Ecosocialismo porque no hay quinto malo

La sabiduría del pueblo no nace de la noche a la mañana, y aunque a veces el sol se detiene en el ocaso, para atesorar la vida de su amada luna, debemos reconocer que la democracia reside en la mente, pero la ecología reside en el corazón.

Yo tenía que haber sido el sexto payaso de la camada, pero por culpa de un aborto carupanero del salado destino, yo terminé siendo el agridulce quinto elemento, y aunque dicen que no hay quinto malo, a veces la Humanidad se complica la gran vida, y termina llamando bueno a lo malo y malo a lo bueno.

Hermanos, envidiamos todo, todo lo envidiamos, y hasta el crisantemo se queda despierto de madrugada, esperando que el cáncer del capitalismo se vaya por la retaguardia y sin aplausos, pero el problema es que hasta el cocotero tiene dueño, porque todos los cocos tienen precios, tienes billetes, tienen grandes envidias.

El coco por afuera es el capitalismo de la cuarta república, el coco por adentro es el socialismo de la quinta república, pero entre luces y sombras, el agua del coco siempre se la bebe el rico capitalista y el rico socialista, porque la democracia reside en el cerebro del pueblo, pero la pobreza reside en el estómago de su pueblo.

Y sales a la calle sabiendo que sigues destruido por adentro. Sin nada que perder caminas sin rumbo sin nada que perder, porque ya no eres tan sabiondo como para evitar repetir la misma maldita palabra de ayer, y ya no te importa superar la maestría del vil maestro, porque ya se fue la victoria como el viento sin derrota.

El Ecosocialismo me dice que no hay quinto malo, porque el Quinto Objetivo Histórico del Plan de la Patria, seguirá brillando en Venezuela como su eterno comandante, que hizo con su socialismo y con su ecología: su ecosocialismo.

Fueron los años más preciosos de mi vida.

No hay nada más bonito en la vida, que tener un ideal, una convicción, un fundamento. Y si el pensamiento revolucionario es pacifista, es ecológico y es venezolano, pues gloria a Dios por todo árbol de esperanza que fue plantado con manos pacifistas, con dedos ambientalistas y con uñas conservacionistas.

Pero he allí el gran problema de los errantes Seres Humanos.

Vivimos de las glorias pasadas o de los fracasos pasados, sin comprender que el Ecosocialismo es presente y futuro, es manos a la obra, es activismo proactivo, es un proceso socio-ambiental lleno de dinamismo ecológico, que potencia y usa los recursos naturales de sus comunidades, para el beneficio colectivo del prójimo.

Yo sé que la palabra prójimo suena a Biblia, suena a Cristo, suena a Evangelio, pero debemos comprender que el Ecosocialismo es un fruto natural de sabor inclusivo, que busca el bienestar social de la gente sin prejuicios ni prerrogativas.

Por ende, no debe haber discriminación dentro de la práctica ecosocialista, porque el Ecosocialismo más que una doctrina de palabra, es realmente un modelo de gestión pública que prioriza el buen uso de los tesoros de la Pachamama, para mejorar la calidad de vida del ateo, del cristiano, del roquero, del oficialista, del escuálido, del negro, del blanco, del rojo, del verde, de la prostituta, del vagabundo, y de cualquier Ser Humano inmerso en un ecosistema de la Tierra.

En el sano Ecosocialismo, no debe haber exclusión o rechazo de ciudadanos, solo porque piensan de una manera distinta al "dueño del Ecosocialismo", y he allí otra piedra de tropiezo ecológico, porque si pensamos que el Ecosocialismo tiene dueño, entonces ciertamente el dueño del circo, no permitirá que todas las jirafas del circo reciban una taza de agua pública, y solo las jirafas que más adulen el trasero del dueño del circo, serán quienes recibirán el manantial de agua privada.

¿Por qué fracasaron las revoluciones cubanas, venezolanas y francesas?

Porque cuando se murió el dueño del circo revolucionario, nos quedamos huérfanos y llorando sin el circo, sin la revolución, sin león y sin la buena parte.

Decimos que no hay quinto malo, porque estamos acostumbrados a la corrupción de los políticos y gobernantes, pero cuando comprendes que todas las jirafas del circo, tienen el mismo derecho humano universal de recibir agua potable, porque el agua es un bien común parido por obra y gracia de la Madre Tierra, entonces podrás reconocer que la corrupción, sigue vigente en todo el orden genealógico.

El Ecosocialismo no puede ser sostenible, si solo lo sostiene el gobierno, y el Ecosocialismo no puede ser sustentable, si solo lo sustenta el pueblo, pues para que el Ecosocialismo sea sostenible y sustentable en un país, tiene que ser obligatoriamente sostenido y sustentado por el gobierno y por su pueblo, siempre debe existir mancomunidad en la práctica ecosocialista de cualquier nación.

Si no existe mancomunidad en la práctica ecosocialista, entonces no se puede sostener y no se puede sustentar el Ecosocialismo, porque como todos recordamos, en Venezuela fueron talados 5000 árboles por culpa de conflictos políticos internos en el año 2014, y aunque Venezuela ya se consideraba un país ecosocialista, pues vimos que la ciudadanía venezolana no había comprendido el verdadero significado del Ecosocialismo, demostrándose que el Ecosocialismo de Venezuela siempre ha sido una doctrina impuesta por el gobierno, pero no es una doctrina voluntariamente comprendida, por la insensible y vil mente del pueblo.

Si no hay mancomunidad, no hay Ecosocialismo.

Y finalmente el camión cisterna llegó al barrio más sucio de Maracaibo, para llenar de lodo y barro a las comunidades más pobres del estado Zulia, y te das cuenta que el Ecosocialismo ha fracasado en Venezuela, porque la gente zuliana se alegra de bañarse con barro y lodo, porque como el barro es un recurso natural de la Tierra, el gobierno se alegra de regalar Ecosocialismo al pueblo venezolano, y cuando el camión cisterna se va con los bolsillos llenos de la plata más sucia de Maracaibo, entonces puedo justificar ser un asesino jamás condenado a muerte.

Para mí, no hay ni guillotina ni amnesia, para mí, el peor castigo es seguir vivo.

¡Dios! Ese tipo del camión cisterna es una bestia, huele horrible, es muy grosero, te vende el agua con arrechera, y cobra carísimo por llenarte la verga de tu casa, ¿Por qué el Ecosocialismo venezolano permite el abusivo negocio capitalista de vender agua potable? ¿Por qué el Ecosocialismo venezolano permite que el agua sea un recurso privatizado en el país? ¿Por qué somos bestias tan miserables?

Porque yo un día pensé que no había quinto malo, porque yo un día confié en la bienaventuranza del Ecosocialismo venezolano, porque yo un día supe bañarme con barro y lodo, pero hoy comprendo que debí asesinar a más hermanos de sangre, cuando podía asesinarlos a plena luz del amado sol zuliano, porque si regalar barro y lodo a la gente demuestra el éxito del Ecosocialismo venezolano, entonces hoy tendremos que matar y enterrar al dueño del circo con barro y lodo.

Mis hermanos, sí hay quinto malo, definitivamente, sí hay quinto malo.

Vendemos el agua que gratuitamente es recurso de Dios, vendemos el aire que gratuitamente es recurso de Dios, vendemos la luz que gratuitamente es recurso de Dios, vendemos el gas que gratuitamente es recurso de Dios, vendemos la vida que gratuitamente es recurso de Dios, vendemos la paz que gratuitamente es recurso de Dios, vendemos todo lo que no debemos vender, pero siempre compramos el Ecosocialismo, que capitalistamente es una mentira de Satanás.

Porque el mango de la Gillette del ecosocialista, es el mismo mango de la Gillette del capitalista, y al final de la santa misa, los dos mentirosos se afeitan el mismo sucio rostro y tiran la misma sucia afeitadora Gillette, en el mismo sucio pipote de la basura venezolana, donde se vive la vida sin pensar, sin reciclar, sin amar.

¿Capitalismo ecosocialista o Ecosocialismo capitalista?

Para ser ecosocialista, primero tienes que comprar los recursos naturales que vende el capitalismo salvaje, y después que compras y usas los recursos naturales del capitalismo salvaje, entonces serás el más intachable hombre ecosocialista.

No es hipocresía, no es un absurdo, no es marihuana, es simplemente la realidad.

Por desgracia, Venezuela ya no huele a Ecosocialismo, y digo que ya no huele, porque Venezuela sí olió a Ecosocialismo, porque con el comandante eterno, Venezuela olió a las más bellas rosas ecosocialistas, pero tras su partida, Venezuela ya no huele a Ecosocialismo, y siendo sincero, Venezuela ahora huele a estiércol de transculturación yanqui, y el olor se compra con dólares paralelos.

Los venezolanos compran barro y lodo al cambio del día, y si no sabes qué significa al cambio del día, entonces no eres venezolano, porque todos sabemos ponerle la coma a la tasa, pero nadie sabe reciclar la basura que a diario se come en la taza.

Y es que sin la práctica del reciclaje no puede desarrollarse el Ecosocialismo, porque el reciclaje es la mundana consecuencia del exagerado consumismo de la sociedad moderna, por lo que si plantamos un árbol pero luego tiramos basura en las calles, entonces no estamos practicando el Ecosocialismo, ya que la práctica ecosocialista es holística, porque para que la casa ecosocialista pueda estar limpia, toda la casa debe estar limpia, porque si tan solo un cuarto de la casa está sucio, entonces la casa ecosocialista realmente no está limpia, pues una casa es un todo, es un conjunto, es un entorno donde debe vivir el hombre ecosocialista.

Y todo hombre ecosocialista debe desnudarse frente al espejo, sin miedo de ver lo que tenga que ver, sabiendo que desnudos nacimos y desnudos moriremos, porque el Ecosocialismo es pie descalzo, es Araguaney, es color de arcoíris.

¿Ecosocialismo porque no hay quinto malo?

Mejor dicho, como nadie es bueno, Ecosocialismo para todos los venezolanos.



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Carlos Ruperto Fermín

Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso, LUZ. Ekologia.com.ve es su cibermedio ecológico en la Web.

 carlosfermin123@hotmail.com      @ecocidios

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