A propósito del efectivo: si nos derrotan nos llevan a la esclavitud

Los ataques imperiales que está sufriendo la Venezuela Bolivariana en esta etapa del presente chavista, no es más que la puesta en práctica del mismo guión previsto por la burguesía en sintonía con la necesidad de evitar su descalabro y en consecuencia la aparición de las condiciones objetivas para dar el salto a su derrota definitiva, escenario en el que la punta de esta lanza histórica la simboliza el pueblo venezolano y su líder actual, el presidente Nicolás Maduro. De la misma manera, es bueno advertirlo, sería iluso descartar que ante tal gravedad, igual, en función de evitar el paulatino e indetenible agotamiento y la viabilidad real del cruce de caminos hacia el alternativo socialismo, no tengan los imperialistas, y están empujando con todo, la disposición conclusiva para retrollevar al planeta entero a los tiempos más barbaros: La Esclavitud.

Sin mayor análisis haré una narrativa de las circunstancias presentes en el escenario de la crisis económica venezolana, partiendo de que la misma es inducida desde Washington y su disposición material en principio es derrocar al chavismo-bolivariano, pues, realmente este se mantiene como amenaza a los intereses gringo, mientras, al calor de las luchas de los pueblos, al mismo tiempo se ubica como la esperanza que renace en Latinoamérica y allá.

La burguesía i´que nacional y los gringos, casi los 6 años del gobierno que debió comenzar Chávez y, al menos por los otros 6 siguientes, indeteniblemente seguirá Nicolás Maduro, muy a pesar de la aplicación de todas las formas de lucha para derrocarlo, que es lo mismo destruir todo y su gente, lo que prevén como una forma de escarmiento para nuestras postrimerías; aun así, la revolución, entre retrocesos y avances se recupera. El golpe lento o guerra no convencional puestos en práctica ha traído frutos a la derecha, el más importante y con las mejores oportunidades se dio el 06/D-2015 con las ganadas elecciones para la Asamblea Nacional, mas no pudieron con la capacidad de resistencia popular y la comprensión y disposición de Nicolás; éste, erigido como el nuevo líder lanza casi de inmediato: "aquí no se rinde nadie" siendo la inspiración convertida en consigna que permitió la retoma de la acostumbrada ofensiva chavista, el resultado fue: el pueblo y su líder se hacen uno solo al mejor estilo y legado del Comandante Supremo.

Ataques y contraataques, victorias y derrotas, acciones y respuestas de unos y otros viene siendo la dinámica del momento, mientras, la burguesía aplica distintas y combinadas modalidades de guerras no convencional: la cultural, la criminal, la mediática y la económica; cada una ha dejado sus secuelas negativas para la población en general, aunque, a todas luces, el sector más alienado y enajenado de la resentida clase media parasitaria y rentista, las respalda y considera necesarias para exterminar al "indeseable chavismo", claro, gracias a la infidelidad se mantiene arropada por la ignorancia que no le permite saber ni sentir que ella misma, tras el triunfo imperial, también sería arrasada.

Las tres primeras modalidades de guerra no convencional: la guerra cultural: se viene abonando las condiciones para la sublime penetración anticultura que empezó en pasos avanzados, desbaratando el espíritu solidario propio de la característica esencial del venezolano, quien, en el pasado reciente ante un problema circunstancial e individual del prójimo, respondía con una acción colectiva y solidaria, esto se mostró con creces en aquel gesto venezolano que permitía atender las solicitudes de favores mañaneros como aquel de: "vecina, tendrá un poquito de azúcar que se me acabó y no tengo pa´l guarapo" o "vecina, me cuida al muchacho que voy hacer una diligencia pa´l centro… sí, , tráigamelo"; la guerra criminal, más allá del hecho delincuencial común de otros tiempos, la delincuencia hoy, amén de las atrocidades cometidas tras conducta importada fundamentalmente desde Colombia, está convertida en una herramienta que indiscutiblemente sirve a los intereses dominantes (burguesía-imperio). Revisemos las referencias de otras naciones latinoamericanas y encontraremos las similitudes entre jóvenes que emigraron huyendo de la pobreza y las guerras armadas en sus países, dónde llegaron y qué consiguieron, pues a USA, y allá se les "formaría" al mejor estilo de la "escuela de las américas" en las temibles MARAS para que , una vez deportados trajeran suficiente experiencia y negación de sentimientos, prestos para atacar a los pobres y no tan pobres en las calles, alimentados de la premura de unos centavos; la guerra mediática: siendo la más eficaz en lo inmediato gracias a la gran capacidad de penetración. Esta comenzó desguañangando el mejor estilo de convivencia familiar que se manifestaba casi como un ritual de costumbre familiar, pues, alrededor de la mesa a la hora de la comida o para ver el único televisor de la casa, donde se daban las más diversas tertulias y/o de balance familiar diario, ahora, contrariando esta intima familiaridad, la moda y el consumismo dispusieron en cada cuarto de la casa un maléfico y malamente invitado personaje con la exclusiva intención de aislar individualmente a la familia, el inefable televisor o "cabeza de vidrio" que estimula en cada integrante de la familia el encierro encuartado, allí, escondido en una privacidad engañosa cada quien hace su desayuno, almuerzo y cena mientras es devorado por perversa la enajenación. Esta situación viene repotenciada con del repunte, promoción y manejo de las redes sociales y la abundante información basura que nos mantiene distraído/as y socialmente aislado/as.

La guerra económica, el efectivo y la esclavitud

Amén de los perversos efectos del rentismo y las secuelas de 100 años, esta es una de las formas de guerra definida por los imperdonables gringos y ejecutada por los tránsfugas aliados, dejando gravísimas consecuencias y haciendo estragos a la economía popular, por supuesto, con la plena disposición de tumbar el poder adquisitivo popular procurando la anhelada doblegación del pueblo. Esta viene profundizándose gracias a la dependencia de la producción y la distribución de alimentos y medicina, pues, como anillo al dedo sirve para desarrollar una diabólica especulación, contrabando y acaparamiento de productos indispensables para los venezolano/as, que según sus mostrados cálculos, el estómago sería el principal aliado para el pretendido y definitivo triunfo burgués.

Cómo y por qué se plantean el imperio y la burguesía la esclavitud?

Según los clásicos el capitalismo es una fase de explotación superior al feudalismo, siendo en consecuencia y de acuerdo al desarrollo histórico y en ocasión del desarrollo de las fuerzas productivas, irremediablemente será el preámbulo al socialismo, ahora, no tenemos porqué dudar que el hoy imperialismo se va a quedar tranquilo que se concrete el siclo histórico-social y lleguemos al deseado socialismo, pues no, ellos, conocedores y también estudiosos de la dialéctica ya tienen en mente su propia alternativa de sobrevivencia como clase explotadora y la están practicando en África y Asia, cuando retrollevan a la humanidad a la esclavitud, tal como se esconde en las migraciones de hombres y mujeres huyendo hacia las otrora metrópolis gringas y europeas tras un bocado de comida, lo que permitirá a la no tan larga, la pérdida de la condición de ciudadano/s, es decir, de humano/as. En Venezuela, con la guerra y sus secuelas están empujándonos hacia la inefable esclavitud cuando nos ponen el peine al tener que buscar "como sea" los bienes principales de supervivencia: alimentos y medicinas.

Veamos: el hecho de tener prácticamente que trabajar o laborar solo para comer, perfectamente podríamos compararlo con lo que pasaba en los tiempos de esclavos y amos: los alimentos y otros insumos que suministraban los esclavistas eran considerados como parte de la inversión en mano de obra en función de la mejor productividad; un ejemplo práctico: con un dólar ganado en USA tras la jornada de 1 hora de trabajo diaria se puede adquirir 8 latas de refrescos, en Venezuela los gringos y su guerra económica se empeñan en imponer que las mismas 8 latas cuenten Bs. S 1.800 y más, lo que equivale a 30 días de trabajo en Venezuela, esto sin contar las horas que les cuesta al/as trabajador/as obtener mediante las humillantes colas en un banco, que en su mayoría son de la burguesía, para "sacar" un efectivo, efectivo que sin exagerar, utiliza para "comprar" comida y medicina, sí, insumos indispensables para cumplir el papel mano de obra y generar una mejor productividad.

Bueno, afortunadamente en la R. B. de Venezuela, la lucha contra la esclavitud está servida y asumida en dos aliados principales que interactúan, el presidente Nicolás Maduro, que no se descuida al implementar medidas inmediatas para paliar las arremetidas y el pueblo, sabio y paciente, al tono de cantar con Alí Primera, sabe aguantar y levantarse oportunamente.



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Gustavo C Vásquez


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