Escenarios

Venezuela.

El mes de enero del 2026 quedará grabado en los inusuales movimientos políticos que de un momento a otro pueden vivirse sobre el planeta. En solo horas Estado Unidos de Norteamérica fue capaz de montar los más irreales escenarios políticos y no tan políticos, todos en un solo momento en contra de Venezuela. Sus consecuencias e impactos quiérase o no también buscan recaer sobre buena parte del planeta.

Uno de los escenarios más catastróficos ha sido el secuestro del presidente en ejercicio, Nicolás Maduro y la Primera Dama Cilia Flores. Algo total y rotundamente inimaginable. De esto, nada estuvo planteado en los análisis de alguna sala situacional o visión militar. Si venía planteándose y acordándose en alertas permanentes el tema de la defensa y seguridad policial y militar en las más de dos últimas décadas y medias en Venezuela por lo inusual de las amenazas provenientes desde Washington. .

Para enfrentar tamañas amenazas se dieron compras en equipos y paquetes militares de las más recientes generaciones y tecnologías, acompañados de asesores, entrenadores y entrenamientos junto a fuerzas de seguridad dentro y fuera de Venezuela. Ejercicios conjuntos y visitas de poderosas naves aéreas, marítimas y terrestres que se pasearon por costas y territorios de Venezuela. Esto significó un cambio absoluto del parque y de la mentalidad militar. Pero todo junto no podría ante la osadía militar norteamericana.

Esto no se abriría a un mundo militar distinto del que hasta ahora todo el planeta venía imaginándose. Se mantenían percepciones distintas, a excepción de Estados Unidos de Norteamérica los creadores de tamañas fórmulas, estrategias, entrenamientos y armamentos jamás imaginados.

A pesar que era perfectamente posible predecir la situación que habría de alcanzarse en esta década, el gobierno de Estado Unidos de Norteamérica, apoyado en su ingeniería y verbo militar destruyó prácticamente la fórmula militar de una parte en la cual la propia Venezuela se miraba.

Ahora, quisiéramos pensar que solo la mitad de las reservas intelectuales de la seguridad venezolana las cuales representan un verdadero sentido nacionalista bolivariano están en verdadero peligro de ser expropiadas permanentemente por este y los futuros gobiernos norteamericanos. El nivel intelectual junto al desarrollo del poder militar utilizado en contra de Venezuela no cambiará, todo este arsenal será parte de la permanente doctrina bélica desarrollada en contra de Venezuela por parte de Norteamérica.

Ideas mantenidas en fórmulas imperialistas destruyeron una a una la industrialización venezolana y ahora proyectan conformar bajo criterios norteamericanos en especial hacia la industria petrolera la cual nuevamente será pintada a imagen y semejanza de los norteamericanos.

Han ordenado donde debe comprarse y a quien los rubros que ellos consideren sean distribuidos en Venezuela, con sus marcas, formas y presentaciones que Norteamérica disponga.

Estados Unidos apoyados por buena parte de los economistas de occidente y de un modo deliberado han encargado destruir deliberadamente su industria de hidrocarburos y con ellas arrastrar al balde de los desperdicios las fórmulas venezolanas de construcción de sus políticas. Se impusieron única y exclusivamente con su basura occidental de mercado que lo producido les sea rentable, eliminando cualquier intento de producción que esté fuera de sus manuales.

Pero si todo esto fuera poco los Estados Unidos de Norteamérica han dejado la apertura obligada para generar otros escenarios aún más devastadores que el secuestro de la pareja presidencial.

Esta ventana de escenarios abre el magnicidio. También pudo haberse desatado una guerra civil. Donald Trump y su equipo apuesta a que las fuerzas de la revolución pudieran dividirse y enfrentarse violentamente entre ellos. En un abrir y cerrar de ojos los EE. UU., habrían materializado otra de sus metas y amenazas más potentes; bombardear e invadir masivamente las principales ciudades del país.

Todos estos escenarios se han abierto. Incluso tras este inusual movimiento tan violento que se daba contra el país pudo haberse desencadenado un golpe de Estado bien sea de corte nacionalista y hasta de corte de ultraderecha.

En declaraciones de la presidenta Delcy Rodríguez ha señalado que bajo amenaza de muerte proveniente desde Estados Unidos se les advirtió el mismo 3 de enero del 2026 que en quince minutos podían perder su vida y la de Jorge Rodríguez, más la de Diosdado Cabello si no hacían lo que ellos les exigían.

A horas del ataque del tres de enero Donald Trump violentamente enviaba mensajes a Delsy Rodríguez advirtiéndole que si no hacía lo que él le ordenaba correría peor suerte que Nicolás Maduro.

Todavía el riesgo persiste, no estamos en una luna de miel. Todas las estrategias en Venezuela deben moverse con sumo cuidado pues los avances tras las evidentes evaluaciones que llegan desde El Pentágono y su nuevo Ministerio de Guerra podrían no ser tan alentadoras para la paz y el desarrollo de la república venezolana.

Hasta más pronto...



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Miguel Jaimes Niño

Politólogo. Magister Scientiae en Ciencias Políticas. Doctor en Ciencias Gerenciales. Tesista del Doctorado en Letras. Postdoctorado en ontoepistemología en geopolítica de las energías. Posdoctorado en ontoepistemología en geopolítica narrativa del petróleo en Venezuela. Libros: El oculto poder petrolero, apertura petrolera, poder de PDVSA vs. poder del Estado. Petrocaribe la geogerencia petrolera. Petrocaribe. Director del Diplomado Internacional en Geopolítica del Petróleo, Gas, Petroquímica y Energías – Venezuela. Creador de la web https://www.geopoliticapetrolera.com

 venezuela01@gmail.com      @migueljaimes2

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