Nueva fase de la agresión imperialista contra Venezuela: la guerra biológica

El 8 de octubre de 1996, durante la clausura del V Congreso del Partido, el Comandante Fidel denunció ante el mundo: “Nosotros estamos seguros de que durante un largo período de tiempo, el Gobierno de Estados Unidos era responsable de estos hechos […] porque ellos inventaron todo: cómo contaminar el azúcar que iba en los transportes de los barcos, cómo afectar el comercio, cómo afectarlo todo. […] Son muchas plagas seguidas contra cultivos esenciales: arroz, cítricos, papa, vianda, plátano, caña, café, tabaco, […] ¿Tenemos o no tenemos derecho a denunciar cuando ocurre algo de esto? Sobre algunas de estas cosas no se han hecho denuncias: ¿Cómo usted lo prueba? Incluso algunas de estas plagas pueden ser introducidas por mafias, por grupos contrarrevolucionarios” […] “Cualquier día aparecen unos senadores o unos legisladores y desclasifican algunos documentos […] en que se diga cómo se introdujeron plagas de este tipo en nuestro país. […] Cuántas veces no nos habrán tomado a nosotros de conejillos de Indias para probar los efectos de enfermedades, en las plantas, en el hombre”. Años antes, en un documento secreto titulado: Proyecto Cuba, donde se exponían 32 tareas originales de la Operación Mangosta, aparecían las siguientes formulaciones: Tarea 21: “La CIA someterá el 15 de febrero un plan para provocar fracasos en las cosechas alimentarias en Cuba”. La Tarea 33, planteaba: “...un plan para incapacitar a los trabajadores azucareros cubanos durante la zafra, mediante el empleo de medios químicos bélicos”. Ese año, se produjo una epidemia entre los animales de newcastle, enfermedad de origen viral que afectó más de un millón de aves de corral en Pinar del Río, La Habana y Matanzas. Actuaba Fidel, con la misma cautela que caracterizaba a nuestro Comandante Infinito Hugo Chávez, ante las acciones criminales del imperialismo y sus agentes a sueldo en territorio patrio. La llamada “guerra biológica”, es parte integrante de la guerra total del imperialismo contra la Revolución Cubana, y se compone del conjunto de acciones encubiertas con fines desestabilizadores, a partir de la introducción de bacterias, virus, hongos, toxinas, ácaros y otros organismos de enfermedades existentes en la naturaleza, ocasionalmente procesados en laboratorios para dificultar su enfrentamiento, con el propósito de subvertir la situación social y económica de una nación y un pueblo no sometido a los dictámenes del imperialismo.

La lista de las agresiones biológicas contra el pueblo cubano es larga. En 1972, la CIA introduce en Cuba, el virus de la fiebre porcina, lo que obligó a sacrificar más de 500 mil cerdos, tan necesarios para la alimentación de una población sometida a un criminal bloqueo. Entre 1979 y 1981, el imperio de los EEUU introdujo cuatro destructivas plagas que afectaron a personas y cultivos: la conjuntivitis hemorrágica, el dengue, la roya de la caña de azúcar y el moho azul del tabaco. Sólo el dengue hemorrágico, afectó a cerca de 200 mil compatriotas cubanos, muriendo 158, entre los cuales se contabilizan 101 niños y niñas. En 1984, ante un jurado estadounidense, Eduardo Arosena, terrorista del grupo Omega-7, reconoció haber participado en una operación para introducir gérmenes en Cuba, como parte de una guerra biológica.

La actitud criminal del imperialismo, sin antecedentes en nuestra historia, en su acción bárbara contra el pueblo cubano; nos las narra, la Dra. Rosa Elena Simeón, Ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en el año 2000, quien nos describe cuán criminal es ese imperio que pretende darnos lecciones de respeto a los Derechos Humanos: “…si queremos tener una imagen clara de lo que es el imperialismo yanqui, debemos decir que no solo introduce el virus, como quedó evidenciado por los virólogos, sino que también en un momento como ese, en que teníamos más de 300 mil enfermos, se nos negó la posibilidad de adquirir en EEUU, uno de los productos –el Abate- que podíamos utilizar para eliminar el factor determinante en la difusión de la epidemia, que es el vector, el Aedes aegypti. Por el bloqueo, se nos negó esa posibilidad de comprar este producto, elaborado por las transnacionales yankis. Hubo que desplazar aviones a Europa y a Japón para ir a buscar el Abate para poder combatir el Aedes aegypti”.

El 3 de enero del año 2.000, cuatro abogados, representando a las organizaciones sociales y al pueblo cubano, presentaron una demanda contra el gobierno de EEUU por daños y perjuicios, ante el Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana. En esa histórica demanda, se detallan todas las acciones criminales perpetradas por el gobierno de EEUU contra el pueblo de Cuba desde 1959 a 1997. Señalan en su Demanda: “El caso más siniestro de la guerra biológica desatada por el Gobierno de Estados Unidos contra el pueblo cubano, fue la epidemia de dengue hemorrágico introducida en Cuba en 1981, que causó la muerte de 158 personas, entre ellas 101 niños. Las cepas del virus, aisladas entonces, distanciadas genéticamente de las que a la sazón estaban circulando en otros países del Caribe, estaban relacionadas en cambio, con cepas de laboratorio desarrolladas únicamente en instalaciones norteamericanas. Por otra parte, los tres focos determinados como primarios, carentes de relación epidemiológica alguna entre sí, se encontraban a pocos kilómetros, apenas de dos de los tres corredores aéreos que cruzaban la Isla. Se pudo verificar además, que en la base naval de Guantánamo, tuvo lugar ese año, un proceso de vacunación contra la enfermedad, y que allí no ocurrió ningún caso de dengue durante el desarrollo de la epidemia en Cuba. Todas estas consideraciones, permitieron determinar categóricamente en su momento, que la introducción del virus del dengue tipo 2 en Cuba en 1981, no constituyó un fenómeno natural; lo cual, fue confirmado tiempo después, por la confesión de un cabecilla de la organización terrorista Omega 7, al servicio de la CIA” (La Infame Guerra Biológica del Imperio Terrorista contra el Pueblo Cubano, Carlos Rivero Collado, Kaos en la Red, 27-05-2009).

En la Venezuela Bolivariana de estos tiempos de Revolución, pareciera repetirse la historia de las acciones criminales del imperialismo, en la búsqueda de la doblegación de la voluntad del pueblo de Bolívar y Chávez, en ser libres e independientes. Esta nueva fase de subversión criminal imperialista, de guerra biológica, se inicia con el desabastecimiento de las medicinas, acompañado de una intensa campaña mediática, presentando al país ante la comunidad internacional como un Estado criminal. Es así que, la opositora Ludmila Vinogradoff reporta para el ABC de España bajo el título: “La sanidad agoniza en Venezuela por la escasez de medicina” y se va en detalles: “Decenas de miles de venezolanos del interior y de los barrios periféricos peregrinan hacia el centro de Caracas a la desesperada búsqueda de las medicinas que les ha recetado el médico y que no han encontrado en la farmacia de su zona de residencia […] La escasez de fármacos es especialmente grave para el tratamiento de hipertensión y diabetes, así como en antirretrovirales, anticancerígenos y antibióticos” (www.abc.es, 12-09-2014). Un mes antes, esa agente imperialista, comunicaba a sus lectores en España: “La crisis sanitaria por falta de fármacos se agudiza en Venezuela. Ahora se mueren los pacientes porque no se les puede atender por la escasez de medicinas e insumos médicos y prohíben el ingreso de civiles en el Hospital Militar de Caracas donde ahora sólo admiten a los militares” (www.abc.es, 13-08-2014). Por supuesto, la fuente de la periodista radicada en España, en su reporte de agosto 13, es el médico y diputado de Primero Justicia, José Manuel Olivares, quien no escatima esfuerzos para acusar al Presidente Nicolás Maduro de las supuestas muertes ocurridas por la situación por ellos descrita. Incluso, Olivares, ya el 13-08-2014, anunciaba lo que veríamos un mes después en la denuncia del Dr. Muerte en Maracay, señalando para el ABC de España: “No tenemos capacidad de diagnóstico porque no hay fármacos ni las pruebas para este tipo de entidad, Dios nos guarde que llegue alguien de África con el virus del Ébola porque no hay capacidad de enfrentar este virus de rápida propagación” (www.abc.es, 13-08-2014).

Y, tal como lo pronosticara Olivares, en su entrevista con la Vinogradoff del ABC de España, el pasado jueves 11 de septiembre, el presidente del Colegio Médico del Estado Aragua, Ángel Sarmiento (Dr. Muerte), se lanzó su rueda de prensa para denunciar esa presunción del diputado Olivares: “El presidente del Colegio de Médicos del Estado Aragua, Ángel Sarmiento en rueda de prensa desde la sede del gremio, confirmó la muerte de 8 personas en el Hospital Central de Maracay en los últimos días, con los mismos síntomas. La enfermedad, hasta ahora sin identificar, empieza con pequeñas erupciones y termina con una hemorragia masiva, señaló Sarmiento. El gremio solicitó declarar una alerta médica en el Estado Aragua, ante esta patología desconocida” (www.elperiodiquito.com, 11-09-2014).

De inmediato, los agentes opositores se activan en las redes sociales, con fotos tomadas de pacientes de otras partes del mundo; los medios de comunicación del imperialismo, dejan entrever la presencia del Ébola en Venezuela. La oposición apátrida, se frota las manos ante tal posibilidad, habida cuenta, la curiosa manera en que el imperialismo de EEUU, va afrontar la enfermedad en África: “El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció en una entrevista televisiva este domingo que su país enviará medios militares para ayudar a las naciones africanas por el virus del Ébola a luchar contra la enfermedad” (http://www.eluniverso.com, 07-09-2014). Más curiosa, es una noticia que la mediática burguesa, difunde como un gran logro: “Una nueva vacuna contra el ébola será probada en los próximos días por primera vez en humanos en Estados Unidos, informaron las autoridades sanitarias norteamericanas del NIH (National Institutes of Health). La vacuna fue desarrollada en conjunto por el instituto estadounidense para las alergias y las enfermedades infeccionas (NIAID) y la farmacéutica GlaxoSmithKline. […] “El virus apareció a finales de 2013 al parecer en Guinea, desde donde pasó a Liberia, a Sierra Leona y en julio a Nigeria, aunque en este país el brote está controlado” (El Universal, 31-08-2014). Como se aprecia, en la nota periodística, el Ébola aparece en África a finales de 2013, pero apenas unos meses después, ya la vacuna contra la enfermedad, la tienen elaborada las farmacéuticas gringas. Lo más curioso aún, es que el CDC o Centro de Enfermedades de los EEUU, poseen una patente sobre una determinada cepa de Ébola, conocida como “EboBun”, bajo el número de patente CA2741523A1, y se le otorgó en 2010.

Así, mientras en África, el Ébola se convierte en el centro de atención; a nuestro país, llega una virosis sin referencia en nuestros tiempos: el Chikungunya. Tal como ocurriera en Cuba, país hermano, en que el Dengue hemorrágico no era conocido para los sanitaristas cubanos. Más curioso aún, es el hecho que, similar al Ébola, la mediática imperialista, anuncia con bombos y platillos, que la cura del Chikungunya, su vacuna, ya existe: “La primera vacuna contra el virus de la fiebre Chikungunya que se ha probado en humanos ha superado con éxitos los ensayos clínicos iniciales, según publica en su último número la revista científica “The Lacet”. […] En la primera fase de las pruebas, dirigidas por investigadores del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, se inoculó la vacuna a 25 adultos sanos entre 18 y 50 años, que no sufrieron ningún efectos secundario “severo”, según el estudio” (El Nacional, 15-08-2014). Ébola, Chikungunya, pareciera que el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los EEUU, tiene muchas explicaciones que darles a la comunidad internacional sobre lo que allí se investiga y se desarrolla.

En fin, lo que si debemos hacer, es apuntalar la impecable actuación del camarada gobernador del Estado Aragua, Tareck El Aissami; quien, una vez el Dr. Muerte y la mediática imperialista comenzaron a diseminar su bacteria de terror, Tareck les hizo frente, desmintiendo al supuesto “extraño” virus y las supuestas muertes por él producidas. Y unido al cuerpo de médicos del Hospital Central de Maracay, lograron derrotar esa virosis de terror que intentaron introducir en la población, esa oposición apátrida y terrorista. No podemos decir lo mismo de las autoridades del Ministerio de la Salud, su ministra Nancy Pérez, quien apenas ayer se limitó a ofrecer unas declaraciones desafortunadas, por decir lo menos: “Quiero que lo sepa la población venezolana que en este momento no hay ningún virus extraño, hoy, estamos hablando de hoy. En el momento en que aparezca alguna enfermedad, que por supuesto tenga que saberlo el pueblo, nosotros lo vamos a informar” (EFE, 17-09-2014). Con razón, algunos medios de la burguesía han comenzado a sugerirle al camarada Diosdado Cabello, la coloque en la lista de las “cara e tabla”, en su programa de los jueves: “Con el mazo dando”. Pues, como explicar esa virosis caracterizada por fiebre intensa, dolor en las coyunturas, debilidad física, ampliamente extendida entre nuestras poblaciones menos desasistidas. ¿O es que la Chikungunya es pura coba?
Oportunidades como ésta, de guerra bacteriológica, debemos aprovecharla tal cual lo hicieron los hermanos cubanos. Así como ellos, lograron crear un Sistema Público Sanitario entre los mejores del planeta, garantizándole al pueblo cubano una alta esperanza de vida, baja mortalidad infantil y un perfil epidemiológico de país desarrollado, ya que se han controlado buena parte de las enfermedades inmunoprevenibles. Estimamos que, esta situación presentada en el Estado Aragua, y la impecable actuación del cuerpo médico aragüeño a la cabeza del cual, debemos colocar al camarada gobernador Tareck El Aissami, debe ser aprovechada por el Presidente Maduro, para que el Hospital Central de Maracay, se convierta en el mejor Hospital del país como es el deseo del camarada Gobernador. Y utilizar, toda esa carga de energía positiva que dimana Tareck, para que el Estado Aragua se convierta en una referencia nacional de lo que debiera ser un verdadero Sistema Público de Salud, ejemplo a seguir por nuestros camaradas gobernadores en sus estados. ¡Ahora o nunca, camarada Presidente Maduro! ¡Todo el apoyo popular para el Gobernador Tareck y su equipo médico aragüeño! ¡Ante la guerra biológica, más y mejor Sistema Público de Salud, más Revolución!

Caracas, 18-09-2014


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Henry Escalante


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