Sionismo versus esperanza

Los judíos son los únicos seres en el mundo

que no limitamos por el norte, sur, este y oeste. 

Los judíos sólo limitan por el cielo, con la luna.

(Sic) Palabras de un turista judío en Mérida.


La lectura que le di a las palabras de Jaques Chirac, fueron de un atento que largó esta lucubración, de éste, infeliz Casandro que más de una he tocado tan en el nervio -en el apuro que brota el escrito-, corazón de una angustia. El mundo es un escenario de muñequitos cascanueces, al recapacitarlo en neutro, una apreciación que han cimentado los poseedores de la idea de alzar el vuelo, tal cual el presidente Chávez ha levantado el suyo (el nuestro). Los procesos corren vertiginosos en esta dramática olimpíada, mortal olimpíada donde la esfericidad del planeta evita avizorar el horizonte insegurísimo que juega el presente.

Mi querido y recordado profesor Briceño Guerrero en uno de sus libros (Holadios creo) aseguraba que el que tiene hijos está condenado a la esperanza. Hacer este hilo vital un infinito estado de presente es el punto de sabiduría esencial que ha elevado innúmeros de hermanos en tantas épocas, doctrinas, que en la actualidad el decantamiento por lo Alto, recibe un resuello con este postigo de oxígeno político. El presente, antes de este presente vivía más delgado el filo de la esperanza. Se desbroza el horizonte, se nos aclaró el trekking, quedarse es perder ante la noche la ruta del camino.

 

Pues esa esperanza está al acecho. No valemos esa esperanza. Los que han escrito la historia de siempre, ahora van por el instinto de conservación de su progenie. El que quede rezagado pierde su puesto, y de ser humano, casi nada, pues la esclavitud continúa, perenne será no hay duda para el rezagado por esta carretera. Es su propósito. Hay que impedirlo. La brecha que ataja la meta, la nuestra, la están acechando. Que un sionista cobre cincuenta veces la muerte, ni siquiera, el (¿auto?) secuestro de un soldadito. Cuando acá una guerra toma medidas de Gengis Khan a cuenta de aplacar al ya sometido: Los precios petroleros lo dicen todo. Razón para el endurecimiento pre-concebido; el siguiente paso, esperar un tope, perdón, están haciendo eso, un tope. El hecho es que de ese modo el uno presiona al resto de los siete, que por ahora dan la impresión de presionar al número uno. Se volteará la tortilla. "¿Quién está conmigo, será la pregunta?" y ya veremos cada quien apurando con pataditas bajo la mesa la acción antes de "la quiebra de sus empresas, de su país, de su moneda" por favor. Dos de los siete procuran socios urgentes.

 

Por lo pronto, se añaden elementos para la opinión: Mister Bono es uno de ellos, el mismo que canta contra Bush en cualquier parte, perdón, contra la guerra en cualquier parte, (mayor despelote mental alimentado por el matrix imperial) es el presentador del show. Hala clientes. Empresas judías hacen el resto. Los judíos son la vanguardia de esta nueva, de nuevo perdón, definitiva guerra. La asimetría está en apogeo, porque el nuevo ejército no tiene armas. Su dignidad (¡qué bella Mari Pili!) arma de piedras carreteras, marcha con Marcos, se restea a diario con los pies de barro "el que tiene hijos está condenado a la esperanza" repite sin cesar. Hoy nos atajan los muchachos "Somos la esperanza termina tu condena". NO HAY CONDENA. De ese modo la esperanza toma este tiempo y espacio en un mundo a cortar en otra medida. Cada palestino muerto por israelíes que saca brillo en las sonrisas del campaneo de las cinco en la bolsa de NY, sube las expectativas del laboratorio del número uno imperial. Vienen buenos tiempos según ellos. De bolas que vienen replicamos, tus mucamas, tu jardinero, chofer, cocinero, son nuestros; acciones que hagamos a su favor alimentará su valentía por despertar.

 

Todo comenzó una vez en Basilea, para los que no tengan conocimiento de ello. Fue en 1897, después de varios intentos frustrados de reunir a los sabios principales de la nación judía que para entonces estaba desparrama por el mundo. El Congreso de Basilea concluyó con unos protocolos que denominaron "Los Protocolos de los Sabios de Sión", que no era otra cosa sino un documento fundamental que ponía en evidencia el plan de dominación mundial por parte de los judíos. Esa atribución la tomaban del hecho de ser el único pueblo errante por el mundo, el único que conocía todas las costumbres del planeta. Los protocolos están divididos en 24 partes, y, aunque en la actualidad muchos de ellos los ridiculizan, lo cierto que su conocimiento llevó a mantener una actitud golosa, soberbia y asaz mezquina en la Alemania pre-nazi, que operó las intenciones en su contra por parte de Hitler, con el resultado por todos conocido.

 

Venezuela tiene que ver con esa ferocidad israelí, objetivo: invasión. Poseemos demasiado. Si algo esperan, no es tanto que Venezuela se respalde nuevamente a Chávez, sino de aislarlo, dentro no van a conseguir nada: Brasil es el próximo a ganar a como dé lugar después de atrapar a Perú y México, importantes enclaves. Y más adelante, el empleo del miedo, el próximo paso que aísle el voto. Ya los escucho: "No es posible que Venezuela se preste para cerrar las válvulas de la energía al mundo. Venezuela e Irán. Ya basta de permitir a estos dictadorzuelos lo que quieren hacer es frenar la democr… bla bla bla." El hecho es que adelantarse a los hechos, preverlos, olerlos, no es solo labor de uniformados, el patrimonio de talento del venezolano es exuberante en el amor a ella. El tiempo que llevo estudiando a Bolívar me llevó a otros estrategas, que si bien observamos, son los mismos de la trinchera, la misma asimetría. Solo que como diría una de mis dilectas en aporrea, Ivana Cardinale por su grata picardía, en Israel no hay asimetría que valga. Esos carajos van por el exterminio, la solución, asimétrica o no tiene que venir de afuera. Lo peor es que los palestinos tienen cierta semejanza con los arawacos cubanos, cuyo exterminio lo comenzó la propia gente de Colón, hoy "apenas" se descubre. Aquellos nobles hombres libres sorprendieron a los españoles con sus actitudes tan "bárbaras" que mereció escribirlo, dibujar en códices para que el futuro supiera quiénes eran esos taínos hijos del diablo: los indios apresados, con sus propias manos se suicidaban, otros, dejaban de respirar, hasta que la solución de revivirlos fuera imposible. Arawacos palestinos.

 

A definir lo nuestro, la limpieza empieza por casa. El tiempo es ser humano, la viceversa del tiempo judío que el tiempo es oro.



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Arnulfo Poyer Márquez


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