Neruda, los intelectuales y las parlamentarias

¡Qué tal, camarada! Un poco alejado de estas páginas que, considero, donde algunos se han alejado de la revolución bolivariana, y del sentido de unidad como factor primordial para no perder el éxito de haberle quitado el poder político (solo el político) a la sempiterna derecha oligárquica.

Encontré esta entrevista al gran Neruda, para mí parangonada a lo que ha venido ocurriendo en la Venezuela de Chávez, donde hace un llamado a los intelectuales a defender al gobierno socialista, como él quien tuvo que alejarse de lo que más le gustaba, escribir.

Muchos aquí, poetas revolucionarios, se han dedicado a hacer poesía y/o a escribir, diciendo o pensando que es lo que saben hacer, sin contribuir con fuerza a la formación de las comunidades organizadas, por ejemplo.

Seleccioné algunos textos de una larga entrevista. Destaco entre comillas algunas que me parecen vinculantes, ahora corto y pego: En el número 4 de la revista Crisis, correspondiente a agosto de 1973, se publicó el que sería el último reportaje a Pablo Neruda. Fue realizado por su entrañable amiga Margarita Aguirre durante el mes de junio, tres meses antes del brutal golpe militar contra Chile y de la muerte del poeta.

"Cada día detesto más las entrevistas". No sé cómo pude dar la primera, pero después ya resultan un vicio y un abuso. Un vicio por parte de uno, un abuso por parte de los otros. Creo que las entrevistas literarias no conducen a nada.

Las entrevistas son válidas preguntando a los cosmonautas las experiencias que tienen cuando regresan a la Unión Soviética o a Estados Unidos o cuando Cristóbal Colón, un poco antes, regresa de la América del Sur. "Pero no veo ni el objeto ni la finalidad en molestarse y molestar a los poetas que están haciendo constantemente una sola cosa: poesía"

"Después resulta que estas entrevistas se van haciendo cada vez más rutinarias, se acumulan repeticiones, repeticiones de lo ya dicho por uno y por otros. Llega un momento en que en esta verbosidad provocada y artificial ya no sabe uno a quién le pertenecen las ideas. Por lo demás no tiene tanta importancia a quién pertenezcan o no".

Una es la necesidad explosiva de escribir sobre ciertos temas de actualidad, sobre ciertos acontecimientos que, a la vez, son acontecimientos públicos, y que tienen tal circunstancia, decisión y profundidad dentro de uno, que lo llaman con urgencia a actuar en un determinado lugar poniendo todos los medios a su disposición.

Otra cosa debe tomar en cuenta el poeta que está en contra de la preceptiva tradicional, o de la superstición tradicional o de la herencia lírica y romántica, es que el poeta debe también sobresalir a los compromisos que se le pidan, es decir, la poesía que se accede a hacer a petición de un determinado grupo humano, debe tener la calidad necesaria para sobrevivir.

Esto es importante porque el "orgullo pequeño burgués de los poetas", cultivado siempre por los de las clases que mandan en la sociedad capitalista, quiere hacer creer al poeta que su libertad resulta menoscabada si atiende una petición.

Existe la "poesía escrita a petición" por la necesidad evidente de un poema y que éste resulte verdadero, imperecedero, o por lo menos que tenga la fuerza, el contenido y la poesía necesarios para servir en un momento de alimento y de ayuda a un grupo o a un sector que naturalmente está íntimamente de acuerdo con el poeta.

Éste es un factor, es una orden que el poeta debe esforzarse en cumplir, y cumplir con decoro. En mi caso particular tengo conciencia que, muchas veces, "poemas míos hechos y dirigidos, solicitados y pedidos han sido de los que más me han satisfecho hasta ahora"

El Canto general es una obra de enorme influencia. En ella no nombra usted a Perón. Dígame, compadre, ¿cuál es su juicio hoy sobre Perón y el peronismo?
La figura de Perón es una figura que toma las proporciones históricas que le da el pueblo argentino. En una época, el gobierno de Perón fue un gobierno profundamente anticomunista; "es posible que haya habido una incomprensión de parte y parte", yo estoy en general en contra de todos los anticomunistas. "Estoy en favor de todos los antifascistas y en contra de todos los anticomunistas Todo anticomunismo, donde esté, es sospechoso; todo anticomunismo encubre un desacato hacia el porvenir humano". Esos son mis conceptos.

Se habla mucho de que usted es inmensamente rico.
Lo que gano -el editor lo sabe, que es el que hace mucho tiempo tiene los derechos de toda mi obra- es una suma bastante modesta, pero que me alcanza para vivir. De lo demás, todo se ha ido por mis manos comprando mis libros y comprando, de cuando en cuando, un mascarón de proa; "no recibo rentas de ningún arriendo, no poseo acciones de ninguna parte, no tengo fortuna, no guardo depósitos en grandes bancos". En resumen, tengo lo que recibo de mi trabajo, eso es todo. "Si esto suscita las simpatías de alguien, será de una persona que trabaje. Si esto suscita la envidia de otros, es, en general, de los que no trabajan" Entonces vamos a cerrar las compuertas de la maledicencia, del chisme sobre éste, sobre aquél, sobre mí y sobre los demás.
Me gustaría preguntarle sobre sus recuerdos de la Argentina.
Bueno, mis recuerdos de la Argentina son un poco tristes, porque mis amigos han ido desapareciendo, y "yo soy un hombre de amigos" y la Argentina era, y seguramente seguirá siéndolo, un país de amigos. Un hombre de amigos y un país de amigos es algo serio, profundamente serio. "Yo pongo la amistad como una de las dimensiones de mi propia vida"

Conocí más a Rodolfo Aráoz Alfaro, uno de mis más queridos amigos -también mi compañero-, hasta me tocó ser detenido e ir preso con él, lo que es en realidad una aventura impresionante para uno, y además promueve un vínculo fraternal más estrecho aun. Me acuerdo que era el tiempo de Aramburu, entonces a mí me llevaron preso y me incomunicaron en una celda, la más inaccesible, la más remota.

A mí me llevaron en una camilla y me dejaron encerrado allí. Al día siguiente, el diario La Prensa no se dio por aludido de que había centenares o miles de presos entre los cuales, modestamente, también estaba yo.

El señor Gainza Paz es un gran farsante, y si no, búsquese en la colección de La Prensa de ese momento si hay siquiera la mención de un poeta preso que, por lo menos, tenía muchos amigos, era ciertamente conocido y tenía su editor en la Argentina.

Me disculpan, camaradas, ahora me meto aquí. Para esa fecha no había aparecido Chávez ni se había destapado la unión de presidentes progresistas luchando por la unidad y el respeto a los pueblos y sus gobiernos, y que seguro hubiesen intervenido de mil maneras aunque los militares chilenos hubiesen seguido siendo de la jauría de los militares tradicionales de entonces.

Nuestra realidad revolucionaria chavista (muy poco socialismo) la hemos comparado con la que le hicieron a Allende y su socialismo en ciernes. Bien. Leamos… y sigo destacando entre comillas

Compadre, he leído estos días, en los diarios de Chile, un llamado suyo a los intelectuales. Me gustaría que los intelectuales argentinos también lo conocieran.
Es algo complicado explicar la situación chilena, sobre todo al extranjero, debido a la "información tendenciosa de la prensa" o a la falta de información que muchos puedan tener. Naturalmente, mi llamado tiene por objeto despertar la conciencia de los intelectuales -de los pueblos, primordialmente, pero también de los intelectuales- hacia lo que está pasando en mi país.

El final de mi llamado se dirige a los escritores y a los artistas de la América nuestra y del mundo entero. "Estamos en una situación bastante grave. Yo he llamado, a lo que pasa en Chile, un Vietnam silencioso en que no hay bombardeos, en que no hay artillería"

Fuera de eso, fuera del napalm, "se están usando todas las armas, del exterior y del interior, en contra de Chile". En este momento, pues, estamos ante una guerra no declarada. (aquí tenemos una guerra súper declarada, desde que ganó Chávez)

La derecha -acompañada por sus grupos de asalto fascistas y por "un parlamento insidioso, venenoso, una mayoría parlamentaria completamente opositora, adversa, estéril y enemiga del pueblo" (se corresponde a lo que sería que perdiésemos las elecciones parlamentarias del 6 diciembre), con la complicidad de los caballos de Troya que tiene dentro de la administración y que se han tolerado hasta ahora, "de la gran prensa chilena está tratando de provocar una insurrección criminal de la cual deben tomar inmediato conocimiento los pueblos de América latina. Se trata de instaurar un régimen fascista en Chile".

"Han tratado de incitar a una insurrección del ejército, han tratado de recurrir al pueblo para obtener en las elecciones un triunfo que les permitiera derrocar al gobierno. No han conseguido ni conmover al ejército para sus fines mercenarios ni alcanzar la mayoría necesaria como para derrocar al gobierno"

Es verdad que hemos tenido un triunfo popular extraordinario, es verdad que el presidente Allende y el gobierno de la Unidad Popular han encabezado de una manera valiente un proceso victorioso, vital, de transformación de nuestra patria.

Es verdad que hemos herido de muerte a los monopolios extranjeros, que por primera vez, fuera de la nacionalización de petróleo de México y de las nacionalizaciones cubanas, "se ha golpeado en la parte más sensible a los grandes señores del imperialismo que se creían dueños de Chile y que se creen dueños del mundo"

Es verdad que podemos decir, con orgullo, que el presidente Allende es un hombre que ha cumplido su programa, es un hombre que no ha traicionado en lo más mínimo las promesas hechas ante el pueblo, que ha tomado en serio su papel de gobernante popular.

Pero también es verdad que estamos amenazados.

Yo quiero que esto lo sepan y lo recuerden mis amigos, mis compañeros, mis colegas de toda América latina, pero en especial de la Argentina, que conocen este caso porque han visto muchas veces en su historia regímenes de implacable dureza que han sido instaurados en contra de la voluntad y los derechos del pueblo argentino.

Por eso yo llamo a una solidaridad que se debe manifestar en una forma militante, en una forma ardiente, en forma fraternal.

Camaradas, me meto otra vez para agregar una pendejada: Lástima que no estábamos para tenderle la mano a Allende, y a Neruda, al frente con Chávez, Correa, Lula, Dilma, Cristina, Evo, Ortega y con Fidel que estuvo pero limitado. Sigue Neruda:

Ese es el objetivo de mi llamado y yo la autorizo, mi querida amiga, a darlo a través de su revista.

Quiero agregar, por último, que una entrevista como ésta debió haberse mantenido en lo posible, y esencialmente, como una conversación espiritual sobre las perspectivas y las derivaciones de la cultura.

Pero quiero decir a los lectores de Crisis que "la vida política de mi país no me ha permitido limitarme de una manera idílica a temas que tanto interesan". Qué vamos a hacer.

Camaradas, continúa esta parte dedicada a los intelectuales que no le meten el pecho a lo que ocurre con la Revolución, que está llevando patadas por todos lados, de vainas si firman algún acuerdo de apoyo, trabajan en espacios de la cultura elitesca, escriben con suerte de que les publiquen, etc. Sigue Neruda:

Mi posición es conocida y "mucho me hubiera gustado hablar de tantos temas que son esenciales para nuestra vida cultural. Pero el momento de Chile es desgarrador y pasa a las puertas de mi casa, invade el recinto de mi trabajo y no me queda más remedio que participar en esta gran lucha".

Mucha gente pensará ¡hasta cuándo!, por qué sigo hablando de política, ahora que debería estarme tranquilo. Posiblemente tengan razón. No conservo ningún sentimiento de orgullo como para decir: ya basta.

He adquirido el derecho de retirarme a mis cuarteles de invierno. Pero yo no tengo cuarteles de invierno, sólo tengo cuarteles de primavera.

¡Chávez Vive, Maduro sigue y hay que ayudarlo, que es ayudarnos todos y a todos!

A menos que los "revolucionarios que no entiende bien" estén pensando, como lo ha venido haciendo Ismael, en aliarse con los de la MUD, o solitos con Primero Injusticia, o esperando que liberen al monstruo de Ramo Verde para apoyarlo a la presidencia compitiendo con María cochina y el emergente líder Ledezma.

Ah… o esperar a cuando regresen el líder Manuel Rosales y Carmona



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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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