Mi encuentro de tercer tipo con el sistema capitalista de la salud

Ahora, cuando escribo este artículo, me encuentro en reposo médico, después de haber sufrido, hace 24 horas, una operación quirúrgica en mis cuerdas vocales. No puedo hablar, pero si estoy apto para escribir. He vivido una experiencia de tres meses intentado acceder a una institución hospitalaria publica para que me operaran y al final tuve que caer en una clínica privada que aplica el sistema capitalista en su máxima expresión.

El HULA y El CAMIULA de Mérida, el IPASME de Caracas, el Hospital Domingo Luciani en el Llanito, Edo. Miranda han sido las instituciones públicas de salud que recorrí tratando de encontrar solución a la Disfonía que sufro desde hace aproximadamente 4 meses. En ese tiempo logré acumular 02 estudios de NASOFIBROLARINGOSCOPIA, 02 estudios de VALORACION ENDOSCOPICA, 01 TOMOGRAFIA DE CUELLO sin contraste (porque no tenían el químico necesario), todos los exámenes de Sangre (el único que no pagué) , Rayos X del Tórax y Valoración Cardiovascular. También fui a Boconó, Edo. Trujillo a ver al Dr. Cirio Quintero quien tiene una fama bien ganada de hacer milagros con la medicina natural y unas terapias que aplica con unos aparatos que no pude ver. Todo esto lo hice tratando de no caer en las manos de los médicos con mentalidad capitalista que viven del comercio de la salud. Debo confesar que me vencieron y tuve que bajarme los pantalones para entrar en el quirófano de una clínica privada, la más capitalista que he conocido y para colmo manejada por mujeres.

Antes de contar mi experiencia de tercer tipo, debo hacer algunas referencias a mis encuentros con el sistema de salud de primer tipo como son las instituciones hospitalarias del Estado que obligatoriamente deben prestar servicios de salud pública gratuita y de calidad. Todas las que visité están en un grado de deterioro físico, insalubridad, falta de personal, desatención al usuario y falta de insumos que es un riesgo ir a esos lugares buscando salud. Con todo eso hay una pequeña minoría de funcionarios hospitalarios que mantienen viva la prestación de los servicios con todas limitaciones que ello conlleva. Haciendo un diagnóstico, el sistema de salud éste está agonizando.

Este estado de agonía de la salud pública ha sido provocado ex profeso y con alevosía. Adentro de los hospitales están enquistadas una derecha sin escrúpulos y una izquierda sin ideología, que no les importa nada el pueblo y han desmantelado todos los servicios para que el público acuda a sus clínicas privadas. Allí se encuentra todo lo que falta en los hospitales, como llegaron allí sería interesante saber cómo. Para colmo la lista de insumos médicos que le piden a los aspirantes a ser operados en los hospitales es tan larga, difícil de conseguir y costosa que sale más barato operarse en una clínica privada que poder obtener los insumos pedidos por los médicos de la salud pública. Eso lo comprobé en mi caso y es la razón por la cual tuve que acudir a una clínica privada para operarme.

En el segundo tipo de encuentro nos hallamos con los laboratorios que realizan los exámenes y estudios clínicos que dejaron se dejaron prestar en los hospitales, aduciendo los bionalistas que no cuentan con los insumos para hacerlos. Un alto porcentaje de esos profesionales tienen cargos en los hospitales y cobran un sueldo pagado por el Estado, pero ellos solamente van a cobrar para mantener el cargo y poder mantener sus laboratorios con insumos que provee el Estado a los hospitales y que desaparecen como por arte de magia al solo llegar el camión con la carga. Este es un negocio bastante lucrativo que funciona gracias a la conchupancia entre médicos y bionalistas que se juntan para pedir exámenes que no son necesarios para operaciones que nunca realizaran.

El encuentro de Tercer tipo es para ponerse a llorar o morir reventado de la rabia, me pasó exactamente hace 24 horas. Resulta que conseguí el día lunes una clínica privada que era la más económica de la por mi visitadas, no llegaba a los BS. 50.000,00 el uso del quirófano por una hora. Hacemos un contrato verbal para el día sábado a las 8:00 am. Me dicen que para el día viernes debo tener cancelado el pago total. Voy donde el médico que me va a operar, le solicito el servicio y le informo del horario fijado por la clínica. El acepta y comienzo yo a llamar a mis hijos que están trabajando en el exterior para que me auxilien. Ellos hacen un pote y se ponen de acuerdo para hacerme los depósitos por transferencia a mi cuenta de ahorros, con la dificultad que los bancos no están autorizados para hacer transferencias mayores de BS 10.000,00 diarias. Ya para el día viernes habían logrado transferir casi todo el dinero que les solicité y a mí me faltaba transferir el 10% de lo que me había exigido la clínica a su cuenta bancaria. Ya con un día de anterioridad la clínica me había comunicado que no disponía del quirófano a la hora convenida, pues apareció un caso de emergencia y que debería esperar hasta las 10 y media. Le comunico la novedad al médico operador y a su ayudante y aceptan llegar a la 10 de am. Yo desde las 5:00 am. Trato de hacer la transferencia de lo que me falta pagar a la clínica (BS. 6.000,00) y no tengo suerte pues del banco no me llega el capture que debo remitir a la clínica para certificar que he pagado.

A las 10 y media nos informa la clínica que tienen problema con el caso que tienen en el quirófano y que este no estará disponible sino hasta la 1:00 pm. Y que debo pagar lo que debo antes para poder ceder el quirófano. Tratamos de hacer algún arreglo para que me dieran chance hasta el lunes, hasta el Dr. Operador, que es una eminencia reconocida en su área especializada trató de servir de fiador y no suspender la operación para el día lunes. Total, negativa, o pagan antes de la 1:00 o no hay quirófano. Casi ahogado por la arrechera interior pude balbucear, ¿si le pido ahora el dinero que yo he pagado, Ud. Podría devolvérmelo? Sí, pero tendrá que esperar hasta el lunes que podamos hacerle la transferencia. Viendo que estaba en un callejón sin salida y considerando que el Dr. Operador y su ayudante estaban a punto de perder un día completo en un contrato que solo duraría una hora, decidí salir a buscar entre la familia de mi esposa lo poco que nos faltaba y logré reunir el total. Hay que tomar en cuenta que no tenemos carro y todo ese traslado hay que realizarlo en carros libres (bastante caros, por cierto).

A las 2:00 p.m. en una escena pantagruélica nos encontramos en la zona de servicio del quirófano contando billete a billete el dinero que faltaba para poder darnos acceso a la posibilidad de yo poder curar el mal de salud que estoy sufriendo desde hace 4 meses. Una simple operación de compra-venta. Pagas hasta el último centavo y tendrás derecho a vivir. No pagas y te niego la vida. Así de sencillo funciona el sistema capitalista privado de salud.



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Juan Veroes


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