“Ligando” la derrota de los atletas y el país

Se justifica que unos compatriotas hayan “ligado” la derrota de nuestros atletas por el hecho de que el gobierno se aprovecharía, políticamente, de unos triunfos?

¿Se puede entender que grupos económicos, políticos, intelectuales, rueguen a Dios para que al país le vaya mal, pues de esa manera pudieran “salir” de Chávez? En verdad, cuesta entender que esto este pasando, pero ocurre. Con tristeza hemos leído como Teodoro Petkoff y Elías Pino, entre otros, intentan justificar lo injustificable. Que se esté en contra de un gobernante no autoriza a darle la espalda al país, con el pretexto de que mientras peor, mejor para quienes son oposición, pues ellos representarían el interés más legitimo de la sociedad.

Es posible que toda la carga negativa que la parte del país más radicalmente opositora generaba, hubiese contribuido a crear esa “mala vibra” que acompañó a nuestros atletas. En realidad, ¿Se justifica esto? por supuesto que no. Quienes critican que el gobierno esta haciendo política con el deporte, a su vez, lo hacen con los resultados que nuestra delegación alcanzo en los juegos olímpicos. ¿Es que sí es legitimo usar unos resultados pocos lúcidos como pretexto para atacar al gobierno y a su presidente, y no lo es que estos puedan publicitar posibles éxitos alcanzados?

Con esa manera de razonar será imposible convivir, ¿Ni siquiera la participación en unos juegos olímpicos puede unirnos? Entendemos que el gobierno deba hacer gesto hacia la parte del país que se le opone, es más, asumimos que la actitud del gobierno en varios aspectos de su discurso no contribuye en mucho a alcanzar un piso de convivencia; pero la oposición no ha dejado, en ningún momento, de colocar las alternativas en términos dilemáticos, expresados en un vencer o morir.

Lo del 11 de abril y luego el paro petrolero fueron hechos que evidenciaron esta actitud de la que hablamos. Ciertamente, hoy hay factores opositores que se muestran dispuestos a participar democráticamente, pero no lo es menos que aún persiste la idea golpista en factores que constituyen el centro del poder en el mundo opositor. Aún los partidos políticos son prisioneros de esos factores de poder, quienes les colocan la agenda política.

¿Cómo puede haber paz si quienes están llamados a practicar un discurso de regularización de la confrontación sucumben ante la tentación del radicalismo infantil? Compartimos que ello no es sólo una responsabilidad de la oposición, también el gobierno debe contribuir, pues él esta interesado en gobernar bajo unas condiciones mínimas de convivencia.

Asunto, por cierto, que el radicalismo infantil inserto en el mundo oficial tampoco es capaz de comprender, pensando que las condiciones en las cuales gobierna se mantendrán inalterables.

El país necesita alcanzar un cierto nivel de convivencia, lo cual es rechazado por los radicalismos.

De allí que sea necesario un esfuerzo en ese sentido, aún a riesgo de quedar en minoría y de ser señalados desde ambos lados de la rabia.

En lo que a nosotros corresponde, hemos llegado a la conclusión que es desde las ideas que fundamentan el actual proceso político como alcanzaremos el progreso justo. Sentimos que las fuerzas del futuro están mucho más presentes dentro del chavismo que fuera de él, lo que no nos ciega ni nos hace pensar que estemos libres de errores.

¿Una posición minoritaria? Es probable que así sea en sus expresiones orgánicas, más no estoy muy seguro que esto se repita cuando la gente que conforma el chavismo pueda expresarse sin la presión que significa esa espada de Damocles, que son las amenazas de los radicales de la oposición.

badfiliaguy@yahoo.com







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Oscar Emilio Hernández

Dirigente de los Círculos Bolivarianos, comunicador alternativo, Director del periódico La Voz del Valle

 lavozdelvalle2@yahoo.es

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