CVA Café: 2 años después de su liquidación

Hablar de la liquidación de CVA Café es hablar del maltrato y del engaño a que fuimos sometidos una gran cantidad de trabajadores de este rubro y específicamente de dicha empresa. Es a la vez, hacer un esfuerzo enorme por tratar de entender, como un grupo de funcionarios y responsables de altos cargos directivos, que dicen llamarse revolucionarios y usando camisas rojas, no tienen ni un mínimo de confianza en la clase trabajadora, ni siquiera para decirle las cosas claras.

 

Realidades como las de CVA Café tiene que conocerlas nuestro pueblo, pues en el marco de esa contradicción, Capital vs. Trabajo, el reto es a todos por igual: o se esta con el Capital o se esta con su antagonista dialéctico. Y cuando se procede con engaños y mentiras, se le es funcional al sistema capitalista explotador, ensañándose contra quienes vivimos únicamente de nuestro salario, contra quienes nunca vemos el fruto de nuestro esfuerzo y sudor.

 

Por allá en el 2011 cuando salió el decreto de liquidación, llegó el ingeniero Fidel Ferrer quien tomó las riendas de la empresa. Una de las primeras cosas que nos dijo fue que ningún trabajador iba a perder su trabajo. Luego se instala la Junta Liquidadora que presidían los señores Armando Martínez y Carlos Benavides. Dichos señores en conjunto con la ingeniero Samalia Suárez y el ingeniero Carlos Silva además de tomar todas las decisiones a puerta cerrada,  procedieron luego a egresar poco a poco a todos los trabajadores, incluyendo a compañeras embarazadas o compañeros que tienen hijos en condición de especiales.

 

Vale la pena recordar que en la marcha del 1° de Mayo de 2011 realizada en Caracas, la actual presidenta de la Corporación Venezolana del Café, la ingeniero Tibisay León nos repitió lo mismo que el señor Fidel Ferrer: NINGUN TRABAJADOR PERDERA SU TRABAJO. Argumentando ante nuestra preocupación que solo se estaba realizando una liquidación de bienes más no de personal:

 

2 años después, el triste resultado es que mas de 400 trabajadores perdimos nuestro empleo y solo estamos colmados de impotencia ante la complicidad del Ministerio del Trabajo en donde la norma imperante pareciese ser la perdida de reflejos ante realidades que golpean a la clase trabajadora y, especificamente, en casos como el nuestro.

 

Indudablemente que este tipo de inconsecuencias a favor de interes contrarios al Trabajo solo crean suspicacia y desconfianza total en nuestras amistades, en nuestras familias, en nuestra gente, pues como dice uno de nuestros compañeros: “si así nos trata el que en teoría es nuestro gobierno, como nos trataría otro que maneje tesis diferentes”.

 

Nuestro caso en la ya liquidada CVA Café, o algunos mas recientes como el Diana o el de Lácteos Los Andes, en donde incluso un ministro declara que “los trabajadores no podemos administrar bienes del estado” tiene que llevarnos a una discusión nacional, pues creo que el reto inmediato es aclarar de una vez por todas: qué papel jugamos quienes somos parte de la base social que sostiene el proceso revolucionario bolivariano. Porque creo también, que la realidad nos esta señalando que han llegado los momentos de las definiciones: o avanzamos o perderemos todas nuestras conquistas. Y, dejémoslo claro de una vez: la posibilidad de avanzar pasa por jugársela con los trabajadores, no maltratándoles ni engañándoles... A Golpe de Timón como dijo Chávez, pero contra el Capital y sus personificaciones: la burguesia y la burocracia. 

 

* Ex trabajador de CVA Café

 



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* Pedro Rodríguez


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