Para los que escriben en Aporrea, aporreadores, y para los que sufren leyéndonos, por supuesto

¡Qué tal, camaradas! Siempre en pie de lucha por la justicia en todo el gran espectro que se requiere, especialmente en la justicia social que nos ha angustiado toda la vida.  

Por eso amamos este proceso y amamos al presidente Chávez. Y nos molesta todo lo que pueda gravitar negativamente sobre ellos, aun cuando criticamos. 

Estimo, opino, debemos “todos” remar en una misma dirección contra la corriente capitalista. Pero debemos ser más consistentes, más dinámicos. Somos más fuertes remando juntos. Pero, ojo, no nos demos con los remos. Nos resta fuerzas.  

Aunque nos encante la diatriba y seamos súper críticos, tratemos, sólo tratemos, de no pisarnos la manguera, o darnos con los remos. 

En estas páginas revolucionarias salen muchos valiosos artículos con buenos análisis, algunos menos, y no seré quien los califique porque cada quien con sus gustos y preferencias por los temas.  

En alguno mencioné  que ya estaba bien de estar criticando a Sant Roz, o a Eduardo Rothe, que tienen su especial característica de expresarse. Igual cuando se referían a polémicas hacia y con Vladimir Villegas y la respectiva defensa de Ernesto. Las posiciones en pro y en contra de Mario y La Hojilla. 

En todo esto puede haber hasta cierto masoquismo subliminal. 

Hasta a Luis Fuenmayor Toro, a quien a veces no comprendemos, pero que, con el debido respeto y reuniendo un sentimiento más o menos común,  habría que pedirle arrimara más al mingo, aun cuando él piense que sus razonamientos son válidos.  

Posiblemente no tenemos esa claridad conceptual y nos vamos por la pasión chavista, que vale mucho, y preferimos que las críticas en contra de la revolución y en contra de Chávez, en contra de nuestras nuevas leyes queden en plumas de la oposición. Y me perdonan, pero no quería caer en la crítica. 
 

Me voy a permitir hacer unas proposiciones, dos (2) mejor dicho: 

PRIMERA PROPOSICIÓN 

En un artículo propuse, y lo reitero, camaradas, que si un compatriota columnista no está  de acuerdo con algún criterio –ya que no podemos tener una homogeneidad, aunque fuese lo ideal, o por lo menos que contáramos con un factor disciplinario partidista– simplemente que exponga sus argumentos sobre el tema, sin mencionar al articulista.  

El moderarse un poco no implica bozales ni eunuquismo cerebral. 

Bajemos los golpes colectivos con los remos. Sin utilizar el término “respeto” debemos utilizar el de Consideración, creo que lo llaman.  

Evitar, o eliminar con un pacto entre revolucionarios, títulos de artículos como: “No estoy de acuerdo con el camarada tal…”, “Fulano está equivocado por…”, “Los errores ortográficos de tal…” etcétera, que como todos sabemos son los títulos que atraen a los aporrealectores, pero… 

…vayamos al fondo constructivamente. 

Si quiere expresarse en Aporrea en forma crítica de lo expuesto por otro camarada, simplemente aborde usted el mismo tema con su punto de vista, explíquelo y los lectores entenderán la diferencia del enfoque. 

Sin herir susceptibilidades, sin molestar. Sin crear fisuras en los revolucionarios. Necesitamos unión. 

O para mayor contacto envíele un correo exponiendo sus puntos de vista. Y no sea ofensivo, porque me han enviado algunos bastantes groseros porque ni siquiera los leen completo o no los entienden.  

A alguno le he aclarado lo expresado y me han pedido disculpas. 

Puede que sean correos de opositores, aunque, pensándolo bien, los de factura escuálida descargan por completo.  
 
 
 
 

SEGUNDA PROPOSICIÓN 

En un documento que avalemos todos, proponerle en bloque a nuestros dirigentes de partidos revolucionarios (PSUV, PCV, etc.) que permitan la discusión, tal como lo hacemos en estas páginas. 

Y no con permisos, sino que establezcan frecuentes foros internos accesibles -los virtuales como éste pueden servir- que conllevaran a aclarar conceptos, a escuchar y hacer críticas, y tal vez bajaría la opinadera estéril. O dañina cuando nos golpeamos nosotros mismos.  

Desagradable cuando entre camaradas se hacen torpes descargas. 

Porque, muchos, a veces, creemos engalanarnos demostrando mayor claridad de criterios, mejores conocimientos, más experiencia revolucionaria, ser más chavistas de boquilla y tinta, etc.  

Ah, cuando se hagan las críticas partidistas o a gobiernos, estadales o municipales, y a ministerios e institutos que no nos apliquen sanciones de ningún tipo, frecuente en contra de los disidentes a las raras acciones gubernamentales de compatriotas “revolucionarios”, de todos los niveles, en especial en los estados.  

Porque estamos sintiendo una especie de dictadurzuelita mediocre. Se comenta que, en algunos casos, hasta pinchadura de teléfonos y no para escuchar a golpistas. No, para escuchar a los que criticamos. Y… rayarlos.  

Esto es por parte de los “intocables” (“untouchables”, por si lo lee el reciente premio nobel de la Paz) que manejan las diversas formas de poder desde los distintos gobiernos, que son los mismos que manejan el PSUV. Directivos, pues.  

Libertad plena, ¡carajo! 

Recuerden amigos del alma, lo que expongo es una sugerencia. 

Y, en el mismo documento, si les parece aporreadores, sugerirle al Gobierno Nacional que cree una Oficina Receptora de Sugerencias, llámense reclamos, peticiones, aportes, ideas, rectificaciones, críticas, etc.  

Que también recoja lo expresado en los cintillos por televisión, que no leen ni los que conducen los programas y ha quedado para que nos lean los que los envía. 

O sea, que se reciba y tramite todo lo que se refiera a ahondar en un proceso revolucionario con responsabilidad y eficiencia.  

Y que no se quede ahí, que se den respuestas tanto como recibidos como de las acciones a seguir, las que están haciendo, quiénes son los responsables y la publicación de los efectos en el tiempo prudencial. Y cómo hacerles seguimiento. 

Si les parece, camaradas, manifiéstenlo con la señal de costumbre, que como es virtual puede ser a través de un correo a Aporrea quien publicará la lista y el documento con las pericones al PSUV y al gobierno en los términos que sugiero o con las correcciones que deseen para que sea efectivo. 

Ahora sí acentúo nuestro lema de batalla, empezando por el final: aportando todos, escuchando todos y respondiendo todos ¡VENCEREMOS! ¡PATRIA , para seguir en el camino al SOCIALISMO o MUERTE, para que no nos roben el futuro!


edopasev@hotmail.com


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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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