El Clavo Visor + Entérate (N°61)

Soberanía en vilo: La realidad de enero 1815 a la actual

Luego de la caída de la II República, a consecuencia de las derrotas de los patriotas en las batallas de Urica y Maturín (5 y 11 de diciembre de 1814) la situación era de anarquía general. Los principales líderes del ejército republicano estaban en el exterior y quienes asumieron tamaña responsabilidad tan solo lograban formar pequeñas guerrillas en las llanuras e isla de Margarita para enfrentar el terror de los realistas.

Al mando figuraban varios oficiales españoles, pero el de mayor jerarquía era Francisco Tomás Morales, líder de las más espantosas brutalidades contra todas aquellas personas que sintieran simpatía por la causa independentista.

Entretanto el Libertador Simón Bolívar estaba en la Nueva Granada buscando la manera de reorganizar fuerzas para volver a Venezuela. En aquel enero Bolívar fue nombrado Capitán General por el gobierno de las Provincias Unidas de Bogotá cuya tarea principal era someter a los españoles en Santa Marta. Mientras que líderes como Mariño, Piar, Bermúdez, Brión, entre otros, no tuvieron otra opción que resguardarse en el eje Antillas-Cartagena de Indias durante todo ese año hasta reagruparse nuevamente en la Expedición de Los Cayos en 1816.

Según apuntes históricos quienes mantuvieron viva la llama de la independencia en Venezuela debieron huir e internarse entre montañas y llanuras, especialmente en el oriente del país. Es el caso de José Félix Ribas, José Tadeo Monagas, Pedro Zaraza, Manuel Cedeño, Juan Bautista Arismendi, en Margarita y José Antonio Páez, en Apure. Todos formaron cualquier tipo de resistencia después de la debacle sufrida en Urica y Maturín. De tal manera evitar el colapso total. Sin embargo, uno de ellos, José Félix Ribas, no pudo evitar el asedio del enemigo y se fue buscando llegar a las cercanías de Caracas hasta que dieron con su captura producto de una traición venida de su mismo círculo. La del sirviente Concepción González cuando fue avistado por una patrulla realista el 16 de enero de aquel año.

De modo el "Vencedor de la Victoria" sería ejecutado el 31 de enero en Tucupido, estado Guárico, por órdenes de su captor, el oficial Lorenzo Figueroa Barrajola, quien ordenó desmembrar su cuerpo y freír su cabeza en aceite para luego ser exhibida en lo alto de un tronco en la Puerta de Caracas. Tal macabra escena perduró hasta después de sellarse la independencia del país en 1821, con lo cual se amedrantó a la población republicana.

Con el paso del tiempo, 211 años después, la situación del país muestra su analogía cuando agudizamos en aquello de confrontar terribles y crueles momentos que ponen en vilo nuestra soberanía.

Para ello tomamos en cuenta todo el despliegue armamentista usado por las fuerzas hegemónicas actuales, ejecutadas impunemente por los EEUU y la Gran Bretaña, a partir del hecho criminal cuando bombardearon el 3-E a Caracas, La Guaira y Miranda con el inmediato secuestro del presidente Nicolás Maduro y la Primera Combatiente Cilia Flores, donde lo que se persigue, según el guion diseñado por la CIA, es desalentar a la población ante el avance de un país que durante el tiempo que va del siglo XXI se sirve por recetas propias para alcanzar su independencia económica defenestrando al petrodólar, el arma letal con que el imperialismo yanqui pretende seguir dominando a occidente y sin ningún tipo de piedad someter a la América continental.

Muy bien sabemos han transcurridos 28 días del rapto gringo y el país no deja de pronunciarse le sea devuelta la pareja presidencial, lo que indica al mundo, no se está exigiendo en concentraciones numerosas por calles de Venezuela la liberación de un dictador o narcoterrorista. Una falsa realidad con la cual medios inescrupulosos se unieron al mejor postor.

Tal escenario es el que pone a pensar a los actores principales del ataque a suelo venezolano. No pudieron pasar a la siguiente fase en la misma madrugada del 3-E de controlar todo mucho menos lo hicieron en fechas posteriores. En lo absoluto se sumaron los militares y el pueblo patriota a caminar con la bota norteña para pisar la honorabilidad de la tierra de Bolívar, "padre de la patria grande".

Ahora este es el camino a transitar. Una mayor defensa de la patria y de sus riquezas naturales aun sintiéndonos bajo escalofriantes amenazas como en 1815 cuando se acercaba la mayor expedición española a las costas venezolanas con Pablo Morillo, El Pacificador, y 10.000 hombres bajo su mando.

El futuro de la nación Bolivariana está exigiendo dentro de circunstancias no esperadas por el reimpulso de su economía, en especial, el de su principal industria. No serían las amenazas de Trump producto de su desespero ante la posición suya de seguir controlando los mercados financieros a nivel mundial. Tampoco pueden venir de un cubano con poder gringo cuyo afán es servir en bandeja de plata las repúblicas petroleras y de tierras raras de occidente a los grandes magnates del imperio. Menos a las peticiones genocidas y neofacistas con que Maricori insiste gobernar Venezuela, siendo una caricatura política perturbadora vista en Washington sin ningún tipo de pudor y dignidad. Por supuesto nadie con amor propio a su país puede identificarse con un personaje de tamaña traición: la de pedir invasión a Venezuela de rodillas al imperio.

Ahora Entérate…

Lección_cubana@en_venezuela.com.- No puede ser de otro modo las cientos de conversaciones derivadas a raíz de los acontecimientos ocurridos en la madrugada del 3 de enero, de este año, que día a día busca sus explicaciones y caen en interesantes análisis. Uno de tantos es cómo se explica la incursión extranjera a los cielos y tierra en Venezuela hasta lograr extraer a la pareja presidencial si se contaba con equipos defensivos de tecnología rusa, radares de vigilancia china, además de drones iraníes.

Tras los resultados al parecer tales inversiones no fueron suficientes para la defensa integral de la patria y ahora la soberanía venezolana tenga que verse en una posición de reacomodo. En el caso de Cuba por qué no ha sucedido algo parecido. ¿Será que las amenazas de Marco Rubio aprovechando la incursión en Venezuela con tal de complacer a su jefe pueden al fin llegar a doblegar a la isla?

La nación de Martí y Fidel ha sobrevivido 66 años de bloqueo comercial, un acto brutal y criminal en la era moderna y que para muchos en la actualidad es mentira. Tampoco es poca cosa sobrevivir al colapso de la URSS, su principal benefactor antes de 1991, a la contracción de la economía global en esa misma década, a los múltiples intentos de la CIA de aniquilar a sus líderes, a miles de saboteos en general, aislamientos diplomáticos en casi todo el planeta. ¿Entonces cómo es que su sistema de gobierno tan duramente vilipendiado, principalmente por agencias pro yanquis, se mantiene al frente de la nación? ¿Acaso su sistema de inteligencia y seguridad no es tan sofisticado como muchos lo niegan? ¿Existe o no existe lealtad del pueblo cubano hacia sus Fuerzas Armadas?

Para los venezolanos, qué faltó aprender de los cubanos en aquella madrugada del 3 de enero y que ellos han hecho muy bien ridiculizando a la CIA en décadas al hacer casi imposible penetrar las estructuras políticas de la isla. No sólo bastó con sacar grandes cantidades de dinero para adquirir modernos equipos de protección. En Cuba no sucede así. La lección consiste de ningún modo traicionar a la patria.



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Brígido Daniel Torrealba


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