Se alebrestan los golpistas

La canalla golpista está abusando de la buena voluntad del gobierno bolivariano que no toma medidas frente a los desmanes mediáticos y las actitudes groseras y desafiantes de algunos actores que dicho sea de paso se mantienen en la palestra pública demandando libertad de expresión y democracia.

Las payasadas de las “Manitas blancas”, aupadas por la canalla mediática ya rayan en el irrespeto. Los canales de TV “independientes” continúan sus manipulaciones, violentando la ley de responsabilidad social y nadie hace nada.

A veces causa estupor ver a personas del alto gobierno, parlamentarios y de otras instancias de poder quejándose o denunciando los abusos de los medios o de los opositores, que violentan todos los principios éticos, morales y democráticos. Entonces es cuando nos preguntamos ¿ Que está pasando aquí somos gobierno, tenemos el poder o seguimos en oposición?

Porque el Estado de Derecho respeta al ciudadano, pero también tenemos deberes para gozar de ese estado. No podemos saltarnos todos los principios a la torera, porque somos bravos y si nos llaman a rendibú entonces chillamos y llamamos a la ONU, OEA, Pentágono, CIA, CIDH, SIP y todas las siglas imperiales habidas y por haber, para denunciar al reeeegimen, que lo máximo que permite es que le nombremos la madre y tildemos de hampón, genocida, dictador y paremos de contar, al ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, a través de los canales de TV, las emisoras de radio y los medios impresos.

Ahí está la evidencia de la dictadura. Aquí hay gobernadores y alcaldes que están de frente contra las instituciones del Estado, asociados para ello con el paramilitarismo colombiano y las redes de espionajes extranjeras. Y ahí está el problema, porque la dictadura de Chávez, no les permite legalizar a sus funcionarios de “seguridad” y tienen que mantenerlos en la clandestinidad, como el caso de las Águilas Negras y otras joyitas donadas por el uribismo a sus aliados venezolanos.

Pero ya no contentos con esto, recurren a la confrontación directa llamando y desafiando a los componentes de la Fuerza Armada a la rebelión al tiempo que les tildan de salteadores, tal y como lo hizo a través de los canales de TV en una rueda de prensa Juan Manuel González, ex presidente de Fedecámaras indignado, porque el Ministerio de Agricultura y Tierras, haciendo uso legítimo de la legislación existente recató predios que habían sido robados a la nación y que estaban ociosos para ponerlos en producción al servicio de la seguridad alimentaria.

Este señor, sí es que se le puede llamar así al incurrir en esa grosera declaración, en cualquier país del mundo donde haya justicia para castigar los delitos contra la instituciones, ya estaría convertido en reo de la justicia, pero aquí no pasa nada. Estamos en el paraíso de los delincuentes mediáticos, donde no hay libertad de expresión, sino libertinaje y donde cualquier sujeto se para frente a un micrófono o a una cámara injuria, denigra a las instituciones, al Presidente Constitucional, a la FAN, a la Fiscalía al TSJ y no pasa nada, porque el Comandante Hugo Chávez, “ dictador y tirano”, es el primero que se mantiene vigilante, cuidando que no vayan a maltratar o a perseguir a nadie, hasta no agotar las instancias jurisdiccionales.

Lo mismíto hacía Rómulo Betancourt, durante sus cinco años, gobernando con las garantías suspendidas y cuyo lema era “Disparen primero y averigüen después”. Raúl Leoni, “El Presidente Bueno”, lo hizo con la inauguración en el Continente de las desapariciones forzosas, práctica que luego fue tomada como modelo por los dictadores militares de Brasil y el Cono Sur, para combatir a sus enemigos políticos. Igual lo hizo Rafael Caldera, con su “Operación Vanguardia” y así sucesivamente, Carlos Andrés Pérez y Jaime Lusinchi, continuaron sembrando la democracia y libertad de los sepulcros, con más de 10 mil desaparecidos, hasta que en 1999, “llegó el Comandante y mandó a parar”.

Pero ahora en esta dictadura, un heredero de Pedro Carmona Estanga, se da el lujo de increpar a los oficiales de la Fuerza Armada Nacional y a sus soldados: “ Hasta cuando van a permitir ustedes que este gobierno siga destruyendo al país. Que se siga destruyendo lo que genera empleo y riqueza. Hasta cuando van a permitir que se persiga a quienes producen y generan empleo. Ustedes que su deber es defender la soberanía debieran estar en la fronteras, en vez de andar haciéndose cómplice o lo que es peor andar asaltando fincas privadas.”. Ese fue más o menos el discurso del señor Juan Manuel González, ante las cámaras de TV y la prensa nacional e internacional, enardecido porque el Estado Venezolano, por vía legal rescató para entregar a los campesinos más de 20 mil hectáreas de tierras de primera que estaban ociosas en manos de terratenientes que se las habían apropiado indebidamente para engordarlas, a la espera que el ejecutivo concluyera una obra de riego para que adquirieran mayor valor . Esto en el Estado Guárico, mientras que en Zulia, fueron rescatadas tierras que habían sido adquiridas con dinero producto de la corrupción del ex gobernador Rosales, que ahora está prófugo en Perú.

Hasta el presente en esta dictadura a dicho ciudadano ni siquiera le han hecho una amonestación. Esa es la razón por la cual los golpistas se alebrestan.

Periodista*

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Cástor Díaz *

Periodista CNP 2414

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