El crepúsculo simulaba el día de un pasado originario
en donde nacieron, del aire y de la tierra,
las formas de la vida inmarcesible.
J.A. Ramos Sucre.
Porque la realidad es la verdad del hombre,
que pertenece a todos los tiempos,
y ninguna locura individualista de los hombres
contra el Hombre puede ser nunca de larga duración.
R. Tagore
Ante la arremetida despótica imperial del desgobierno de los Estado Unidos, mostrando actitud prepotente, troglodita y por tanto grosera, cual perro rabioso, los pueblos del mundo también disponen y enrostran su actitud siempre corajuda, a veces tomada y confundida por el enemigo como temerosa. En el caso particular de la Patria Bolivariana y Chavista de Venezuela, se muestra una actitud sosegada generalizada en el pueblo, mostrando cara victoriosa, ante cualquier escenario que nos depare el devenir. De ello estamos seguros, con valores fundamentados en nuestra raíz histórica libertaria de pueblos rebeldes de libre determinación y soberanía. Algunas generalidades de la historia de la humanidad, nos indican:
Los pueblos no se inmolan, prefieren dar batalla ante el enemigo. Nuestra historia de pueblos originarios libres, lo sostienen y fundamentan históricamente.
Cada pueblo es poseedor de recursos materiales y patrimonios inmateriales sobre los cuales posee derechos inalienables. Por tanto, les pertenecen de manera indiscutiblemente soberana, ante cualquier pretendido acto de agresión, rapiña, robo, hurto y apropiación indebida de su patrimonio, mediante medios violentos y fraudulentos, por parte de fuerzas externas, ajenas.
Los pueblos, en el peor de los casos pudieran ser agredidos, pero nunca perecen en su intento de alcanzar su libertad y soberanía.
La moral de los pueblos es inmarcesible como la vida misma, por más empeño enfermizo por parte del enemigo, nunca perecen cuando asumen su defensa: se transmutan al fragor de los acontecimientos y se convierten en portadores de un estandarte de identidad cimentada en victoria y gloria.
Nuestra historia de Patria Bolivariana y Chavista, es referente de marca mayor, ante la humanidad entera. Los desplantes y bravuconadas imperiales no nos intimidan.
La actitud guapetona mostrada por el presidente Donald Trump, ante todos los pueblos del mundo, es una muestra de debilidad por parte de un imperio en franco deterioro, descomposición y decadencia que no tiene vuelta atrás.
El pueblo estadounidense, permanentemente sometido e impregnado en la alienación perpetua, de manera enfermiza por la rancia y cobarde oligarquía plutocrática gobernante, cesará en algún momento. Ante ello, el pueblo estadounidense, no podrán extinguirlo y prevalecerán fuerzas de reservas morales -que existen innegablemente-, lo que permitirá redimirlo ante sí mismo y los demás pueblos del mundo.
Tenga presente el enemigo, y saque bien sus cálculos: enfrentar al pueblo venezolano, patriota y curtido en historia gloriosa, por muy disminuido que aparente ser, les resulta de grandes riesgos de perecer y hundirse en su tremedal histórico como élite plutócrata desvergonzada, en su intento de agresión contra la Patria libertadora de pueblos soberanos. Ese pretendido atropello contra nuestra Patria/Matria, puede resultarle al cobarde enemigo, en un camino de ruina y definitivamente funesto, en vías de perecer cual polvillo cósmico diluido en el infinito, sin retorno posible del sumidero histórico de la humanidad, ante grosero e inmoral atrevimiento.
Los pueblos en libertad y soberanos, como es el caso de la República Bolivariana de Venezuela, siempre apuestan a la armonía social, ambiental, económica y política en su entorno. Por tanto, propician la paz sostenida, duradera y en franco respeto y equilibrio con otros pueblos. Por ello estamos dispuestos a luchar y enfrentar a cualquier enemigo, por muy charlatán que se muestren en sus desplantes.
Viva el pueblo venezolano, portador imperecedero de la memoria histórica insurgente y valores sembrados por nuestros ancestros de pueblos originarios, africanos, criollos rebeldes y dispuestos a asumir su propia defensa ante cualquier enemigo que pretenda agredirnos. Nuestra libertad e independencia ganada en luchas, batallas y victorias selladas con sangre de nuestras generaciones de los padres y madres libertadoras, son garantes de nuestras Independencia y soberanía gloriosas y por tanto eternas.
Tucupita, estado Bolivariano Delta Amacuro
Fachada Atlántica de Venezuela
Jueves 1 de enero de 2026