Un sueño para la Guajira

Mara, Padilla y Páez son una unidad poética de múltiples versos paisajísticos. Yo sueño con un gran desarrollo económico para mis pueblos añú y wayúu. La combinación geoespacial y cultural es la clave para lograrlo.

Pronto la piedra de Isla de Toas se acabará. En cuatro o cinco años. ¿De qué va a vivir la Isla? Ya Maracaibo es una gran mole de concreto hecha con lo que a la Isla se le quitó. ¿Qué le ha quedado a la Isla? Yo la conocí inmensa y multicolor. Desde El Moján se veía como un lienzo de Queipo o Mario Morales. Una ensoñación. Su altura pegaba al azul del cielo.

Ahora la Isla está chata y sin piedra. ¿De qué van a vivir las hermosas isleñas y los fraternos isleños en adelante? Ya sabemos lo que ha pasado con la pesca.

Toas, San Carlos, Maraca, Zapara, Sabaneta, tienen y merecen un futuro mejor.

Páez, la región guajira propiamente dicha, es etnia bella y poderosa y es Caribe intenso. ¿Quién no quiere ir al Caribe? ¿Quién no quiere comer ovejo asado como sólo saben hacerlo las mujeres wayúu? Pero Páez ha sido condenado por la vieja sociedad al atraso social, cultural y económico. La Revolución ha hecho mucho, sobretodo en materia de asistencia social y educación. Pero falta mucha trocha por superar.

Mara es mi lar natal. Aunque viaje y me ocupe en responsabilidades que me alejan físicamente, siempre llevo en el corazón, la mente y el alma, esa pequeña cesta de frutas de mis afectos raigales. Por eso mi sueño sabe dulce y tierno. Hoy celebro que salió de las malas manos que la manosearon y ultrajaron, para comenzar a transitar el camino de la redención bolivariana.

Mi sueño es ver a la Guajira convertida en una poderosa economía turística.

Lo primero que tenemos que hacer es concebir un Plan Maestro. No permitamos que la improvisación lo arruine todo y nos haga perder en costos de oportunidad el secreto del negocio turístico que son la calidad y el concepto. El Plan Maestro no desecha lo realizado anteriormente, al contrario, lo revaloriza incorporándolo y dándole su lugar en el todo. Pero es necesario pensar, soñar, lo que queremos y buscarle viabilidad técnica, ambiental, económica, social y cultural.

El Plan nos dice la vocación y el potencial de cada lugar, la situación del mercado y la direccionalidad de la inversión, sea ésta pública o privada. También nos permite inventariar el patrimonio y los servicios existentes, así como determinar los requerimientos de corto, mediano y largo plazo, y los proyectos a llevar a cabo para el cumplimiento de las metas y objetivos.

Eso sí, el modelo de economía turística a desarrollar tiene que ser socialista. Quiere decir que los beneficios irriguen todo el tejido social y no se queden en pocas manos. Este enfoque debe privar en todo momento desde el diagnóstico hasta la ejecución de los proyectos. Para ponerlo en práctica debemos empezar ya a formar el capital humano que emprenderá las acciones conducentes a impulsar el desarrollo turístico de la Sub-Región Guajira. Formación en todos los niveles, en los oficios típicos del turismo, en el fortalecimiento de la cultura de la hospitalidad sin la cual es imposible lo demás, en las capacidades administrativas, gerenciales y creativas relacionadas con este interesante y específico tópico del desarrollo económico.

Conservación del ambiente y respeto a nuestra cultura originaria y tradicional son los otros ingredientes del concepto socialista que proponemos. El turismo se caracteriza por generar muchos empleos estables y por ser una industria limpia, poco contaminante. Nos conviene su desarrollo.

Hoy es un sueño. Pronto una realidad.

caciquenigale@yahoo.es







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Ildefonso Finol

Economista. Militante chavista. Poeta. Escritor. Ex constituyente. Cronista de Maracaibo

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