Chávez en su mausoleo y a su padre, Jorge Rodríguez padre, junto a otros líderes como Aristóbulo Istúriz, reforzando la conexión con el legado bolivariano y chavista, y afirmando que "la patria de Bolívar y Chávez avanza" hacia la independencia, honrando su memoria en momentos de crisis política.

Se especula que negociará con Trump algún compromiso de venta del petróleo. Pero incluso esa opción podría interpretarse como un recurso para lidiar con la adversidad. Durante décadas Irán aceptó las inspecciones occidentales de su actividad atómica, reforzando al mismo tiempo su defensa militar. El desenlace que afrontan los países acosados no se dirime en cinco minutos.

Los perceptores de la traición sugieren la existencia de una cadena de pactos para sepultar a Maduro. Pero si ese contubernio existe, no ha logrado hasta ahora los frutos esperados. Desde hace décadas, la CIA, la DEA, el Pentágono y la Casa Blanca motorizan campañas para quebrar el proceso bolivariano y destruir la alianza cívico-militar que lo sostiene.

Ninguna de esas operaciones psicológicas, mediáticas y monetarias debería ser reproducida por analistas serios y menos aún, si se auto perciben de izquierda. Las acciones imperiales están obviamente destinadas a sembrar la desconfianza popular, fragmentar los liderazgos antiimperialistas y erosionar la moral de la militancia.

Una eventual traición constituye, en todo caso, un tema secundario, frente a la prioridad de apuntalar la resistencia. Ya habrá respuestas a los interrogantes de la defensa antiaérea fallida o a los desaciertos en la protección de Maduro. En lugar de distraer los temas del momento con esas preguntas, corresponde concentrar las acusaciones en el enemigo yanqui.

Hay que pedirle rendición de cuentas a la Casa Blanca y no a Miraflores y en vez de objetar la insuficiencia del dispositivo defensivo, se debe enaltecer la memoria de los compañeros abatidos en el operativo terrorista.Tal cual como lo describió Delcy Rodriguez... Aquí nadie se entregó, aquí hubo combate", aseguró la mandataria. Es más valedero honrar a esos militares, que especular con el libreto de Marco Rubio y es más alentador observar cómo Delcy afronta la tempestad, que sentenciar una derrota que no ha ocurrido.

Los intérpretes de la traición dan por hecho que la batalla de Venezuela está perdida. Por eso se adentran en los detalles de una regresión, consumada a su juicio con deslealtades de todo tipo. También dictaminan la inexistencia de movilizaciones populares, cuando esas manifestaciones comienzan a despuntar.

Frenar los ataques a Venezuela es la prioridad del momento.

Es imprescindible contener a Trump, porque puede repetir la captura de otros mandatarios, para apropiarse de los recursos de esos países. Hoy es Maduro y mañana será el presidente que disguste a la Casa Blanca. Las amenazas a Colombia, México y Dinamarca no son mera retórica.

Cuando Hitler invadió Austria en 1938 o Polonia en 1939, el cataclismo ya era inevitable. Pero algunos años antes, una decidida respuesta a su expansionismo podría haberlo contenido. Trump enuncia sin ningún disimulo sus propósitos imperiales y Venezuela es un caso testigo. Resulta posible doblegarlo, si se actúa a tiempo.

Ese freno debe ser interpuesto en América Latina, porque es el área de agresión inmediata del magnate. Trump ha comenzado a implementar operativos bélicos convencionales, para complementar las guerras híbridas de última generación. El estatus de la región, como zona de paz, puede extinguirse en un plazo muy breve. México, Colombia y Brasil han alzado la voz, subrayando la violación del derecho internacional, pero corresponde exigir con nitidez la liberación de Maduro y su restitución a la presidencia.

Esa demanda confronta con la presión mediática para diluir el tema, en los próximos escenarios electorales de la región. Pero está probado que la contemporización del adversario, envalentona a Trump y lo impulsa a escalar las agresiones. Para neutralizar su andanada hay que responder con la misma contundencia.

. El lamebotas de Trump Milei celebra el secuestro de Maduro y refuerza el rearme del ejército, con la mira puesta en algún acto de servilismo militar. Cuenta con el respaldo de la derecha convencional, los medios hegemónicos y las clases dominantes.

En el polo opuesto, se han situado los organizadores de las marchas de protesta frente a todas las embajadas de Estados Unidos en todo el mundo. Un amplio espectro de agrupaciones políticas, sindicales y sociales de la izquierda han confluido en esa convocatoria de manifestación logró un nivel de concurrencia masiva.

Venezuela es la batalla del momento. Allí se juega el futuro de toda la región. Si Trump logra su propósito, impondrá en América Latina una regresión histórica de todos los anhelos populares. Si por el contrario es derrotado, quedará abierto el sendero para lograr conquistas de toda índole. En esa lucha se dirime el porvenir de la región.



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Antonio J. Rodríguez L.


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