¿Y ahora hacia donde…y con quiénes…?

Bueno, lo que había de venir, afortunadamente, ha llegado; gracias a nuestro Bravo Pueblo, sin mayores traumas que las pataléticas y lacrimógenas actuaciones de unos inconsolables y famélicos disociados. Los recién pasados comicios electorales no sólo han servido para una vez más Venezuela marcara ejemplo y admiración a nivel nacional e internacional, sino que evidenciara su firme e irrenunciable compromiso democrático.

Lo llegado, felizmente está a buen resguardo, y es tiempo ya de comenzar a trabajar en algo que desde hace tiempo realmente nos carcome las entrañas; pienso que lo más inmediato que nos reclama la atención es precisamente la tarea mayúscula de mostrar coraje y voluntad por acabar con el silente y carroñero enemigo que se nos torna medular y peligroso pues lo llevamos parasitariamente entre nosotros.

Hablo de aquellos que están permeando un infame proceder hacia quienes, sin mayores ejemplos de probidad, comienzan a creer que eso de la moral y la ética revolucionaria no es más que el artículo decorativo de los más floridos y suspirados discursos sobre unas aplaudidas tarimas. Hablo específicamente de esa nueva casta de magnates privilegiados que ha bien se les ha denominado, en el Zulia, “los revolucionarios 4x4” debido a los descomunales rústicos con los cuales pretenden hacer revolución. Suerte de nuevos amos del lago que incluso se les vio totalmente indiferentes en el proceso de reelección de nuestro Presidente, aun cuando, como era de esperar para su ego, estuvieron figurando en los primeros puestos de conducción y apartando, en algunas oportunidades, a quienes de modo humilde no se cansan de mostrar su espíritu y arrojo revolucionario.

A estas alturas ya no es posible cargar sobre nuestro trabajo diario los zarpazos de quienes, con toda la razón del mundo, ven hoy la misma putrefacción que en el ayer. Conocidos y obesos personajes que se dan el tupe de construir, a lo vallenato, casitas con piscina y todo sobre las grandes y selectas nubes de la ciudad. Personajes de desvergonzados bolsillos doble fondo que utilizan cualquier oportunidad para hacer avanzar la consolidación de nuestro proceso de cambio solo para promediarse dulces y opulentos retiros en el exterior cuando la suerte se les acabe en los tribunales. Mafiosos, caraduras y charlatanes que ven y despotrican como contraproducente el digno ejemplo del Comandante Fidel Castro y la Revolución Cubana, cuando ésta es pedagógicamente transmitida en el canal del Estado previo día a las elecciones del 3D. Cuánta suerte pueden tener quienes en sus triquiñuelas diarias han formado ya casi un “cuerpo colegiado”, una especie “cosa nostra” para no pisarse la manguera, y desde la cual tranzan hasta con cuanto aberrante y rectoral enemigo de la revolución pueda aportarles ventajas a sus intereses hegemónicos. Algunos que hasta ni siquiera hablan en su curul para no marcar demasiada presencia y se les pueda levantar el “rabo de paja” dictado por el Tribunal Supremo de Justicia. Personajes de renombrada idiotez que pretenden demoler la participación pensante de algunos realmente comprometidos y a quienes envidiosamente pretende neutralizar con imbéciles palmaditas de espalda.

Es obvio que de esta manera no se puede llegar muy lejos y menos en la construcción de un partido único.

waldo.munizaga@corpomaracaibo.net



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Waldo Munizaga


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