La traición de los intelectuales (I)

"Nada hay más censurable que aquellos hábitos mentales de los intelectuales que inducen a evadirse, al alejamiento de la postura difícil y con principios que se saben que es correcta y que deciden no asumir: no querer parecer demasiado político; tener miedo de parecer polémico; dar una impresión de ser equilibrado, objetivo y moderado"

Edward Said

"Luis Almagro hace su trabajo. No comparó a Luis Almagro con Ignacio Ramonet, pero después de haber leído lo que no quería leer, una gran duda me molesta mi entendimiento y me lleva a pensar, que este reconocido intelectual, es nuestro Luis Almagro. Se necesita un personaje como Ramonet, que haga desde este lado, lo que Almagro hace del otro. Tiene potencial para superarlo"

Claudio Dominguez

"¿Qué cosa hay más infame que un mercenario, que va a la guerra y asesina por dinero? Bueno, igual es en la guerra de las ideas"

Farruco Sesto

"Con su pluma de "alto vuelo "este intelectual paradigma de la izquierda eurocéntrica reformista y cobarde desarrolla este pobre escrito, pobre en contenido de verdades pero muy rico en sofismas manipuladores"

Pedro Kropotkin

I. Intelectual

La noción de "intelectual" carece de precisión. "El intelectual" es el nombre de una figura humana bastante escurridiza. No es muy claro si, y hasta qué punto, los intelectuales son los "profesionales" o si hay alguna diferencia básica entre "profesional" e "intelectual". A veces se ha identificado el intelectual con el escritor, a veces con el sabio, a veces con el reformador. Lo que ahora se llama "intelectual" pudo llamarse en el pasado "letrado" o "clérigo". Para evitar caer en discusiones interminables, entenderé que los intelectuales (o sus avatares) son "mujeres o hombres de pensamientos", generalmente contrastables con "mujeres o hombres de acción". Ello no es, obviamente, suficiente, porque el "pensamiento" puede, a su vez, entenderse de varias maneras. Entiendo por pensamiento toda actividad encaminada a averiguar lo que es, o como es, o cómo se comporta, el mundo específicamente el mudno humano social. ¿Qué papel desempeña –lo cual quiere decir casi siempre qué conciencia tiene del papel que desempeña- el "intelectual"?

El intelectual es siempre un actor presente en la escena social. El caso del intelectual es, casi literalmente, un caso de conciencia. Su propia realidad le es dudosa –el intelectual no está muy seguro de lo que es, o de qué función exactamente ejerce en la sociedad. Por eso se manifiesta muy desasosegado por su misión- o la ausencia de ella. Esta se revela sobre todo en ciertos momentos históricos en que el desasosiego del intelectual se intensifica casi hasta la exasperación.

II. Ramonet, Serrano: ¿Eminencias o dos vivianes de postín?

El título de este escrito "La traición de los intelectuales" no es casualmente el mismo que eligió el escritor francés Julien Benda para su libro "La trahison des clercs, 1927" ,que en francés significa exactamente eso: la traición de los intelectuales El argumento central de La Trahison des clercs es más o menos conocido: el clérigo, es decir, el intelectual moderno, se debe a los valores universales y eternos, supratemporales y desinteresados, de la verdad y de la justicia tal cual los establecieron Erasmo y Spinoza, Voltaire y Kant. Al organizarse políticamente, al transformarse en ideólogo y simbolizar el odio político, denunciaba Benda, el clérigo traiciona su regla, a esa corporación del saber ante la cual contrajo sus votos. Ello no quiere decir que Benda fuera contrario al compromiso político de los intelectuales, pues pocos se comprometieron tanto como él. Se oponía a subordinar las verdades universales al imperio de la clase, de la raza, de la nación o del partido. No era fácil (no lo es) fijar la frontera entre lo universal y lo particular, como lo demuestra su propio derrotero intelectual.

El problema no es nuevo, sino la continuación de una experiencia histórica siempre repetida :la de los estratos sociales que, destinados por su profesión y su vocación a identificarse con la verdad y la solidaridad con los sectores de población que padecen hambre y sed de justicia , deciden , por motivos tan triviales como bajos vender su patrimonio espiritual por el consabido plato de lentejas que el poder establecido ofrece siempre a quienes se ponen a su servicio. Los grandes temas de la agenda nacional venezolana ; las graves miserias e incertidumbres que nos arropan; los grandes desafíos morales, sociales, económicos y políticos que nos aguijonean, demandan hoy más que nunca de la presencia y la participación de los verdaderos intelectuales, NO MERCENARIOS. Lo primero que el intelectual mercenario hace para realizar el trabajo de manipulación mental y psicológica que los mandamases de turno le han recomendado es el de tergiversar el sentido de los conceptos y las palabras. Allí donde los hechos no permiten mentir, optan por callarse, que es la actitud que les imponen sus amos. Todo intelectual mercenario es un fracasado y, en el fodo, un pobre diablo.

Lecturas pertinentes

http://septien.mx/wp-content/uploads/2016/01/Bobbio-intelectuales.pdf

https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/9997/1/Doxa_28_02.pdf

https://www.nexos.com.mx/?p=7009

http://www.academiaeditorial.com/web/para-que-sirven-los-intelectuales/

http://edant.clarin.com/suplementos/cultura/2005/06/25/u-1001431.htm



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Luis Antonio Azócar Bates

Matemático y filósofo

 medida713@gmail.com

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