Cambiar pellejos por finas carnes, muerte a las tetas fofas y a los traseros planos...

(ENSATAOS.COM.VE) El negocio del salvaje neoliberalismo ha conseguido que la belleza natural se convierta en una abstracción de la belleza que se exporta desde Hollywood y que nos llega a través de la televisión y las películas. Entonces vemos proliferar mujeres que tratan de suscitar una superioridad subjetiva, como las de esas actrices esbeltas, rubias, de blond hair que parecieran que queman con sus carnes y con sus miradas.

Se hace cada vez más raro entre las jóvenes o viejas encontrar pechos, narices y traseros auténticos. Venezuela es uno de los países en el que las mujeres se hacen más cirugías y que… “estéticas”. Es como darse un “gustazo”, dicen ellas.

Y tras la cirugía viene la necesidad de adecuar las desbordadas tetas y los espectaculares rabos a vestimentas chics y finas que llamen mucho la atención.  

Es decir, el trabajo de llamar la atención, para que aprecien los demás el nuevo mujerón que se enrola entre los pelotones de las “bellas codiciables”.  

Ya las clínicas no se ven desbordadas de enfermos sino de mujeres (a veces muy jóvenes, casi niñas) haciéndose análisis de sangre, tomándose radiografías y evaluando sus cardiogramas.

Casi todas las novias o amantes, a sus machos no les piden tanto joyas, como que les regalen unos abultados bustos y culitos erguidos.

Antes, cuando las parejas terminaban un noviazgo se pedían los pequeños obsequios que se entregaban: las cartas, anillos, relojes, cadenas, prendedores, dijes… ahora las novias se llevan en sus carnes los caras operaciones con sus siliconas. Nada se devuelve, y para completar, lo regalado, lo obsequiado con tanta devoción y locura es entonces para que otros las gocen.

Qué dolores e ironías.

Me decía un amigo: “mi mujer se me transformó en una Marilyn Monroe…  tengo una mujer puro plástico, con el pelo teñido, las carnes secas y plegadas, con miradas hieráticas o frías, con maquillajes permanentes, es decir, tatuajes en las cejas en los contornos de los ojos y de los labios. Ya los besos no saben igual, el placer no es el mismo, quizá ella logré engañar a los demás y algunos me envidien la hembra que me gasto, pero para mí ha perdido toda gracia y encanto. Se operan en realidad para provocar placer en las miradas del público, como si anduvieran todo el día haciendo pasarelas, pero para el que las necesita ya son otra cosa. Es casi como tener un perro de lujo en casa, ¿y para que le sirve a uno un perro de lujo?”

Estas cirugías con todos los exámenes de laboratorio suman alrededor de 25.000 bolívares, pero si usted se traslada a la capital, con pago de hotel y atenciones familiares les puede costar hasta Bs. 28.000 y 30.000.

Ahora a las tontas las estafan mejor porque los médicos les dicen que los precios suben por causa del control cambiario, que encarece tarifas, servicios y precios de medicamentos.

Ahora la locura llega también a los hombres. Tengo aquí los siguientes datos: “En Venezuela se operan 45.000 personas al año, 70% mujeres y 30% hombres, según datos de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica Reconstructiva Estética y Maxilofacial. Entre las féminas las operaciones más solicitadas son el aumento de senos o mamoplastia, la eliminación de grasa a través de una lipoescultura y el aumento de glúteos. El primer interés del público masculino es la corrección de la nariz ­rinoplastia­, la definición de los abdominales y pectorales, y entre los de más edad, corrección de párpados caídos, estiramiento facial e injerto de cabello.”

“Para aumentar los senos las venezolanas prefieren las francesas, aunque también son buscadas las americanas, las alemanas y las chinas. Los precios dependen de la marca. En el mercado el par de implantes mamarios más sofisticado cuesta 15.000 bolívares. "No requieren masajes y no tienen que cambiarse cada 10 años", explican los médicos. Se calcula que entre 75% y 80% de las mamoplastias de aumento que se practican en el país usan prótesis francesas.”

EL NEGOCIO CON LOS BANCOS: Para los que no puedan pagar en efectivo una intervención el mercado dan financiamiento. Algunas entidades bancarias ofrecen préstamos adicionales al monto límite de la tarjeta de crédito del interesado, sin afectar la disponibilidad.

Las clínicas privadas ­además de combos y planes de financiamiento­ tienen convenios con entidades bancarias que permiten cancelar mediante cuotas, según el ingreso mensual del paciente. En este caso, se requiere pagar por adelantado entre 20% y 30% del monto total y el resto se puede cancelar en 24 meses. En los centros estéticos también ofrecen alternativas de pago, desde el sistema de crédito tradicional hasta rifas que permiten a los clientes ganarse la cirugía.

Durante algunos meses Locatel exhibió en sus locales un anuncio que decía "Con Locatel las tendrás bien puestas".

La franquicia promocionaba de esta manera el aumento de senos y las prótesis y la persona podía pagar por cuotas, con la tarjeta de crédito afiliada a la red de farmacias.

Ahora, la intervención quedó fuera de las opciones pero se sumó una lista de farmacias asociadas que prestan ciertos servicios a quienes se someten a la cirugía plástica.”

Menos mal que nuestras camaradas socialistas están claras y no andan pensando en esas pendejadas.


jsantroz@gmail.com



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José Sant Roz

Director de Ensartaos.com.ve. Profesor de matemáticas en la Universidad de Los Andes (ULA). autor de más de veinte libros sobre política e historia.

 jsantroz@gmail.com      @jsantroz

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