El Quinto Objetivo del Plan de la Patria consagra “la defensa y la protección de la naturaleza y la vida”

“No la construcción de un auto-motel en la Poligonal de protección de la Laguna de los Patos de Cumaná”

Queremos que esta denuncia se proyecte sobre esta realidad de nuestra propia vivencia dentro de un espacio histórico-cultural-ambiental llamado ciudad de Cumaná. Lo expresado no interesa solamente al especialista; por el contrario, creemos que interesan al ciudadano común, al usuario de la ciudad, a todos los que disfrutamos de ella o la sufrimos. Porque he aquí, una ejemplar manifestación de las carencias culturales, cuando no indiferencia, con la que actúa la Alcaldía, el Ministerio del Ambiente e Inparques.

Estas carencias se manifiestan en la ignorancia en los asuntos que tienen que ver con el destino de nuestra ciudad primogénita; en la estrechez de miras a la hora de tomar decisiones, particularmente en lo referente al grave error de no enfrentar con honradez la discusión de la construcción de un “Auto-Motel” en la poligonal de nuestro histórico ecosistema marino-costero Laguna de los Patos de Cumaná, albufera de San Luis.

Ojala estuviésemos equivocados, pero no tienen conciencia de la ciudad como entidad, como organización activa y dinámica cuyas transformaciones nos afectan de diversas maneras. No tienen conciencia de nuestra profunda pertenencia a cada una de sus calles, casas, plazas y monumentos de la ciudad de Cumaná. Pues, las carencias culturales son demasiadas profundas en este territorio en el que nos toca convivir. Seguramente, no nos equivocamos al denunciar que no existían estudios, ni evaluaciones técnicas que soportaran la acción físico-arquitectónica y mucho menos las implicaciones derivadas de la construcción de un “Auto-Motel” en la poligonal de la Laguna de los Patos de Cumaná.

La Alcaldía, el Ministerio del Ambiente e Inparques acceden a otorgar el permiso pírrico sobre la poligonal de un espacio ambiental referencial, porque entienden que existen intereses que sobre esa área tiene una elite política dominante y sus “contratistas”. Como es lógico para satisfacer la máxima renta, donde el habitante no cuenta en lo absoluto. Y esa actitud forma parte del fariseísmo desarrollista que hoy pondera lo originario del “poder del pueblo” para alienarlo y manipularlo en una supuesta mejor calidad de vida de los cumaneses.

Nuestros dirigentes, en quienes se ha delegado la responsabilidad de administrar, planificar, controlar y dirigir nuestras ciudades, no saben lo que son éstas… Es comprensible… Son dirigentes políticos, los de antes como los de ahora, para quienes la política es un fin en sí mismo y no un instrumento de transformación. Ellos pretenden que ignoremos los niveles económicos, políticos, ideológicos y técnicos que los determinan, que los modelan “desde fuera” y pretenden, además, que nos conformemos con la lectura de un aviso en el portón de entrada de la obra: “Aquí se construye un Complejo Hotelero”. Ante este anuncio público, el ciudadano común no tiene ni voz ni voto en la construcción o en la destrucción de su ciudad. Todo se hace en el entendido de que éste es una hacienda y los gobernantes sus propietarios.

Ni el Alcalde, ni los ediles y ni los técnicos y funcionarios del Ministerio del Ambiente-Inparques garantizan que tengan una actitud bien intencionada, respetuosa y seria con la construcción de un “Auto-Motel" en la poligonal de la Laguna de los Patos de Cumaná. Estamos seguro, que no existe estudio de impacto ambiental, ni las implicaciones derivadas de una construcción dentro de la poligonal de protección de la Laguna de los Patos y, mucho menos, evaluaciones técnicas sobre el Plan de Ordenamiento Urbano de Cumaná (P.O.U., 1.993) que soporten la acción físico-arquitectónica sobre un Área de no Desarrollo Urbano (A.N.D).

Estamos frente a un proceso negador de la ciudad como unidad esencialmente humana. No hay consciencia de la ciudad como identidad, como organización colectiva y dinámica. Éste hecho es una acción de destrucción de la historia y la cultura del pueblo cumanés y es necesario abrir la discusión sobre este tema y denunciar que esta construcción de un “Complejo Hotelero” constituye una trampa ideológica que forma parte del desarrollismo capitalista y una manipulación vergonzosa para satisfacer la máxima renta. Lo que nos obliga, en rigor, a deducir la inexactitud de un “permiso de construcción” que se realiza sin la debida solicitud de “desafectación y cambio de uso”, donde se reconozca las bondades del programa de servicios a escala sectorial y vecinal, el estudio urbano e interpretación de las potencialidades espaciales del área de protección de la Laguna de los Patos.

De modo que asumimos la responsabilidad de esta crítica contra la Alcaldía-Ministerio del Ambiente-Inparques en tanto creemos necesario romper el esquema de desinformación que se impone a la comunidad. De allí, el convencimiento de que la ciudadanía tiene la última palabra, porque en definitiva la respuesta la tiene el ciudadano común, el usuario de la ciudad. Además, porque la ciudad es de los jóvenes, de los niños, de los ancianos, de los obreros, de esa inmensa multitud humana colectiva que es la única razón de ser de la ciudad de Cumaná.

Interesados en evitar que la discusión de la construcción de un “Auto-Motel” en la poligonal de la Laguna de los Patos de Cumaná, caiga en una absurda, pueril y estéril rutina de criticismo profesionalizado; así como ante la imposibilidad de un real diálogo y la necesidad imperiosa de que todos y cada uno de los venezolanos conozcan con prontitud nuestra denuncia, nos permitimos adelantar algunas observaciones de manera preliminar:

El ecosistema marino-costero Laguna de los Patos de Cumaná fue definido como Parque Litoral Laguna de los Patos en diciembre de 1978 (hace casi 36 años) por Decreto presidencial nº 2.992 del Ministro del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. También, la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio del año 1.983, la define en Área Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE). Y, fundamentalmente, el Plan de la Patria 2.013-2.019, como Ley de la República (Gaceta extraordinaria nº 6.118) consagra “la defensa y la protección de la naturaleza y la vida”. Por lo que asumimos el quinto objetivo histórico por su significado para el pueblo y para la humanidad. Se supone, entonces, que existe un marco jurídico apropiado para su resguardo y protección.

La construcción de un Complejo Hotelero (léase Auto-Motel) en la poligonal de nuestro histórico ecosistema marino-costero Laguna de los Patos de Cumaná, se realiza sin la debida solicitud de desafectación y cambio de uso, por lo cual se profana la Laguna de los Patos como espacio natural y como ecosistema marino-costero. Es decir, se atenta contra un activo patrimonial de la ciudad como espacio de amortiguación esencial, centro de oxigenación, valor escénico, científico y educativo. De este modo, la construcción de un supuesto “Complejo Hotelero” en la poligonal de la Laguna de los Patos de Cumaná, pretende apropiarse de la imagen arquitectónica del espacio a través del uso escenográfico-recreacional y como elemento estético visual privado de uso privilegiado no colectivo. Si permitimos que el proyecto del “Complejo Hotelero” se concreta se perderá definitivamente, también, como lugar de uso de la ciudad y de sus habitantes.

El debate sobre la defensa de este ecosistema marino-costero, debe dar al traste con la pretensión de entes oficiales “rectores” de la política ambiental (Ministerio del Ambiente e Inparques) y política urbana (Alcaldía del Municipio Sucre del Estado Sucre), quienes autorizaron el proyecto para la construcción de un “Complejo Hotelero” en la poligonal de Laguna de los Patos de Cumaná, violando no solo la reglamentación de uso de la Laguna de los Patos contemplada en el Plan de Ordenamiento Urbano de la ciudad de Cumaná (POU-Cumaná,1.993), el cual define el espacio lagunar, en consideración, como “Área de No Desarrollo Urbano” (AND); sino, también, se viola el marco jurídico de resguardo y de protección de este ecosistema marino-costero; obviando la urgente necesidad de descontaminarla por las continuas descargas sin ninguna clase de tratamiento de las aguas servidas. Por eso, es oportuno el planteamiento de esta lucha, porque se debe alentar sobre la intención de la Alcaldía del Municipio Sucre, el Ministerio del Ambiente e Inparques en pretender convertir el espacio lagunar en una infraestructura basada en funciones de tipo recreativo-turístico y establecer usos permisibles para hoteles y similares (léase Auto-Motel, por ejemplo).

Es, prácticamente, una norma solicitar “la participación” y un “proceso de información”, a través de exposiciones públicas, cuando la toma de decisiones afecte directamente el sentir de la comunidad y fundamentalmente, a la voluntad del colectivo; otorgándole a las comunidades un lapso de sesenta (60) días para revisar el material del proyecto y hacer las observaciones correspondientes. La consulta es un derecho del pueblo, el cual debe ser preguntado como expresión real y legítima de la democracia participativa y protagónica. De allí, que sea indispensable la consulta antes de continuar remozando, maquillando e introduciendo cambios en relación con el acervo ambiental, cultural y patrimonial de la ciudad de Cumaná. El ciudadano común tiene voz y voto en la construcción de su ciudad y su historia. Este es un derecho constitucional para que de algún modo la colectividad exprese un juicio crítico.

Como voces vinculadas al área ambiental y urbana-arquitectónica hemos insistido en que el patrimonio ambiental, cultural e histórico de la ciudad sea un tema total y absolutamente abierto. Sentimos la necesidad de hacer criticas profundas por lo que está ocurriendo con estos espacios de incalculable valor patrimonial. Hemos propiciado esta discusión y eso implica hacer recomendaciones en el ámbito profesional. Y esto lo hemos hecho. De modo que asumimos la responsabilidad de nuestras críticas, la cual nos obliga a romper el esquema de desinformación que siempre se pretende imponer a la comunidad afectada. El proceso político que estamos viviendo, encuentra en los espacios ambientales una paradoja muy grande, y es que para nada se ha consultado a la ciudad sobre este asunto, y quienes pudieran liderar esto tampoco lo han hecho. Existe, insistimos, coincidencia en que este espacio ambiental tiene que ser para toda la ciudad y que toda la ciudadanía debería ser consultada a la hora de tomar decisiones, porque las consecuencias podrían ser muy, muy graves. En primer lugar, porque obedecerían a una iniciativa inconsulta. Y ahí empieza a desmoronarse el mito de la democracia protagónica y participativa, de que el poder radica en el pueblo, porque para las cosas importantes no se consulta a la gente. Y, en segundo lugar, se demostraría, una vez más, que no importa pasar por encima de los intereses colectivos.

Nos preguntamos, ¿No debería ser el rechazo al Banco Interamericano de Desarrollo (B.I.D.) un legado y un valor antiimperialista?... ya basta que no se nos subestime cuando “hacía adentro" no se respete nuestra formación profesional y nuestra visión crítica cuando se establece un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo (B.I.D.) en nombre de la lucha revolucionaria y antiimperialista. De allí, que denunciemos que nunca se nos ha querido escuchar y hemos sido relegados a la “oposición” de la izquierda revolucionaria por criticar la apertura entreguista del gobierno local.

Por último, queremos aclarar que no hablamos como enemigos del gobierno nacional, regional y local, sino como revolucionarios, como amantes de este proceso de cambio. Como creyentes de un proceso revolucionario que debe garantizar la protección de nuestro patrimonio ambiental, cultural e histórico: ¡Ahora más que nunca Chávez somos todos! … ¡En el nombre de Bolívar, de Cristo y de Chávez, la lucha sigue! ... ¡Viva Maduro, Viva el presidente obrero!

Desde Cumaná, Sucre, Venezuela, a los 25 días del mes de noviembre de 2014.
 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 2045 veces.



Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

Visite el perfil de Servando Marín Lista para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: