Francisco Fajardo y el Presidente Nicolás Maduro

NICOLAS MADURO MOROS, PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA:

Hoy segundo día del mes de febrero de este año del Señor de 2014, el legítimo, Presiente, “hijo de Chávez”, en su discurso del aniversario de la revolución en el Palacio de Miraflores y el acto del Polo Patriótico, habló de la Historia como lo hubiera hecho mi Comandante Eterno Hugo Chávez y se quejó de una vaina que hemos venido tejiendo en los escritos de nuestras vidas, esa “cosa” que todavía rendimos homenajes a los GENOCIDAS, que andaban perdidos en el Océano y recalaron por estas nuestras tierras, por cierto pobladas unos 20 MIL años antes que ellos llegaran y casi EXTERMINARON a nuestros pobladores originales, los auténticos, los verdaderos dueños de esta tierra “de gracia”, sino de desgracia, porque en algunos casos como en el Litoral Central, hoy estado Vargas, nuestra resistencia a los invasores, ladrones y asesinos, fue tremenda. Aquí no comimos, ni comemos cuentos, siempre hemos sido chavistas!

FRANCISC0 FAJARDO, EL ESCUALIDO FALSO:

Uno de ellos, FRANCISCO FAJARDO, hijo de la Cacica Isabel y de un peninsular español FAJARDO, asentado en Margarita, hoy Nueva Esparta.

Decían ellos, los interesados, que ISABEL, era hermana del Cacique Naiguatá y que por lo tanto, tan grande señor, era nada menos, tío del susodicho. Tal vez todo un parapeto mediático, estilo JJ Rendón, para confundir o halagar incautos. Lo que parece ser cierto es que Maese Don Francisco Fajardo, hablaba la lengua Caribe, tal vez legado de su madre.

Para nuestra desgracia, en el año del Señor, de 1.555, recaló por estos pedrios en unas pequeñas naos, que venían de la Isla de las Perlas:

FRAGMENTO DE LA NOVELA “URIMARE”- DE MI AUTORÍA: (A la orden de quien la solicite a mi correo: fnatera@yahoo.es):

“El patrón del bote, alertó a Fajardo:

-Ah! Don Francisco, que allí delante ya se dibuja el poblado de Chuspa, en donde vuestra merced quiere arribar…

-Si hombre Julián, ya era hora, después de la vapuleada que nos ha dado la mar en Codera. Jolines! Que ya era hora!

Arrimado el bote a la playa, ya venían a recibirlo algunos pobladores, algunos de ellos con penachos ceremoniales que denotaban cierta jerarquía y mando.

Don Francisco, esperó erguido con su brillante peto metálico y una gran toledana al cinto.

Los recién llegados, quedaron impactados al escuchar a este extraño hombre blanco hablándoles en su propia lengua Caribe, asunto que después de la sorpresa los alagó mucho, pues era conocido que estos hombres pálidos hablaba una jerigonza extraña que nadie entendía.

De inmediato Don Francisco, pidió a la comitiva llevarlos al oeste en busca del cacique Naiguatá, señor de estas tierras caribes.”

De inmediato Don Pancho Fajardo, fundó el poblado de La Villa del Rosario de Caraballeda, el pueblo de Panecillos, cerca de Chuspa (Hoy en el mismo sitio, al este de Vargas), pero sus dos hermanitos y una cuerda de malandros que lo seguían iniciaron una serie de atropellos, violaciones de indias, traiciones y cochinadas, que todavía nos llenan de arrechera el pecho!

Fueron tantos los desaguisados de este malandro mestizo y más falso que escalera de anime, que hubo un consejo de guerra de las tribus litoralences en la primera reunión de Consejos Comunales de la historia de América bajo las matas de los “Uveritos” en Macuto, presidido por los caciques Guaicamacuto y Naiguatá, para ver como hacían para aplicarle la Misión Seguridad y Vida, al azote de barrio este venido de la lejana isla y convertido en gran carajo sin nombre!

GUERRA CONTRA EL INVASOR:

EL cacique PAISANA, fue nombrado “Guatoporí” (Jefe de Operaciones Militares) para meter en cintura esta amenaza y desorden.

Los Hombres Libres, al grito de ““Ana Karina Rote…Amucón papororo itoti nantó”, tomaron el poblado de Panecillos y Chuspa, ejecutando de paso a la cacica Isabel, quien había venido desde Margarita a acompañar a su hijo predilecto y malandro.

La respuesta de Fajardo fue terrible y marchando desde Los Caracas, logra apresar a Paisana y a unos 30 caciques locales, los cuales fueron torturados al castizo estilo español, arrancándoles las uñas o lanzándoles los perros mastines y al final de un río de sangre terminan colgados de las grandes ceibas y apamates costeros, para luego ser picados en 4 cuartos.

Aquella represión, volvió locos a nuestros abuelos indios y trancazo, tras trancazo, fueron arrinconando a los invasores hacia las ruinas de Chuspa. Todos los días se formaba un caramanchel, un bululú de arcabuzazos, flechazos envenenadas, heridos, lamentos y gritos.

Fajardo comprendió temprano que apenas 100 hombres entre españoles y esclavos obligados indígenas traídos de Margarita, no podían seguir parando la rebelión y resistencia de todas las tribus del Litoral, quienes eran tal vez más de 4 mil hombres.

EL mestizo optó por “poner pies en polvorosa” y pirarse para Margarita, quien estaba bajo el ataque de Lope de Aguirre el llamado “Tirano” y sus “Marañones”.

El desastre dejado atrás, en el Litoral Central y en el valle de lo que después fue Santiago de León de Caracas, en donde por los lados de la hoy urbanización “El Paraíso”, funda a Caracas, en un pueblito llamado “San Francisco”, fue trágico, amargo e impresionante.

En el inerme pueblito precursor de Caracas, deja abandonados y bajo engaño a un puñado de bolsas, que creyendo en la palabra de este pirata, quedan “al mando” de nada y todos mueren en con las puntas de las flechas de nuestros bravos defensores de su tierra.

Igual cosa hizo en la Villa del Rosario de Caraballeda, pero los habitantes fueron más pilas y abandonaron el pueblo, aterrorizados por las oleadas de defensores que los mataban y maldecían.

Apenas tuvo tiempo de montarse en un miserable peñero rumbo a Margarita y luego de pasar la amenaza del “Tirano”, pretendió volver a jodernos buscando gente en Cumaná, para venir otra vez por estos lares. Era gobernador de Cumaná Don Alonzo Cobos, quien lo apresa y le levanta un juicio por genocidio, abusos, insurrección y dele, logrando ahorcarlo en la plaza mayor de Cumaná.

Trágico fin de este malandrín, hijo de la gran madre cacica y quien sembró de muerte y desolación nuestro sagrado lar.

Pasados más de 500 años, vinieron unos bolsas estúpidos y le pusieron el nombre de Francisco Fajardo al corredor vial más importante de la ciudad capital Caracas. Otros ignorantes, le ponen su nombre a cooperativas, empresas, barrios y por allí se van…

MADURO!, PONTE DURO!, VAMOS A CAMBIAR NOMBRES:

Y es que esta maledicencia, protestada por mi Presiente Maduro, es una plaga que etiqueta a miles de sitios y calles de todos nuestros pueblos, con nombre de los genocidas que vinieron a jodernos.

Sé que algunos pensaran que este asunto de “cambiar nombres” de genocidas miserables que adornan nuestras calles, es menos importante que la “Guerra Económica” o la Guerra contra los Nuevos Malandros. Tá bien…pero es que dejando de ser ingenuos y bolciclones, haremos que nos respeten!

Ah! y los que pretendieron linchar al equipo de beisbol cubano en Margarita, son de la misma clase que le puso la bomba al avión cubano con los deportistas, comandados por Posada Carriles.

Lo que falta es que le pongamos Posada Carriles a una gran avenida de Caracas!

Cosa ma´grande! Dios Mío!.

 

 



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Francisco Natera Amundaraín


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