Trump y su manera de ver ahora a Corea del Norte

Ante lo compungido que está actualmente el mundo, el tema internacional no deja hoy en día de ofrecer suficientes espacios para la reflexión o la disertación. Es decir, sobran tramas en esta dirección para ser expuestos sin que necesariamente se le otorgue a nadie, en particular, la razón de manera invariable.

Hoy en esta nueva entrega nos centraremos hablar un poquito de Corea de Norte, que ha comenzado a estrenarse ante el mundo como un verdadero país suficientemente preparado y capaz de transitar por el ámbito nuclear.

De hecho creemos, sin ambages, que Donald Trump, en representación del imperio, le ha tocado declinar su postura de "perro bravo" una vez que pudo apreciar las continuas pruebas nucleares de Corea del Norte, que lo hicieron cambiar de táctica y de genio para con esta nación.

Trump, ni tonto que fuera, optó por buscar apoyo en Corea del Sur para llegar a un acuerdo amistoso con el afamado Kim Jong-un, a quien verdaderamente le "roncan los motores".

La actitud asumida ahora por EE.UU ante Corea del Norte no era de extrañar, pues todo grandulón es cobarde cuando de verdad le toca enfrentar a uno de su mismo tamaño y peso.

Recordemos que recientemente Trump amenazó de viva voz con desaparecer y volver polvo cósmico a la Corea comunista, a lo que Jong-un también contestó, en igualdad de condiciones, en contra del imperio.

No hay duda que Trump, tras ver las últimas pruebas nucleares de Corea del Norte, decidió poner sus "barbas en remojo", tras comenzar a padecer una diarrea incontrolable, que se le acrecentó al ver también el nuevo misil de largo alcance de la propia Rusia.

Hoy, tras el acuerdo de paz que han firmado Jong-un con su homólogo de Corea del Sur, Moon Jae-in, Trump ha comenzado a ver al "Kim Jong-un alza´o" como un verdadero aliado.

La verdad incuestionable es que a Trump se le "agua o el ojo", tras ver que Corea del Norte estaba decidida a hacer uso de su poderío nuclear, si se concretaba alguna de esas amenazas de agresión en su contra, sobre todo promovidas desde Corea del Sur.

Lo cierto de todo esto es que de ahora en adelante veremos a los representantes del imperio, entre ellos el propio Trump, cordializando con Jong-un, sin dejar a un lado su política perversa y de continuas amenazas en perjuicio de las naciones más vulnerables, como es el caso de Venezuela.

La comunidad internacional una vez más ha sido testigo que EE.UU socializa y guarda su "rabo entre las piernas", solo cuando se encuentra de frente con otros países que han logrado transitar el camino nuclear, como ha ocurrido anteriormente con Rusia y con la China. Pronto le veremos hacer lo mismo con Irán.

Todo está dicho. Ahora solo queda echar al olvido y dejar en el pasado que Corea del Norte tiene poderío nuclear, capaz de estremecer al propio imperio… y no es de extrañar que veamos en un futuro cercano a la Corea desprestigiada por el propio Trump a su lado apoyando barbaries, a través de la Otan.

Tal parece que la suerte de Venezuela, que no tiene ni un triquitraque con que enfrentar a ningún país coloso, está en la misma línea de comenzar desde ya a transitar por la carrera nuclear, aunque a muchos les parezca algo descabellado e imposible de lograr, pero que a lo largo del tiempo es irremediablemente necesario.

*Periodista

italourdaneta@gmail.com



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Ítalo Urdaneta

Periodista, historiador y profesor universitario

 italourdaneta@gmail.com

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