¿Candidato y rector?

¿Se puede desempeñar el papel de rector universitario y de candidato a gobernador al mismo tiempo? ¿Es factible asumir las complejas labores del rectorado de una universidad grande y a la vez visitar pueblos y ciudades en campaña proselitista? ¿Permite la autonomía universitaria este dual desempeño? La respuesta la hallamos en el pasado, en un caso similar en la UCV hace dos décadas, cuando Edmundo Chirinos fue postulado a la primera magistratura por parte de los sectores políticos de la izquierda, lo que requería su presencia en la campaña electoral nacional.

Chirinos fue Rector de la UCV en el período junio 1984 – junio 1988 y compitió en las elecciones presidenciales de diciembre de 1988, en las que quedó electo Carlos Andrés Pérez. Esta postulación de quien se desempeñaba como Rector ucevista produjo fuertes discusiones en el Consejo Universitario, pues se debatía si se podía ser candidato y rector al mismo tiempo. Eran todavía otros tiempos. El deterioro no había penetrado tan profundamente como hoy y existía la preocupación ética y legal sobre la existencia de esta situación, aparte también de la existencia de intereses políticos en relación con la misma.

Como producto de las discusiones y de las distintas opiniones sobre la materia, incluidos los informes jurídicos al respecto, el rector decidió solicitar un permiso no remunerado, el cual le fue aprobado por el Consejo Universitario, quedando encargado del rectorado Miguel Ángel Pérez, quien se desempeñaba como vicerrector académico. Surge entonces en este momento la inquietud sobre si Lester Rodríguez, Rector de la ULA, solicitó permiso para desempeñarse como candidato a gobernador.

La respuesta es NO. Ha continuado como rector y a la vez, en el mismo tiempo, en dualidad de funciones, algunas veces además simultáneas, lo que demuestra su concepción de lo que es una universidad. Pero hay más. Lester ha gastado el presupuesto de la ULA en contrataciones de personal innecesarias por razones proselitistas y clientelares. El colmo es el aviso en el rectorado que indica que ya no habrá más contrataciones; el dinero, aparentemente, se acabó. Da entrevistas como rector en su despacho a grupos de electores y partidos políticos en función de su campaña y ejerce sus influencias de rector, para solucionar pequeños problemas en las comunidades y “cobrar” como candidato.

Su comportamiento requeriría de la apertura de un expediente por el Consejo Nacional de Universidades, por incumplimiento de sus deberes y ser además un claro caso de corrupción administrativa y degeneración en todos los terrenos, que demuestran como COPEI y la oposición que lo apoya han llegado al colmo de la desvergüenza. No entiendo qué es lo nuevo que proponen para el país, ni como aspiran ganar la voluntad del electorado merideño.

lft3003@yahoo.com



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Luis Fuenmayor Toro

Médico-Cirujano, Ph. D., Ex-rector y Profesor Titular de la UCV, Investigador en Neuroquímica, Neurofisiología, Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología. Luchador político.

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