Según comentó ayer el Dr. Richard Wolff en su espacio de Youtube el Presidente Colombia Gustavo Petro firmó ayer un Acuerdo de Asociación Estratégica con Rusia para establecer en Colombia una Escuela Superior de Guerra para la formación en técnicas de guerra moderna para oficiales de los ejércitos latinoamericanos.
La agresión contra Venezuela por parte del gobierno de Estados Unidos llevada al extremo de cometer cerca de 100 asesinatos ilegales en aguas internacionales. A esos hechos deplorables los acompañan las amenazas de Washington a Colombia han llevado a un hombre tan culto y civilizado como el Presidente Petro a rechazar con horror los crímenes que comete el Presidente Trump en alta mar con el pretexto de combatir el narco tráfico; una de cuyas víctimas resultó ser un pescador colombiano que faenaba en aguas del Pacifico.
La política criminal de Trump no es nueva, por casi tres siglos las relaciones entre Latinoamérica y los Estados Unidos han funcionado bajo el prepotente enunciado de la Do ctrina Monroe Una política de Washington que muestra un claro menosprecio hacia la soberanía de los países que conforman latinoamérica cuyo último corolario, según Trump, es que todas las riquezas de la antigua Iberoamérica le pertenecen a las empresas norteamericanas.
Eso era una política sostenible durante los años que duró la hegemonía mundial norteamericana durante del siglo XX.
El siglo XXI ha traído cambios que se evidencian en una multipolaridad de hecho; Rusia y China recuperaron su lugar en el escenario internacional.
Los abusos cometidos por la OTAN con su expansión hasta ocupar a Ucrania con un golpe de estado en 2014 pusieron a ese país ruso en el papel de ser usado como ariete contra Rusia. El gobierno instalado por la subsecretaria de estado Victoria Nuland en Kiev inició una persecución contra los derechos humanos de la población de cultura rusa que obligaron a Rusia a iniciar una operación militar especial para liberar a la población rusa de Ucrania de la opresión genocida del gobierno impuesto por la OTAN.
Ese combate por liberar a la población rusa de Ucrania enfrentó a Rusia con los 27 países que son parte de la OTAN en el territorio de Ucrania.
Un enfrentamiento que demostró que la superioridad militar y tecnológica de la OTAN sobre Rusia era un mito porque Rusia demostró su superioridad económica y militar ante las fuerzas unidas de los 27 países de la OTAN.
Las secuelas de ese enfrentamiento han provocado la debilitación cohesiva de la Unión Europea que coincide con la OTAN en todo.
El último episodio de esa confrontación es que Rusia resolvió agudizar las sanciones contra la energía rusa (petróleo-gas ) que le había impuesto la Unión Europea creyendo poder demoler con eso la economía de Rusia y ahora es el Kremlin quien decidió cortar completamente el suministro de energía rusa a Europa justo al comienzo de este invierno, un momento oportuno para enfatizar la complementariedad económica que existe entre Rusia y Europa. El cierre total del aprovisionamiento a Europa en pleno invierno ha resquebrajó la identificación de los países europeos con la OTAN.
En Francia los chelecos amarillos han reapareci eron, esta vez pidiendo que Francia se retire de la Alianza atlántica y haga un acuerdo separado con Rusia. Algo similar sucede en Alemania donde el partido AfD pide el retiro de las tropas de ocupación aliadas y la normalización de las relaciones con Rusia Y reparar el gasoducto North Stream que la OTAN destruyó con un sabotaje que aunque obviamente atribuible a Estados Unidos como un acto de guerra contra los intereses de Alemania los partidos que sostienen el gobierno de Merz prefiere atribuir a una banda de ucranianos borrachos a bordo de un yate alquilado.
Algo parecido sucede en Turquia quen nunca acepto poner sanciones a la energía rusa y ha quedado como el único suplidor de gas ruso a Europa con la Turquish Stream que lleva gas ruso a Turquia por el suelo del mar negro. Turquía está muy incómoda con ser miembro de la OTAN,porque mantiene un intenso comercio con Rusia. Fué Putin quien avisó a Erdogan de que la CIA preparaba un golpe de estado contra su gobierno. Como secuela de aquel intento de golpe Turquía es ahora candidata al grupo BRICS y a la Organización de cooperación de Shanghai actividad diplomática incompatible con su papel de segundo ejército más importante de la OTAN. Por el momento tampoco adhirió a las sanciones contra el petróleo venezolano un petróleo que procesa en sus refinerías.
Turquía apoya a Venezuela en su confrontación con Estados Unidos y junto con Rusia envió tropas a Caracas para ayudar a combatir la invasión norteamericana anunciada indiscretamente por Trump.
La presión norteamericana contra los ingresos del gobierno de Venezuela no solo han agudizado los padecimientos del pueblo de Venezuela sino que desarrolló una mayor fraternidad con Colombia que hoy es muy auspiciosa.
Por el momento como el próximo paso de Washington contra Caracas será añadir al piratesco bloqueo de las exportaciones del petróleo venezolano un bloqueo de pertrechos alimentarios porque Venezuela carece de soberanía alimentaria.
Para enfrentar ese previsible paso, recomiendo que sea Colombia, un país que goza de un excedente de productos alimentarios que garantice el suministro alimentario de Venezuela. Recuerdo que en mi época de funcionario público traté de estimular la importación de papas colombianas para hacer bajar el precio de un alimento tan popular como las patatas que un cartel de productores quería hacer subir.
Otro elemento que ayuda a matar la doctrina Monroe es la opción de China como cliente y socio para desarrollar recursos latinoamericanos.
Así como Rusia es el apoyo ideal para equiparnos en caso de una agresión militar de Washington, China un país tan especializado en el desarrollo de infraestructura como China, es otra la otra potencia que entra en el juego de la multipolaridad que ya ha suscrito acuerdos con Venezuela y Colombia para desarrollo de una infraestructura industrial que aproveche los vastos recursos gasíferos de los dos países hermanos.