Pildoritas 138 (Año VII)

Dios quiera y Chávez desde el cielo interceda

A mi entender, a los participantes en el III Congreso del PSUV, no les quedó puntada sin dedal, el mismo dio como resultado una infografía de toda la problemática que afecta a cada ciudadano de este país, a unos más, a otros más o menos y a muchos bastante.

Allí, en ese, el principal escenario montado para estudiar la realidad, para encontrar lo concreto que como afirmó Marx “es la síntesis de múltiples determinaciones” y bajo el cobijo de todo un legado teórico y ejemplar del gigante, se dijeron todas las verdades, se coincidió en que los problemas que aun quedan por resolver, no se los podemos achacar solo a una oposición endógena y exógena, apátrida, entreguista, subversiva y con mucho poder económico y mediático, sencillamente se apeló a todo lo que el padre de la Revolución, a cada rato nos decía y repetía en sus escritos y discursos, cuando se refería a los males que afectan al Proceso como la corrupción, el burocratismo, el clientelismo, la tendencia de algunos, que al creerse privilegiados pretenden montar parcelas de poder, la infiltración de falsos revolucionarios, que cual pasajeros de modernos caballos de Troya, logran mimetizarse y hacer de las suyas dentro del organismo Revolucionario, lo que es lo mismo que hacerle daño a toda la Patria, la poca, o casi nula atención que se le ha dado a la formación de cuadros, desde el punto de vista doctrinario, de valores, de principios que doten de herramientas a cada dirigente y a cada militante, para poder no sólo defender la revolución, sino para estar en capacidad de convencer a potenciales militantes, que vengan a sumarse a los espacios partidistas y que garanticen la hegemonía del movimiento de masas fundado por el genio del gran ideólogo.

Este último aspecto fue tratado como una prioridad y habrá que esperar para ver de qué manera los responsables de implementar la ejecución de algo que es impostergable, lo hacen, por ejemplo una primera, de muchas cuestiones, sería el que al momento de la inscripción de cada nuevo militante, se aproveche para dotarlo de un folleto en el que se resuman las bases doctrinarias del partido, algo que por cierto dejó resuelto y facilitado, el gigante en documentos como EL LIBRO AZUL, EL LIBRO ROJO, EL PLAN DE LA PATRIA Y LA CONSTITUCION, y ello como introito a una permanente formación de toda la familia psuvista, que debe ser alimentada no sólo en asambleas, a las que por lo general asisten los mismos y no todos, sino encontrando la forma de comunicarse permanentemente, por cualquier vía, internet, teléfono e incluso vía correo ordinario o en forma directa a través de un ejército de cuadros que con urgencia se debe formar en cada Estado, Municipio, Parroquia e incluso en la zona de influencia de cada UBCH, en la cual no puede faltar un coordinador de formación ideológica, que no sea para llenar en la lista un espacio, sino que debe ser previamente escogido y preparado como responsable de formar a su vez la militancia de su área.

Es cuestión de voluntad política porque es una necesidad que si no se cubre, o se desatiende, sin mantenerla como algo absolutamente imprescindible, puede estar sentenciándose a una de las más grandes obras del Comandante eterno, a correr la misma suerte de los partidos tradicionales y de sus derivados, que hoy pujan por repartirse el saco cargado de dólares que el imperio les envía, confiado en la negada posibilidad de que acaben con la Revolución.

Recordemos que una de las razones por la que los partidos tradicionales, otrora grandes movimiento de masas, se fueron a pique, es cuando se olvidaron de la formación de sus cuadros y de su militancia, suerte que jamás, ni por asomo puede estar en el futuro del instrumento más importante para garantizar el transito al Socialismo, como única alternativa, frente al capitalismo, no sólo para esta Patria, sino para la humanidad.

Me atrevo a afirmar y ojalá que se investigara sobre ello, que en los lugares en donde hemos sufrido descalabros electorales, y el Táchira es uno de los más emblemáticos, la formación ideológica brilla por su ausencia y ha pretendido ser reemplazada por el clientelismo uno de los tipos de cánceres sociales que dieron al traste con la llamada cuarta república, o el puntofijismo como bien le llamó el inolvidable del 28 de julio.-

Que todos se miren en esos espejos y que convengan en que el mejor antídoto contra la corrupción, el burocratismo, la saltadera de talanquera, el quintacolumnismo y la falta de compromiso revolucionario, entre otros males, es la formación ideológica conjuntamente con la formación para la eficiencia de gestión.

Dios quiera y Chávez desde el cielo interceda para que así sea, más temprano que tarde y se cubra con esmero, este aspecto absolutamente necesario si queremos pensar en la irreversibilidad de esta Revolución.-


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Saúl Molina


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