Desde mi Trinchera. Editorial N° 209

Vacacional chucuto

Definitivamente no solo está en riesgo la abolición de salario hoy sustituido por bonos, sino que, también, está en peligro la desaparición progresiva contractual del bono vacacional de los trabajadores de los docentes de la escuela básica, de la educación universitaria y de los empleados públicos

(administrativos y obreros) de continuar las políticas monetaristas y neoliberales del contubernio del gobierno con Fedecámaras. Los gráficos que a continuación ilustran esta narrativa, las cuales solamente se refieren a los educadores, son elocuentes:

Docentes escuela Básica.

Docente universitario/Titular.

Docente universitario/ Asociado.

Esa afirmación no surge de la nada, la misma es producto de dos momentos distintos del valor del dólar. El primero, el valor de 5.67 bolívares por dólar que estableció el BCV el 15 de julio de 2022 y, el segundo, el aumentó de manera desmedida del dólar que formalizó el mismo banco en 29.10 bolívares para el 25 de julio de 2023. De allí, que tenemos

una devaluación en un 80 % del bono vacacional para los trabajadores de la educación. Veamos los siguientes comentarios que se desprenden de las tablas reseñadas:

a) El hecho fáctico de la congelación, con tendencia a cero, del salario mínimo desde el 22 de marzo de 2022; b) Un salario exiguo y legal que ha pasado de 30 a 4.50 dólares en el mes de julio de 2023:

c) Un bono vacacional contractual con el ajuste integral que retrocedió de 269 en Julio de 2022 a 52 dólares en julio de 2023 para los docentes de la escuela básica tomando con referencia un tabulador de 40.

d) Una devaluación para los profesores universitarios de acuerdo al tabulador de los Titulares decreció de 120 a 24 dólares y en correspondencia con el tabulador de los Asociados pasó de 102 a 20 dólares, en la misma referencia de tiempo.

e) El bono vacacional abonado el pasado 25 de julio de 2023 significa el 20 % del bono vacacional que el ejecutivo nacional abonará a los trabajadores públicos el 25 de julio de 2022.

Desde esas perspectivas tres razonamientos se pueden comentar:

1) Las 17 Federaciones sindicales que agremian a los maestros y profesores de la Escuela Básica en todos su niveles, desde Inicial hasta Media General, ya no pintan nada es las discusiones con el gobierno nacional o definitivamente se han convertidos en sindicatos amarillos o Federaciones patronales.

2) Las Asociaciones y Federaciones que agrupan a los docentes universitarios perdieron su carga combativa y hoy aparecen como organismos sindicales que perdieron desde hace varios años las perspectivas en la lucha por la reivindicación económica y social de sus agremiados.

3) La división partidista, los feudos sindicales, la apatía, la comodidad, el escepticismo y el miedo, entre otros, tanto en la dirigencia como en la base de las organizaciones referidas, son factores que impiden una estrategia de unidad en la lucha por defensa de lo logrado y de las conquistas pendientes, lucha que debe ser permanente por las reivindicaciones contractuales.

En fin, todo indica que los trabajadores referidos en esos dos niveles de la educación nacional tendrán que esperar nuevos tiempos para mejorar su calidad de vida y para remozar y sustituir el liderazgo patronal por un liderazgo combativo. Para volver a tener confianza en el liderazgo docente y agrupar y motorizar una fuerza suficiente que le arranque al Estado las reivindicaciones necesarias y valiosas, de manera particular estabilidad, buenos salarios y calidad educativa.



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Carlos Mezones


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