Elementos para la discusión entorno al escenario político

¿Revolución sin apoyo popular?

En este pequeño articulo, se pretende cuestionar algunas eventualidades que se están llevando a cabo en el país, y que es necesario, reflexionamos entorno a ellas. Por un lado nos encontramos con los resultados de los comicios celebrados el 23-N, en donde indiscutiblemente el PSUV obtuvo una victoria contundente en 17 gobernaciones, consolidándose además en gran número de las municipalidades en el territorio nacional, sin dejar de lado las concejalías que se ganaron, que no fueron pocas. Sin embargo, entre las derrotas, cuentan algunos puntos que son estratégicos y por ello es importante que digamos ciertas cosas entorno a ellos.

Por ejemplo, en el caso de los estados Zulia, Carabobo, Nueva Esparta y Miranda, este último caso bien particular, el número de votantes es considerable, agregado a su importancia geoestratégica. No obstante, en el Zulia por ejemplo, además de perder la gobernación, perdimos la alcaldía, en Carabobo se perdió la gobernación pero se ganó la alcaldía de Valencia, pero en Miranda, además del traspié de la gobernación, no se pudo consolidar la victoria en la alcaldía del municipio sucre, quizá por que los habitantes de este estado, sintieron la necesidad de pasarle factura a la inoperancia de quienes gobernaron en estos cargos durante un periodo, sin concretar transformaciones o propuestas coherentes que conllevaran a mitigar las problemáticas que aquejan a diario a estos sectores. Ese pase de factura tuvo un coste político de gran envergadura, puesto que repercutió en la derrota de la Alcaldía Mayor, que ahora está en manos de la derecha más conservadora del país, quienes poseen de nuevo el eje central de la nación y prácticamente volvemos a los tiempos de aquel abril negro del 2002, cuando utilizaban esos espacios para desplegar sus intenciones golpistas y perseguidoras, olvidándose que son ellos, los que promueven el discurso de la tolerancia y se limpian la frente cuando tienen oportunidad de sacar del juego “democrático” a quien piensa distinto a ellos.

Lo interesante de esto, es que ahora nos encontramos con un escenario distinto; antes la reflexión y la crítica era a lo interno exclusivamente, con este nuevo panorama, debemos mirarnos y observar a quienes nos adversan ideológicamente, y que ocupan cargos políticos importantes en el país. Lo que menos puede hacer el proceso Bolivariano, es caer de nuevo en el discurso imposibilitador de los avances políticos a causa de los puestos representativos que ocupan los factores de la derecha. Por otro lado, creemos de vital importancia que se comience realmente a construir la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, y dejemos de hablar desde el paraninfo de la institucionalidad, por ello la agudización de las contradicciones en el ámbito local, regional y nacional debe ser la consigna de esta nueva etapa por la que atraviesa la revolución.

Todo evidencia que la derecha se apoderó del discurso revolucionario, ahora hablan de misiones, consejos comunales, y chavistas que apoyaron a la derecha en las regionales, tal es el caso de los llamados “chaca-chaca”, bien despectivo el termino por cierto, utilizado por Radonsky para denominas a los CHAvistas que votaron por CApriles, de los que hacíamos mención anteriormente, analizando lo sucedido en el estado Miranda. Pero el problema real lo encontramos en el hecho, de que la formación ideológica todavía muestra cimientos de arena, y como dice Carlos Lanz en uno de sus textos, La Revolución o es Cultural o Reproducirá la Dominación. Lograr hacer la distinción entre políticas demagógicas-populistas y Proyectos Nacionales, que tienen objetivos y metas concretas es la misión de cada uno de los ciudadanos que habitamos el territorio nacional, y no labor exclusiva de los “letrados intelectualoides”, que se creen vanguardia política, del bando que sea.

Por último, y como reflexión final, las posiciones “inteligentes”, “estratégicas” al estilo del mejor jugador de ajedrez, solo han demorado los avances revolucionarios, dando un paso y retrocediendo tres, por ello es importante que la dialéctica juegue un papel fundamental en la forma de hacer política comunal, institucional o en el escenario que sea. ¡Llegó el momento de radicalizarnos! No como fundamentalistas obtusos, sino con trabajo que transforme los cimientos de nuestra mentalidad colectiva y de la realidad social. Asumamos el rol histórico que nos corresponde.  

Carlos_rivas_45@hotmail.com                          



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Carlos Rivas

Escuela Popular de Comunicación ?Eulogio Paredes?. Vocero de la Casa del Costurero.

 carlos_rivas_45@hotmail.com

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