El Pueblo Latinoamericano

Pido permiso Comandante…

Ayer me despertaron en mi sueño comandante…

Un grupo de niños pretendieron alegrarme la noche…

“Escríbele abuelo”…

Me dijo una niña con risa de ángel…

Y yo sin comprender

¡Me pusieron alas compañero!…

Me internaron en laberintos de alegrías que se abrían a nuestro paso…

Me vi visitando innumerables habitaciones del Cardiólogo Infantil, donde a coro me decían un puñado de niños sanados de sus corazones:

“Dile a nuestro presidente, que gracias a nuestra magia, lo transportaremos el 24, a los momentos más felices de su niñez, para que los viva nuevamente”

Y al pedido de escribirlo…

¡No sabía cómo hacerlo!

Y cuando a punto estaba de negarme…

Muchachos llenos de esperanza con morrales a cuestas y libros debajo de sus brazos, dando vivas a algo que llamaban Misión Sucre y Unefa, donde dos de ellos me repetían...

“Hazlo pure”…

“Cuéntale que cuando den las 12 nacerán de nuevo sólo para sus ojos…

Rosa Virginia, María Gabriela, Hugo Rafael y Rosinés”…

“Y si lo duda, dile que te lo dijeron dos muchachos en silla de ruedas, al que él, les enseño el embrujo de no renunciar”…

¡Desperté sobresaltado!, seguramente por el compromiso que debía asumir…

“Menos mal, que solo fue un sueño” (me repetía a manera de tranquilizarme)…

Al retomar mi descanso…

Un grupo infinito de abuelas y abuelos, esperaban por mi…

¿Pensaste que te escaparías tan fácilmente?, me repetían en medio de risas…

“Vamos compañero”…

“Inundemos de alegrías su Navidad”…

“Que el Samán De Guere lo cobije nuevamente, que la Escuela Militar lo reciba como el primer día, que el 13 de abril lo embruje nuevamente”…

“¡Que los pueblos de América latina le den vivas por siempre, que las abuelas besen su frente, que los niños se monten en sus hombros!”…

“Que los turpiales picoteen su ventana, que las guacamayas se unan al jolgorio, que Miraflores amanezca rodeada de infinitas orquídeas y que una buena moza lo enamore nuevamente”…….

Al despertarme en la mañana, respire aliviado al comprobar nuevamente, que solo había sido un lindo sueño…

Al pedir mi arepa en la arepera Venezuela, la muchacha me la dio repleta de relleno, mientras me dijo sonriente: “No se olvide abuelo”

¡Continuo dormido!, me dije para mis adentros…

Cuando marchaba para el trabajo, una abuela bajo el vidrio de su carro mientras me decía: “No nos falles”

Niños me saludaban, trabajadores me levantaban su puño en alto, no existió uno que no me sonriera a mi paso…

Intentando no creer, me repetí varias veces:

“Bueno, seguramente todas esas sonrisas y saludos, son porque es Navidad”

Al llegar a la oficina, mire incrédulo mis brazos machucados, por los continuos pellizcos de intentar despertar de este loco sueño…

¡¡Y no me despertaba!

Y al prender mi PC, me sentí atrapado, porque en su pantalla se leía…

“Escríbele a nuestro comandante”

Y como no me sentí capaz de escribir una sola letra…

Y pensando en palabras empeñadas, de ese algo que todos llamamos promesa…

Solo atine a escribir, mi loca experiencia…

Ellos lo firmaron…

Y también lo terminaron…

Al escribir: “VIVIRAS COMANDANTE…PORQUE LOS MISERABLES DEL MUNDO, ASI LO QUIEREN”

(…) Que dicen ustedes… ¿Fue solo un sueño?

josevarela753@hotmail.com


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José Varela


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