Rufino Blanco Fombona y sus diarios

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Argenis Rodríguez me dijo una vez: "Debes leer los diarios de Rufino Blanco Fombona (RBF) porque era un hombre de espíritu duro, un batallador incansable del que debemos aprender mucho. Por eso lo admiro". Ernesto Luis Rodríguez (ELR) nos contó que cuando conoció a RBF quedó desconcertado por su aspereza. ElR había publicado su primer poemario "Agraz" y visitó a RBF cuando era presidente del Estado Miranda para venderle veinte ejemplares y así poder pagar parte de la edición. Los compró todos, pero se quedó con un solo ejemplar.

-Llévate el resto. La gente que me rodea ni siquiera conoce mis obras y es un crimen regalar versos para no ser leídos…

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En sus diarios, más de cuatrocientas páginas, RBF se refiere a lo humano y lo divino. Anotamos lo concerniente a la filosofía y la religión.

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-El miedo es el mayor filósofo. Y los máximos filósofos, los máximos cobardes.

-La religión es la filosofía de los ignorantes. Es la idea convertida en creencia. Es una sub-filosofía o filosofía para pobres…para pobres de espíritu.

-No creo en el infierno! ¡Cómo iba ocurrírsele a Dios semejante absurdo! Dios sabe que lo hombres no pueden no pecar. Y sabe más: sabe que él, Dios, lo ha dispuesto así; pudo, si quería, hacernos, perfectos o más cercanos a la perfección.

¿Qué diríamos de una persona que pusiera por todas partes en el piso conchas de plátano y después castigase a aquellos transeúntes que, carentes de agilidad o de buenas piernas, hubiesen resbalado y caído?

-De ser Cristo un Dios-cosa que debieran negar los cristianos-fue un Dios perverso. Si fue bueno como hombre, no lo fue en cuanto Dios. Por qué, siendo todopoderoso, en su carácter divino, no triunfó sobre sus adversarios, ¿perdonándolos luego? Ya que, deidad caprichosa, quiso descender del Paraíso a mezclarse en nuestros asuntos terrenos, tratando y riñendo de quien a quien con míseros mortales, eso era el camino del decoro: vencerlos como más fuerte y perdonarlos como más santo. Pero no. Cristo no imitó a Hércules, semi-Dios fuerte y bueno. Fue un Dios débil y bondadoso solo en palabras. Consintió en que lo crucificaran pudiendo impedirlo para legar a todo un pueblo el odio del mundo (se refiere a la persecución del pueblo judío en los países donde triunfó el cristianismo: se les acusaba de matar a Cristo).

-La mejor definición del hombre sería esta: es el único animal que sabe reír, llorar y emborracharse.

-El azar entra en mayor escala que la previsión en nuestro destino.

-La vida vale menos que la honra.

-La vida es un desencanto, porque resulta inferior a nuestros sueños.

-La vida no es lógica. La lógica le parece el mayor absurdo.

-Nadie es dueño absoluto de su propio destino. Somos, aun los seres de mayor voluntad, hojas a merced del viento, de vientos encontrados que no sabemos de dónde ni por qué soplan.

-Cada hombre, grande o chico, trae su mensaje a la vida, chico o grande; por lo menos su ejemplo.

-Mi modesto mensaje que dejo se podría resumir en cuatro palabras simbólicas: idealismo, desinterés, acción y sufrimiento.

-Nadie es enteramente malo, ni enteramente bueno, ni enteramente tonto.

-La muerte es el pago de la deuda que nadie puede eludir; todos tenemos con qué pagarla.

-Cada hombre debe ser obra de su propio esfuerzo.

-La felicidad consiste en la ausencia del deseo; y el hombre por esencia, es un creador de nuevos deseos. Nunca podrá ser feliz.

-Le tengo más miedo al ridículo que a la muerte.

-Los seres que me inspiran mayor piedad son los niños, los ancianos y, ¿por qué no decirlo? Las prostitutas.



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Edgardo Malaspina

Médico. PhD en Medicina. Docente universitario y poeta.

 edgardomalaspina@gmail.com

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