El calvario de cada día

Tras el sábado de Gloria y el domingo de Resurrección que cierran la Semana Santa, debemos encarar los lunes de resignación que nos agobian el resto del año.

Para no desperdiciar el tiempo de los lectores, los remito a la denuncia de Luis Britto García sobre Trámites y corrupción (ÚN 28/3/2010); implacable e impecable como los señalamientos que formula dicho escritor, insospechable de componendas o claudicaciones.

Más que la ineficiencia, lo que agobia al ciudadano común es la idiotez de algunas disposiciones administrativas, que se yerguen inflexibles e insalvables contra el sentido común o todo lo que se le parezca.

Como en las pesadillas kafkianas, el IVSS niega mi existencia y por ende, el derecho a pagarme lo que me adeuda con base en mis cotizaciones como trabajador durante varios años. No sólo no aparezco en los registros de su página de Internet; además, se niegan tercamente a contestar cualquier solicitud de información remitida por mí de manera privada o pública, como lo hago ahora una vez más.

Siguiendo el decálogo de Luis Britto, el IVSS no se conforma con ignorar a personas naturales que, como yo, requieren la pensión que les corresponde, tanto por edad como por incapacidad. El Seguro Social sigue recaudando cotizaciones de trabajadores que ya no trabajan en ciertas empresas y cuando el patrono intenta reclamar los cobros indebidos, la respuesta es que primero debe pagar para después determinar si tiene razón, o sea, si no debía pagar algo que no adeuda.

De seguro el inventor de la medida en el IVSS se inspiró en la antigua CANTV (donde ignoro si en la actualidad el abuso continúe), que obligaba al suscriptor a cancelar las sumas exorbitantes que le estaban cobrando demás, para entonces revisar si el cliente tenía razón. Se trata del viejo e innoble "pague ahora, reclame después".

En un país donde todo el mundo está obligado a portar una cédula de identidad, so pena de ir preso por indocumentado, ¿qué sentido tiene el Registro Electoral Permanente, como no sea más burocracia, más molestias para el ciudadano y un gasto descomunal?

Propongo que se nombre a Luis Britto Supervisor de Organismos No Funcionales.

augusther@cantv.net


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Augusto Hernández


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