La Copa del Submundo

Mientras en Suráfrica se lleva a cabo el campeonato del mundo en el deporte de las patadas, en nuestro país se desarrollan torneos no menos apasionantes entre encarnizados rivales que no piden cuartel, ni
tienen paz con la miseria.      

Los entendidos en la materia consideran que hay dos equipos que por su enorme capacidad de acaparamiento en el área de alimentos de primera necesidad tienen mejores opciones para llevarse la Copa del
Submundo.      

El equipo Polar es un conjunto integrado por variados productos básicos, algunos de los cuales son harto populares entre los consumidores. Su integrante más valioso y de mayor demanda es el Tercio Polar, que provoca rugidos de admiración en los estadios debido a que cada espectador se zampa varios Tercios en solidaridad con el
susodicho.      

La oncena Polar, dirigida por Mendocita, juega rudo y a ganar. Tiene gran poder de penetración y llega a todos los barrios, donde reparte gaveras al por mayor en casas y taguaras, creando adictos a su Tercio, así como a otras chucherías. Mendocita mantiene depósitos en zonas estratégicas donde algunos antojados pretenden construir viviendas.      

Otro conjunto que da que hablar es el de Pdval. Sus integrantes son asimismo miembros de la dieta básica a precios reducidos, con la particularidad que resultan difíciles de localizar. Los más sortarios los pueden encontrar en contenedores arrumados en las zonas portuarias o depósitos semiclandestinos, donde nadie imaginaría que almacenan alimentos perecederos.      

Naturalmente los gerentes de Pdval, para igualar el juego sucio de Polar, inventan jugadas más cochinas, sorprendiendo a sus rivales con acciones inesperadas. Mientras Polar acapara harina pan y diversos granos, Pdval oculta pollos y carnes importadas, que entierra en rellenos sanitarios para despistar a los consumidores metiches.      

Si bien los productos regulados no se consiguen en las sucursales del equipo, numerosos buhoneros los ofrecen en las calles, siendo normal que aparezcan en bodegas y expendios que los venden con sobreprecio. Según dicen los expertos, no es raro que los productos de Pdval se consigan en Colombia, para mostrarle a los detractores que aquí no escasea ningún producto, pues el desabastecimiento es provocado para evitar que pulule el consumismo.              

Los analistas consideran que los encontronazos entre Polar y Pdval son muy parecidos a las guerras entre familias mafiosas, con la diferencia que los hampones respetan ciertas reglas, en tanto que estos son capaces de dejar sin alimentos a niños de pecho, inválidos y ancianos.      

Entre los admiradores del juego rudo, los equipos favoritos son, sin duda alguna, las oncenas de Toyoclub y Toyosan, ambas pertenecientes al potentado Guillermo Zuloaga, a quien consideran vinculado a la etnia zulú, lo cual solo es un rumor para desprestigiar a los afamados guerreros africanos.      

La especialidad de la casa consiste en adquirir jugadores ‘todoterreno’, aptos para desempeñarse en grama, lodo o estiércol. El lema de estos clubes es “Acaparamos, pero damos empleo”.      

Por lo general conservan a sus equipos a salvo de miradas indiscretas en mansiones privadas o fincas remotas, de donde los extraen de madrugada con rumbo desconocido.      

Este año la Copa del Submundo de seguro se queda en casa.                                                                                      

augusther@cantv.net



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Augusto Hernández


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