La mentira portátil de José Brito

En el estado Anzoátegui a nivel de los políticos sucede un fenómeno que a través del tiempo se ha convertido casi en una tradición, y es que dirigentes municipales de la noche a la mañana se mudan a la capital de la entidad federal convirtiéndose en autoridades regionales de alguna organización política.

Aquí se repite mucho con los dirigentes de El Tigre, se residencian en Barcelona, trabajan día y noche y poco a poco se ganan un liderazgo, sucedió con el diputado Efraín García y guardando las distancias con el actual secretario general de Acción Democrática de Ramos Allup a nivel regional, Miguel Arismendi.

No sé si cabe la comparación, pero se parecen a esos extranjeros que llegan al país trabajando fuertemente para hacer fortunas, inclusive se dice que los portugueses trabajan tanto que llegan a viejos enfermos, siendo los hijos y nietos los que disfrutan de las riquezas. Hay otros que se devuelven a su país de origen a morir en las tierras que lo vieron nacer.

En el caso de José Brito, como siempre hay una excepción en la regla, él nace en Barcelona y a temprana edad se lo llevan para El Tigre, en esa acogedora ciudad se gana la confianza de Fernando Zaurín, reconocido radiodifusor, logrando ser concejal con el apoyo de Ernesto Paraqueima, quien prácticamente lo adoptó.

Nunca fue líder, se montó en esos dos portaaviones, llegó hasta ser presidente de la cámara Municipal, cuando quiso aspirar la alcaldía, Paraqueima rompió el pacto, sacándolo del juego. Se quedó quieto, no tenía con que enfrentarlo, ahora con todo ese poder político que le ha dado el madurismo y la inmensidad de recursos que vemos utilizar en su precampaña, tampoco tiene liderazgo en El Tigre.

La cuestión es tan grave que no le quedó otro camino que apoyar a su eterno rival, Ernesto Paraqueima, él no pudo sacar candidato propio, a la que promocionaba para eso se desinfló y entró en el pacto encabezando la lista de concejales en la alianza con Paraqueima. Ya antes estuvo una pasantía apoyando al actual alcalde y candidato adeco Ernesto Raydan, pero no tenia vida brincando para los brazos de Paraqueima.

Lily la mamá de sus hijos, quien encabeza la lista de concejales, pues no tiene a nadie de confianza a quien postular. Paradójicamente no asiste a los actos con Ernesto Paraqueima. Los que conocemos a estos señores apostamos que el día de las elecciones se van a traicionar. Ya que esa pelea nunca se acabará, esa es otra mentira de Brito, aparte de la falsedad de su liderazgo en la zona sur.

Resulta que en el eje Puerto La Cruz - Barcelona, tiene una organización capaz de trasladar un mitin portátil, con una rapidez increíble, sus asesores le dicen la caravana de la guarapita, pues en cada autobús llevan termos de esta original bebida, teniendo como pasa palo unas arepas rellenas con queso que preparan en la residencia del sindicalista Cheo Hurtado. Buscan sectores rurales desasistidos con censo y reclutamiento detallado, que con una pequeña suma de dinero en verdes están disponibles las 24 horas para abordarlos hacia cualquier destino. Igualito los llevan para la casa sindical, para el CNE o una marcha en Puerto la cruz. Siempre los mismos autobuses y los mismos pasajeros.

El primero en calificarlo indirectamente de mentiroso es su locutor estrella, el famoso Campito. Un excelente profesional de la radio con un mejor y refinado sentido de humor, cuando promociona a José Brito, especialmente al comentar las encuestas y las grandes concentraciones. No deja de colocar la canción "Ojala fuera cierto", interpretada por Christian Nodal.



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Claudio Schiveci

Exdirigente juvenil en el Liceo Cajigal de Barcelona, Cofundador de la revista Horizonte, redactor de la revista cultural Candilejas. Columnista en los diarios El Metropolitano, La Nueva Prensa de Oriente y Diario Impacto en Anzoátegui.

 claudioschiveci@gmail.com

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