La farsa del imperio al descubierto

La justicia definitivamente es ciega

Cuando la segunda guerra mundial, en tiempos de los tristemente célebres nazis...

cuando arreciaba el poder de la bota invasora sobre Europa.

Nadie se atrevía a alzar la voz en contra del asesino genocida Adolfo Hitler.

(Recuerdo al Canciller inglés cuando mostraba orgulloso el pacto firmado por Hitler de no agresión y a los pocos días los bombardeó sin piedad)

Masacró a millones y millones de judíos ante la mirada cómplice del mundo.

Cuando llegaron los últimos días del imperio del miedo...

Todo el mundo se reveló y aparecieron los falsos valientes.

En el famoso juicio de Nuremberg juzgaron y ahorcaron a la mayoría de los asesinos.

En épocas de las dictaduras del Sur todos callaron.

Muertes y desaparecidos por doquier, inundaron nuestro suelo latinoamericano.

El general Pinochet... ladrón comprobado y alcahuete de los ingleses en la guerra de las Malvinas, hacía alabanzas de los genocidios del continente en tiempos de su triste gloria.

En su ocaso, viajó hacia Inglaterra y como viejo incauto fue apresado por sus socios de antaño, siendo traicionado por sus antiguos cómplices.

Por los lados de la Corona Española, surgió como un valiente el juez Baltasar Garzón para mofarse de un viejo acabado y genocida, que no ofrecía la menor resistencia.

A la Corte de la Haya también se la presentaron en bandeja de plata en el juicio contra Slobodan Milosevic.

Hago este análisis porque cuando hay que mostrar la verdadera valentía de la justicia...

Como que ella se esconde... se vuelve completamente ciega.

Cuando la Corte de la Haya ordenó detener el muro que divide a Israel y Palestina los judíos se mofaron de ella.

(Todos sabemos que Israel posee armas atómicas gracias a los gringos, lo cual no es tema de nadie y hoy vemos como surgen condenas de todo el mundo contra Irán)

al igual que lo acontecido en estos días en el caso de Posada Carriles un terrorista confeso, autor intelectual de la voladura del avión de Cubana de Aviación, hecho ocurrido el 6 de Octubre de 1976 en las costas de Barbados asesinando a 73 personas, lo cual lo reconoció en entrevista publicada en The New York Times, como también en una cadena de noticias por televisión, dejado en libertad por el imperio gringo nos demuestra que la justicia en esos predios es una verdadera farsa.

Una cosa son los supuestos terroristas que los atacan a ellos y otra muy distinta son los que ellos entrenan para matar.

Quién le pone el cascabel al gato con relación a uno de los más grandes genocidas de esta época llámese George Bush...

Inventor de la guerra civil de los mil años entre Kurdos y Chiítas, por su mentira de las armas de destrucción masiva y autor intelectual del genocidio de civiles con su invasión a Irak.

¿Qué será de la existencia del valiente Baltasar Garzón que no se pronuncia al respecto al igual que a todas las cortes internacionales con su ciega justicia?

¿Será que la justicia no mide con la misma vara a todo el mundo?

“LOS HOMBRES EN GENERAL JUZGAN DE LO PASADO SEGÚN SU VERDADERA JUSTICIA, Y DE LO PRESENTE SEGÚN SUS INTERESES”

SÉNECA
jovarela33@cantv.net


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José Varela


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