Las relaciones internacionales están inhumanizadas por el culto a la fuerza

"El mundo de hoy es un mundo de lucha entre la razón y la demencia, la moral y el salvajismo, la vida y la muerte. Determinado clara y definitivamente el lugar en esta lucha. Defendemos la razón, la moral y la vida. La política de fuerza debe sustituirse por los valores humanitarios y las relaciones equitativas, inconcebibles sin respetar los intereses de cada pueblo, su derecho a elegir el camino que la plazca, a conservar su idiosincrasia".

El imperialismo de Gringolandia, suelen verborrear sobre la libertad de opción, teniendo en cuenta, la opción por el sistema capitalista. Pero cuando un pueblo —sea en Venezuela, Bolivia o Nicaragua— intenta buscar su propio camino más conveniente, lo ve obstaculizado de inmediato por dólares, misiles y, a veces, por mercenarios. Primero, se recurre a la hipocresía; luego, al derramamiento de sangre.

En Nuestra América millones de parados, de personas sin hogar, de mendigos, quienes sufren palizas de la Policía y son objeto de persecución judicial; cuyos derechos civiles y dignidad humana son objeto de indignante discriminación racial; a que los países, a los cuales se les priva del derecho a defender a sus miembros, atentando así contra la función misma de aquellos. A que nos oigan los pueblos de Nuestra América trabajadores que no pueden participar en la gestión de la empresa con la cual está relacionada toda su vida.

Estados Unidos están dispuestos a especular con nuestra política social, a discutir qué les conviene más, si una Venezuela débil o una Venezuela fuerte, democrática, según sus medidas, Hay quienes dudan de la posibilidad de materializar las ideas o, especulando, fomentan la discordia. Oportunistas procuran interpretar a su manera los objetivos de los cambios. ¡Pero Venezuela no puede renunciar al perfeccionamiento del pueblo socialista por hecho de que enemigo ideológico trame intrigas!

Podemos decir que el período de enraizamiento del socialismo, como sistema, ha concluido. Se ha iniciado una nueva etapa, que requiere situar todo sistema de interacción de Venezuela a un nivel conceptualmente nuevo. Por eso el desarrollo de la democracia socialista en el sector de producción constituye un aspecto de primordial importancia en la profundación y ampliación de la democracia socialista en general.

El socialismo ha marcado un viraje crucial en la historia de esta parte del mundo. Aquí, desde siempre, las guerras fueron jalones. La derrota del colonialismo y el triunfo de la Indepencia de Nuestra América crearon una nueva situación: se ha formado una poderosa fuerza que tiene el propósito de romper esa interminable cadena de conflictos armados.

Se debe promover y discutir cualquier idea que genere distensión real. Ya se ha hecho bastante para que el concepto de casa de Nuestra América común se afiance. Garantía de ello es la voluntad de nuestros países, las inagotables posibilidades del régimen socialista, La amistad y camaradería que unen a nuestros pueblos.

¡La Lucha sigue!



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Manuel Taibo


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