Edición 464

¿Por qué estamos en presencia de un proceso judicial amañado en contra del Presidente Maduro y de Cilia Flores en el Distrito Sur de Nueva York?

En medio del dolor y la confusión, de la arrechera y la complejidad del momento que actualmente vivimos en el país, a una semana de la herida en el corazón y en el alma de mi pueblo, y pese al cumulo de sentimientos que me embargan al igual que miles de compatriotas, hoy quiero formular algunas consideraciones sobre el juicio amañado, irrito que se le sigue al Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y a su esposa, Primera Combatiente y diputada de la República Bolivariana de Venezuela, Cilia Adela Flores de Maduro, ambos en estos momentos secuestrados en las mazmorras del imperialismo.

Pero, inspirado en una primera instancia, en valoraciones realizadas por Sergio Rodríguez Gelfenstein en reciente entrevista con mi amigo Clodovaldo Hernández en su programa "Cara a Cara" transmitido por Laiguana.tv, Sergio nos señaló una especie de hoja de ruta a seguir en este momento particularmente difícil y es el referido a que la primera tarea nuestra debe ser el rescate del Presidente Maduro y de su esposa Cilia, sanos y salvos.

Y es pues, en ese sentido, y en el marco de esa tarea que va dirigido mi escrito y la edición de la columna en el día de hoy.

Como un hecho público, notorio y comunicacional, luego de los ataques a Caracas y posterior extracción del Presidente Maduro y de Cilia (permítanme de momento tutearla) el lunes 5 de enero se realizó la primera audiencia en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, donde se le hizo la lectura de cargos como así se le conoce, de las acusaciones que se le hacen tanto al hoy Presidente secuestrado como a su esposa.

Pero y es ahí, y por eso algunos días que he pasado sin escribir, que me he topado con una entrevista que el ex juez estadounidense Andrew Napolitano le realizó al periodista estadounidense Max Blumenthal el pasado martes 6 de enero del presente año, el programa "Judging Freedom" y del canal de este juez del mismo nombre. Donde se realizan consideraciones bien importantes a este proceso judicial que se ha iniciado en contra de Maduro y Flores.

Pero antes de entrar en las consideraciones específicas sobre este espurio proceso judicial, entraremos a modo de introducción en las consideraciones generales para ir poniéndonos en el contexto de la situación y sobre que esperar en las próximas semanas y meses por venir.

En la entrevista in comento como diríamos los abogados, Blumenthal sostiene que esta segunda administración de Donald Trump y las labores del Secretario de Estado y asesor del Consejo de Seguridad Nacional, Marco Rubio, detalla los intereses económicos y políticos, catalogando esto como un vulgar intento de saqueo de los recursos del país.

Es decir, que se ha realizado una estrategia de pillaje, de saqueo al país, cuyo objetivo fundamental es la privatización de PDVSA entregando la administración de los recursos petroleros del país en detrimento de la soberanía. De hecho, y en estas primeras de cambio, podríamos señalar que hemos pasado a ser una especie de protectorado de facto energético de EEUU, pero esto será materia de posteriores análisis.

Por otra parte, las acusaciones contra Maduro están llenas de exageraciones e incongruencias que en la medida de lo posible trataremos de desmontar acá. Y que incluso, aun si las hubiera cometido, no se encontraba en Nueva York para el momento en que se la atribuyen los hechos que se mencionan.

Por ello es que estamos en un momento muy peligroso, en el que podríamos empezar a ver asesinatos de jefes de Estado o su secuestro por parte de Estados Unidos de Norteamérica en el ejercicio de esta presidencia imperial de Donald Trump. Y hechos como estos ocurren y son perpetrados nada más y nada menos que por Israel.

Maduro ha sido llevado a juicio en la misma sala donde fue condenado un verdadero narcotraficante, y es el ex presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, por cierto, recientemente indultado por Donald Trump.

Y no solo eso, sino que los mismos fiscales que acusaron a Juan Orlando Hernández son los que pretenden ahora acusar al Presidente Maduro y a su esposa con cargos que no resisten un análisis serio por donde se le mire, además de la falsedad de los mismos.

Maduro ni Cilia son narcotraficantes ni han legitimado el narcotráfico en Venezuela como si lo hizo Juan Orlando Hernández en Honduras. Tratan de equipararlos para destruirlos moralmente, simbólicamente, pero las diferencias son abismales.

Pero como un dato muy importante a destacar es que el fiscal jefe de estas acusaciones se trata de nada más y nada menos que del abogado Emil Bove, quien fue el que redactó las acusaciones infundadas contra el Presidente Maduro y Cilia. Al menos la primera en el año 2020.

Este dato fuera totalmente irrelevante si no fuera porque Bove fue parte del equipo legal que defendió a Donald Trump en uno de los tantos procesos penales seguido en su contra. Por su lealtad fue recompensado con un asiento como juez en el tercer circuito del tribunal de apelaciones en Nueva York, justamente donde Maduro está siendo "juzgado".

Ya este seria, en cualquier país donde se respete realmente la ley, una causal de inhabilitación y da indicios de lo amañado del juicio. Pero prosigamos.

Se acusa a Maduro de trasladar drogas hacia Estados Unidos, pero no especifican las toneladas supuestamente trasladadas, pero que le representan 400 mil millones de dólares en ganancias. Pero además de lo inconsistente de esta aseveración cabe destacar que Venezuela no es punto de tránsito de drogas, tal y como los propios informes de la ONU demuestran.

En el caso de los vuelos en los que supuestamente Maduro trasladaba esas drogas, se dirigían a México entre el 2002 y el 2011, cuando aun Nicolás Maduro no ejercía la Presidencia de la República, otro elemento que echa por tierra las acusaciones que se le atribuyen.

Además de ello, México está fuera de la jurisdicción federal estadounidense, otro elemento que desde el punto de vista de la lógica jurídica, haría desestimar este caso en las primeras de cambio. Ni siquiera debería haber juicio, pero bueno, sabemos las implicaciones que hay en este caso, que de legales no tienen nada.

Estados Unidos no tiene la capacidad para procesar vuelos de Venezuela y México y no tienen ninguna prueba de que aun si en estos vuelos se realizaron y Maduro iba en ellos, o de que esta cocaína se trasladara a Estados Unidos. En dado caso hubo un vuelo en el año 2013 según mencionaron, y fue un vuelo internacional. Esto es un dato interesante porque voló desde Venezuela y es un hecho interesante porque en ese año una gran cantidad de cocaína en unas 30 toneladas pasó por la seguridad y el aeropuerto de Dulles y Venezuela y no denunciaron nada a este respecto.

Además es público, notorio y comunicacional el combate frontal del Gobierno Bolivariano al tráfico de drogas y las sanciones e implicados en este tipo de delitos. En 2018 incluso se arrestaron hasta a ciudadanos británicos y estadounidenses, no por conspirar contra Venezuela sino por delitos conexos con el narcotráfico.

Simplemente tratan de implicar al Presidente Maduro por su elección meses antes de que estos supuestos cargamentos llegaran a Estados Unidos.

En 2006 hubo un supuesto vuelo que salió de Caracas, llega a México a dejar un cargamento de cocaína y luego llega a Estados Unidos. Pero nada se dice que la aeronave era de una compañía estadounidense que pertenece a Jeb Bush, ex gobernador de Florida, hijo del ex presidente George H.W. Bush y hermano del ex presidente George W. Bush. Además de ser fachadas de la CIA y la inteligencia estadounidense para a través del narcotráfico financiar sus actividades secretas en otros países.

Pero ni siquiera en casos de narcotráfico convencional, alguno de estos vuelos que se encuentran en el expediente Maduro-Flores fuese aunque sea de escala a Estados Unidos. Además de no tener pruebas de que Maduro o Cilia estén involucrados.

De hecho, esta conspiración expuesta en la acusación con el Departamento de Justicia de EEUU, comienza en 1999, cuando Maduro solo en ese año fue diputado del entonces Congreso, luego miembro de la Asamblea Nacional Constituyente y luego diputado y Presidente de la Asamblea Nacional. Es decir, que en ese momento no figuraba él en los intereses de Estados Unidos ni ejercía influencia sobre los instrumentos del Estado venezolano para ese entonces para orquestar mafias del narcotráfico. Esos eran los tiempos del Comandante Chávez, a quien trataron de acusar por lo mismo, pero lo mataron antes.

Venezuela fue tránsito de drogas a Estados Unidos antes de 1999 y durante la presencia de la DEA en Venezuela, por eso en 2005 el Comandante Hugo Chávez canceló toda cooperación con esta instancia.

De hecho Venezuela fue tránsito de drogas durante la era Reagan y lo hacía bajo la vigilancia y a instancias de la CIA en el marco de la operación "Irán-Contras".

Por ello es que las acusaciones a Maduro y su esposa Cilia está llena de inconsistencias y defectos que se caen por su propio peso.

Además de ello, el juez de la causa, Alvin Hellerstein, tiene 92 años de edad, es judío ortodoxo. Se sabe que en el pasado se ha mostrado muy resistente al gobierno estadounidense. También se sabe que fue muy complaciente con los gobiernos en caso de drogas. La justicia no debe determinarse por la personalidad de los jueces, pero desafortunadamente en los tribunales federales de Estados Unidos si ocurre.

Además el juicio a Maduro y Flores viola el principio constitucional estadounidense de que si se comete un delito en Estados Unidos y la persona o las personas son traídas a Estados Unidos, la Constitución estadounidense exige que sea juzgada en la jurisdicción donde ingresa en Estados Unidos. Y por eso es que en este tipo de situaciones, las personas eran llevadas a Dulles para que las juzgaran en la jurisdicción The Rocket Docket, en el Distrito Este de Virginia, que tiene una tasa de condenas del 99%. Pero no se explica cómo llevan a Maduro y Flores a Nueva York en lugar de Virginia.

Porque los juicios por terrorismo, falsos positivos, que llevó a sospechosos de religión musulmana todos se llevaron en el Distrito Este de Nueva York, en Virginia. Blumenthal en su entrevista señala que asistió a varias audiencias de estos acusados. Todos los casos de conspiración por drogas en América Latina se están juzgando en el Distrito Sur. Además que allí a Hugo "El Pollo" Carvajal, que además les adelanto será uno de los testigos "estrella" de este caso, fue condenado recientemente en ese tribunal y con una pena que podría rondar los 50 años. Eso ocurrió en junio de 2025. Allí Carvajal se declaró culpable y firmó un acuerdo secreto con los fiscales para una reducción sustancial de esta condena a cambio de "información sobre el caso de Maduro". Así que preparémonos porque el ventilador de excremento lo van a encender en esta parodia jurídica.

Carvajal nos fue infiltrado y si estuvo implicado en ese vuelo de 2006 que señalamos párrafos más arriba. Además de pertenecer ese avión a una empresa de Jeb Bush que ya indicamos, estaba implicado en actividades de la CIA. Que no se nos olvide esto.

Ahora bien, entremos un poco en las consideraciones de Nicolás Maduro y Cilia Flores, en el caso del primero por sus inmunidades como Jefe de Estado y Jefe de Gobierno legitimo de la República Bolivariana de Venezuela y ahora prisionero de guerra. Violando la propia Constitución de Estados Unidos, la Carta de Naciones Unidas y otros instrumentos jurídicos internacionales como la Convención de Ginebra sobre inmunidades a Jefes de Estado.

Cabe destacar que existe una sentencia de la Corte Internacional de Justicia que recomendamos leer y revisar, en el caso de la República Democrática del Congo y Bélgica que prohíbe expresamente que un Jefe de Estado sea procesado en tribunales nacionales, razón por la cual, por ejemplo, Benjamín Netanyahu tendría que acudir a la Corte Penal Internacional para responder por sus crímenes de guerra en Gaza, pero es el doble rasero en el Derecho Internacional.

En el caso de la Primera Combatiente, Cilia Flores, no solo por ser esposa del Presidente Maduro, sino además diputada de la Asamblea Nacional goza de inmunidades. Además de ello, el principio de presunción de inocencia y las agresiones físicas sufridas, que se ha traducido en una costilla fracturada, constituyen flagrantes violaciones a sus más elementales derechos.

Estas son algunas pruebas que demuestran, jurídicamente hablando, que si se respetase el propio Derecho estadounidense, la causa Maduro-Flores debería ser desestimada de inmediato y otorgarles a ambos libertad plena. Pero queda en evidencia como la administración Trump puede simplemente invalidar el Derecho Internacional y el propio Derecho estadounidense, razón por la que inventaron todas estas designaciones de organizaciones terroristas extranjeras y de carteles para poder acusar a Maduro en 2025, aunque también lo acusan de estar involucrado con ellos desde 2002. Toda una cronología retroactiva que busca socavar o destruir el Derecho Internacional e Interno para poder llevarlo a juicio.

No existe ningún precedente legal, lo que los abogados llamamos jurisprudencia en este momento sobre una situación como esta.

Ahora estudiemos un poco a Allan Hellerstein, el juez de la causa a Maduro. Ya indique que tiene 92 años de edad, judío ortodoxo. Aunque Blumenthal se refiere a él en buenos términos, en el sentido de considerarlo un defensor de las libertades civiles en Nueva York, no obstante consideraciones fuera del Derecho privarán en este juicio (de hecho se espera que otros estados en Estados Unidos incrementen las acusaciones contra Maduro y Cilia para no liberarlos). Pero se indica que un elemento que podría actuar en contra de Maduro y su esposa es la postura de Venezuela e Irán por su condición religiosa que ya he mencionado.

Sin embargo, se indica que Hellerstein ha desafiado a la administración Trump, que incluso ha desafiado a administraciones donde fue nombrado en los cargos que ha ostentado hasta ahora.

El contexto político va a privar mucho en esta situación, además de los descubrimientos que surjan. Este es un caso muy cargado políticamente en Washington y con importancia geopolítica mundial.

El Cartel de los Soles fue una invención de la CIA creada antes de la llegada de Hugo Chávez y Nicolás Maduro al poder, fundamentalmente durante los gobiernos de Reagan y Bush padre para enviar toneladas de cocaína pura desde Venezuela a Estados Unidos, pero durante los gobiernos de la IV República, para financiar sus operaciones en El Salvador y en contra de Nicaragua sandinista. En dado caso a los que habría que acusar de estos delitos sería a Luis Herrera Campins, Jaime Lusinchi y Carlos Andrés Pérez en su segundo mandato, pero eso no es posible porque además de haber sido gobiernos plegados a EEUU, estos tres ex mandatarios ya fallecieron.

Estos son solo algunos elementos que la defensa Maduro Flores podrían sacar provecho. Barry Pollack, contratando buenos investigadores del FBI, ex NSA y ex CIA además de otras instancias, aprovechando el tribunal, con estos descubrimientos y otros que surjan del debate probatorio podrían avergonzar a la CIA. Por eso es que el Departamento de Justicia (que es el equivalente a nuestro Ministerio del Interior, no es tribunal, ojo con esto) ya está tomando medidas preventivas a este respecto.

Creo que el gobierno de Trump, y tomando en cuenta las valoraciones de Sergio Rodríguez Gelfenstein y de Max Blumenthal en su entrevista, en la medida que transcurra el tiempo, aunque no lo parezca, se le puede complicar el panorama con tener a Maduro y a Cilia secuestrados en Nueva York.

Porque en este tribunal se puede poner en cuestionamiento el rol de la CIA, pero también del Estado y de todo el sistema político estadounidense que Trump pretende aniquilar. Además de poner al descubierto sus propias operaciones de narcotráfico, sobre todo la del año 2006.

Y aunque no es tema de esta edición de esta columna, si de las próximas, no descuidemos el rol de Diosdado Cabello, que es un actor de primer orden con mucho poder dentro de Venezuela, y por ello no en balde, Estados Unidos lo ha amenazado. Y con lo que la defensa Maduro Flores establezca, pueden poner en ridículo todo lo que el traidor de "EL Pollo" Carvajal diga en los tribunales.

Porque "El Pollo" para salvarse de esta condena de 50 años, llegó hasta a decir que las máquinas de SmartMatic las puso Maduro en Estados Unidos para que Trump perdiera las elecciones con Biden en 2020. Esto no es objeto de debate en este juicio pero es una evidencia que Trump pretende usar para destruir a Maduro.

Trump pretende salvarse del impeachmeant que representaría su derrota en las elecciones de medio término de noviembre, pero no por lo que hizo en Venezuela, sino por los más de 35 juicios que tiene abiertos por pedófilo, pero que se encuentran paralizados por sus inmunidades como presidente de Estados Unidos.

Es "El Pollo" Carvajal quien le facilita a los gringos, y luego del caso de los sobrinos de Cilia Flores en 2015, el falso positivo de narcotráfico y conspiración por el que acusan a Maduro en tribunales del Distrito Sur de Nueva York. Carvajal nunca fue el objetivo sino la pieza que necesitaban para armar todo este tinglado y esta puesta en escena con apariencia legal para poder llevar a Maduro a Estados Unidos y tratar de convertir a Venezuela en un Protectorado de Facto Energético.

Me disculpan lo largo de esta edición, pero creí necesario en medio de las difíciles circunstancias que vive Venezuela, compartirlo con todas y con todos ustedes.

Para culminar, solamente puedo señalar a los que puedan leer estos aportes que no hay lugar para la derrota. A prepararnos porque vienen momentos difíciles, de combate y resistencia, pero que al final nosotros venceremos.

¡Bolívar y Chávez viven y sus luchas y la Patria que nos legaron sigue!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!



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Juan Martorano

Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.

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