Campañas electorales y Chávez

El debate sobre las elecciones del 7-O toma muchas formas, y mientras buena parte de la agenda mediática se ha enfocado en los programas económicos de los candidatos en disputa, todavía queda espacio para otros temas, de mayor y menor trascendencia.

El tema de la lucha política a través de la movilización electoral expresa parte del ejercicio de captación de conciencias, por lo que ganar votos implica que cada parte ofrezca al mejor candidato y la mejor propuesta de gobierno y colocar al adversario y su propuesta como la peor opción.

En las democracias representativas de gran parte del llamado mundo occidental, o como en la Venezuela de la IV, la propuestas electorales podrían diferenciarse en la forma y tiempos de ejecución de medidas, pero los ejes centrales como cambios sustanciales en la estructura de gobierno, la propiedad de los medios de producción, la soberanía sobre los recursos naturales, la participación del pueblo en la toma de decisiones, se puede afirmar que no dividen a la opinión pública, porque en las campañas no se discuten temas que se reservaban a las cúpulas políticas y económicas de esos países en conchupancia con poderes extranjeros.

I

… Y aparece Chávez

Desde que Chávez irrumpe como contendor político-electoral en los 90, esa forma de hacer campaña fue trastocado profundamente, a tal punto que las experiencias electorales y de gobierno de otros países del continente latinoamericano, lo han tenido como ejemplar referencia para las izquierdas y para ser descalificada por las derechas de la región.

¿Con qué comienza Chávez a modificar la práctica electoral? Con la propuesta de refundar la República, y en adelante, ofrecerá programas políticos para el debate y organizar a la sociedad en formas sustancialmente distintas a las establecidas.

Esta capacidad de colocar temas centrales para la sociedad venezolana como la soberanía sobre los recursos naturales, la independencia respecto a intereses extranjeros, la participación social organizada, que se sustentó en una nueva constitución y una nueva estructura de gobierno, ha descolocado en forma reiterada a clases políticas acostumbradas a ocultar los problemas de fondo y utilizar el marketing y el entertainment electoral para ridiculizar el debate político y desorientar los intereses legítimos en el imaginario social venezolano.

II

La política como un show.

¿Cómo notamos el marketing o el entertainment electoral? Pues la primera gran señal que se pudiese recordar fue con la frase “freir a los adecos en aceite” adjudicada a Chávez. Frase que nunca salió de sus discursos.

Desde su aparición, la insistencia de descolocar a Chávez como figura legítima y moral dentro del pueblo venezolano ha sido permanente.  Hay dos grandes estrategia a referir:

Descalificar el protocolo y su vida privada, con temas con base principalmente en el “melodijerismo” como su verruga, que si le pegaba a su esposa, que si sus hijos viven la buena vida, que si el reloj o trajes de marca o los diversos diagnósticos especulativos sobre el cáncer de Chávez.

Pero no queda ahí, aunque estas referencias demuestran la facilidad de colocar el debate sobre el rumbo de una sociedad partiendo de una revista de chismes o de moda.

III

La división social en el discurso.

La otra estrategia es descalificar el estilo de hacer política, que tiene que ver con su forma encendida de polemizar sobre problemas sociales, con la permanente división social en posturas políticas confrontadas, las frases y actitudes muy coloquiales de expresar temas de interés público.

Sobre estas matrices, es necesario sintetizar que la gestación de liderazgos obedece a las circunstancias que rodearon el desarrollo como ser humano de tales o cuales individuos que les toca asumir grandes responsabilidades ante la sociedad. Por lo que las formas de comunicarse del Presidente jamás serán las mismas que las de dirigentes burgueses provenientes de clases pudientes o de los criados y vividos en ciudades. Mucho menos su identidad social natural se parecerá a los sectores sociales identificados con los dirigentes de la burguesía.

No es ley que quien se crió en la pobreza, respetará siempre al pobre. Y casos de gente que se “desclasa” para olvidar sus orígenes y aparentar ser de una clase social superior, son incontables. Pero Chávez hasta ahora no ha demostrado ser un caso así.

Por lo que el asunto de la división social, impuesto y disimulado desde las clases dominantes, supera la figura de Chávez, aunque sea tema reiterado en su agenda, porque simplemente para superar la pobreza, no puede haber tanta acumulación de riqueza en la sociedad, y para avanzar en la igualdad tienen que quitarse privilegios a los que más tienen a favor de los que menos tienen, y quienes tienen esos privilegios, manipularán todo mecanismo y gente necesaria para que sean defendidos esos privilegios.

IV

El debate electoral, cuestión de fondo.

La agenda del debate por avanzar en la división hacia la igualdad social, pasa por superar la ridiculización del debate político y definir temas de fondo que en verdad lo marcarán a largo plazo.

El nivel pacífico o violento de la confrontación, se definirá tomando en cuenta las circunstancias que han moldeado a la sociedad venezolana (como el electoralismo de dádivas y de superficialidades nacido en la IV, que aun existe en las campañas de la V) y las acciones de fondo que orientan las propuestas de país antagónicas de ambos candidatos.

Mientras en Europa, se discuten dos opciones de lo mismo, en Venezuela se discuten dos alternativas. Mientras la población europea comienza a despertar contra los paquetazos planeados desde hace años atrás, en Venezuela desde hace casi 25 años, la mayoría del pueblo ha combatido con sangre paquetazos, puntofijismo, golpes de estado y sabotajes petroleros. Ninguno de estos acontecimientos las inició Chávez, y todas ellas dividieron abiertamente a la población venezolana.

Jamás podrá compararse la división entre adecos y copeyanos como la de chavistas y opositores, porque con el puntofijsmo, no estaba en manos de los partidarios de a pie decidir sobre temas centrales que enrumbaran a la sociedad venezolana, ahora sí.

V ¿Rumbo o camino?

El parto de una nueva sociedad siempre estará manchado de los vicios de la vieja sociedad, y para que nazca lo nuevo, a pesar de lo traumático del tránsito, debemos empujar con todas las fuerzas materiales, éticas y espirituales por el rumbo de la transformación y redención social, en beneficio de una meta a largo alcance como es una sociedad justa y amante de la paz

¿Eso será posible en el camino al capitalismo? Vean Europa y Estados Unidos después de estar en la cúspide, el camino que llevan.

El rumbo al socialismo implica muchas condiciones, pero la primera de ellas, creer que lo imposible se hará posible.

oacg.psom@gmail.com



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Olaf A. Ciliberto G.


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