¡Sentenciada a muerte la reelección presidencial!

No puedo dejar de expresar nuestro desconcierto por el anuncio presidencial de ayer sobre la reelección continua para todos los cargos de elección popular. Error histórico. Error ideológico. Error político. Más allá de las motivaciones políticas que pudieran existir, que deben existir, sobre las cuales no haremos conjeturas, queremos argumentar nuestra honda preocupación y nuestro desasosiego:

1) Error Histórico:

La oposición ha venido cuestionando la reelección continua presidencial, descontextualizando las palabras de Bolívar, de su Discurso de Angostura, cuando señala: “La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer, largo tiempo, en un mismo ciudadano, el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía”. La verdad histórica es que Bolívar consideraba imprescindible un mando central único, continuo, que le permitiera reunir todas las fuerzas y todos los recursos, y dirigir todas las acciones, para enfrentar el poderoso ejército de Morillo. Varios Generales, entre ellos Mariño, Bermúdez, Piar y Arismendi desafiaron la jefatura única de Bolívar porque ambicionaban compartir el poder, a través de jefaturas locales. El Discurso de Angostura no puede leerse literalmente, como indignamente lo hace la oposición. Bolívar, demostrando una admirable destreza política, renuncia a la jefatura suprema, como estrategia para lograr los objetivos que él plasma en su proyecto de Constitución, porque él intuye sagazmente que los legisladores no le van a aceptar la renuncia, al mando supremo, como de hecho no se la aceptaron. Esa necesidad de un mando único y fuerte la refuerza Bolívar cuando aboga por una República Central y señala que América no está preparada para un sistema federal, porque carece de las virtudes políticas que dicho régimen requiere. Esa es la verdad histórica que la oposición ignora y manipula.

Hoy día, nuestra Revolución Bolivariana requiere de un liderazgo y un mando únicos como lo garantizaría la reelección continua del Presidente Chávez y no un poder dividido con innumerables mandos locales. Y, hoy día, es más que evidente, seguimos careciendo de las virtudes políticas y ciudadanas que requiere un sistema democrático ampliado que significaría la reelección de todos los cargos de elección popular y la tesis del “buen gobierno”. ¡No aspiremos a lo imposible. No seamos presuntuosos, seamos moderados en nuestras pretensiones. Meditad bien vuestras decisiones, nos diría Simón Bolívar!

2) Error ideológico:

Los procesos electorales tradicionales, propios de las democracias liberales – burguesas, son instrumentos innegables de dominación capitalista. El contenido de estas democracias representativas se reduce al proceso formal de selección de unos representantes por vía de unas elecciones. Pensar que con una fórmula simplista, como la elección sin restricciones para todos los cargos de elección popular, podremos profundizar nuestra democracia participativa y protagónica es un sin sentido. Los instrumentos electorales que seguimos utilizando – particularmente el uso de la maquinaria electoral (aún necesaria entre nosotros) – tienen en sí mismos un contenido ideológico que los hace muy útiles para la preservación del orden establecido capitalista pero no así para la construcción del socialismo. Sólo a través de la conciencia de clase, que hoy debe interpretarse como “la acción de los sujetos conscientes”, podemos enfrentar la ideología o la falsa conciencia del capitalismo. ¡Las leyes del capitalismo actúan sobre nosotros sin que nos percatemos, nos diría el Che Guevara!

3. Error político:

Son múltiples. De nuevo cambiamos las instrucciones a mitad de camino como ya sucedió con la Reforma Constitucional en el 2007. Esto confundirá a nuestra gente. No es el mismo amor, la misma afinidad que siente nuestro pueblo por el Presidente Chávez que con todo el resto o con cualquiera de nuestros dirigentes políticos. Las múltiples declaraciones del Presidente Chávez y la máxima Dirección Política del PSUV cuestionando la reelección continua de los demás cargos de elección popular, distintos al de Presidente de la República, será explotado mediáticamente, con facilidad, como evidentes contradicciones nuestras, por la oposición y sus medios de comunicación. No tiene sentido seguir enumerando otros errores políticos que se derivan de esta decisión, sólo haríamos más larga esta carta. ¡Son terribles las consecuencias de un error de los que más autoridad tienen y eso ha pasado más de una vez en los procesos revolucionarios, nos diría Fidel Castro!

No podemos dejar de expresarnos. Estamos poniendo en riesgo la indispensable y necesaria reelección continua del Presidente Chávez. Lo más probable, para no decir que tenemos el convencimiento pleno, es que esta nefasta decisión sentenciará la muerte definitiva de esta posibilidad y pondrá en peligro nuestra Revolución Bolivariana y todo el proceso revolucionario de América Latina. ¡Pareciera que estamos dejando de escuchar al pueblo!


Coordinador Nacional

Clase Media Revolucionaria

Vocero Principal PSUV, Batallón

Socialista “Ludovico Silva”, El Cafetal,

Municipio Baruta, Miranda.



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Reinaldo Quijada


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