La posibilidad del Referéndum Revocatorio Presidencial y la postura de la oposición en Venezuela

Estamos claros que la historia no se repite, pero es evidente que el hotelero Trump es muy parecido al pésimo actor Reagan; capaz de actuar a su manera e imitarlo, necesita una invasión: Venezuela es el objetivo.

Ayer Reagan con su vulgar y absurda invasión, sobre el pequeño país de Grenada, acusándolo de ser manifiestamente aliado de Cuba, y de servir de base militar a la Unión Soviética, en 1983; hoy Trump manifiesta su interés en acabar con el socialismo. No se puede permitir la proliferación del comunismo en el Caribe, por ello acusa a Nicaragua, Cuba y Venezuela, como el eje del mal, la troika tiránica. En su ceguera afirma: "Nos enfrentamos de nuevo en este hemisferio a las destructivas fuerzas de la opresión, el socialismo y el totalitarismo. En Cuba, Venezuela y Nicaragua vemos el peligro de ideologías venenosas sin control."

Sin duda debemos aclarar, cuando estos ruidos aparecen existe una sola razón de peso, la clase dominante gringa y sus aliados europeos, necesitan recursos y Venezuela es un territorio que tiene en sus entrañas: petróleo, oro, hierro, coltan, diamantes, bauxita, gas natural, thorium, y muchos otros minerales. Su agua dulce lo hace poseedor del tercer puesto en reserva de agua potable mundial.

Estados Unidos tiene entre ceja y ceja destruir, invadir a Venezuela, para ello viene aplicando la receta, cuando pretende apoderarse de un país. Aplica sanciones de diverso tipo: comercial, económica, financiera, política, diplomática, así como presiones mediante instituciones u organizaciones internacionales, con el fin de debilitar la base del poder político en dicho país. De este modo buscan asfixiar la economía del país y crear una crisis artificial para que el descontento de las masas identifique como culpable a sus dirigentes políticos y traten de derrocar al gobierno.

Es evidente que Trump y el imperio, cuentan con aliados en nuestro país. Hay militares haciéndose ricos, siendo desleales y buscando un reacomodo por si algo pasa; el clero como siempre, plegado a los intereses de los grupos oligárquicos y desdeñando la palabra del Señor; líderes de partidos de laboratorio como López, Machado, Borges, Ledezma, y otros, haciendo negocios de todo tipo en función de incrementar sus poderosas fortunas. Claro no puede faltar la compra de llamados intelectuales y líderes de la izquierda, cansados y renegados, que están dispuestos a claudicar por dinero, de eso ya tenemos varios en el país. Por supuesto, no podemos olvidar a varios medios de comunicación, radiales, televisivos y en especial prensa escrita, nacionales e internacionales que se ajustan a las pautas que determine el poderoso.

Se ha venido preparando a la población con propaganda a todos los niveles, al extremo que, en varios sectores, podemos escuchar: "lo mejor es que los norteamericanos invadan e invadan ya".

Algunos países de la región, han sido comprados, o se arrastran al imperio para apoyar toda la política que desarrolla Estados Unidos contra Venezuela. De ahí la postura asumida por varios países de la OEA, la cual fue fundada para promover la paz y hacer cumplir el principio de no intervención; sin embargo, Luis Almagro aboga abiertamente por una intervención militar en Venezuela y, más recientemente, ha abierto fuego contra Cuba y Nicaragua, con un aluvión de acusaciones escandalosas.

La política desatada por Trump y sus secuaces, financiando a la oposición venezolana para que continúen con las protestas, las marchas y manifestaciones, las operaciones encubiertas, el ataque sistemático para devaluar nuestro cono monetario, así como los ataques ciberespaciales al sistema eléctrico y otros entes y organismos vitales para la seguridad del país. Tienen como fin único quebrar el país.

Además, continúan con la propaganda internacional y las llamadas noticias falsas sobre la realidad venezolana. El presidente Maduro es llamado dictador en unos países y, en otros es acusado de narcotraficante. Llegan al extremo de sentenciar que todo se arregla si Maduro renuncia. Claman, algunos organismos regionales y personalidades artísticas, por elecciones libres, sin tomar en consideración que se han realizado 25 elecciones diferentes.

El gobierno de Maduro es acusado de contar con grupos armados, los llamados colectivos y de tener una milicia popular. Países como el grupo de Lima y algunos de la Comunidad Europea reconocen un presidente que se autonombró, siendo esto violatorio de la CRBV y de tratados internacionales. La OEA, viola sus propios artículos, al apoyar y llamar a una invasión sobre Venezuela.

Lo grave de toda esta política nefasta es que Venezuela está siendo cercada económicamente. Intentaron derrumbar a Chávez a través de un golpe de Estado, que duró cuarenta y siete horas; y han buscado la forma de matar a Maduro. Estados Unidos amenaza a Venezuela con una invasión, desde que Obama emitió un decreto donde determina que Venezuela es una "amenaza inusual y extraordinario a la seguridad de EU".

Consideramos que esto lo podemos evitar para ello, desde mi modesta posición, llamo a personalidades y partidos políticos que no están con el presidente Maduro, a dirigentes honestos que aún militan en sectores de la oposición a que es necesario reflexionar. Una invasión será un desastre para todos. Los abogados conscientes deben entender que la Asamblea Nacional está en desacato. Todos sus actos son nulos de toda nulidad. El presidente de la AN sigue siendo Ramos Allup, hasta que envíe un documento desde la presidencia, al TSJ donde se demuestre el acatamiento a las disposiciones emanadas del TSJ, de acuerdo al artículo 335 constitucional. De modo que todo lo que hace el tal Guaidó es lamentable y deja mucho que decir de los teóricos del Derecho con que cuenta la derecha en nuestro país.

Todos debemos recordar que hubo elecciones el 20 de mayo de 2018 y el presidente elegido es Nicolás Maduro Moros. Así opera la democracia y es de hombres honestos, de sabios reconocer los errores. Ante esta realidad, se debe preparar es la posibilidad, bajo la acusación de que estamos pasando momentos difíciles, esperar la mitad del período y llamar a un Referéndum Revocatorio Presidencial para enero de 2022.

Esto implica que desde el seno de la oposición se deben poner a trabajar, buscar los errores de altos funcionarios del gobierno, revisar las cuentas bancarias de militares, ministros y figuras prominentes. Estudiar la realidad que venimos padeciendo, romper con narcotraficantes, con países enemigos, rechazar de una vez la posibilidad de una invasión a la patria de Bolívar.

Los diferentes actores de la vida política en Venezuela debemos entender que este pueblo es sabio y paciente, que ha aprendido a distinguir la bondad y el sacrificio. Queremos comprender que no todo está perdido en el país y que tenemos reservas morales para salir adelante. El país necesita de todos.

Estamos convencidos que con los recursos que contamos, con una buena dirección política, donde impere el humanismo, la seriedad, la honestidad y se respeten las ideas, todos lograremos avanzar.

Debemos partir de un hecho elemental, quien escribe tiene años pregonando la posibilidad de construir una sociedad socialista. Pensando en función de todos, alejando eso sí solo el 1% de la población que no es compatible con esa posibilidad, es decir solo la gran burguesía no estaría dispuesta a aceptar un planteamiento político de esta naturaleza.

Los números están claros definidos en Venezuela. Un 35% esta con el gobierno y un 15% con la oposición, El otro 50% no está con nadie, es el gran elector. De este porcentaje 30% podría cuadrarse con el gobierno o con la oposición si genera una política atractiva y de combate. El otro 20% nunca vota, allí hay de todo y claro está ese famoso 1% enemigo del pueblo y quien llama por una invasión ya.

Como vemos es la hora en que los grupos de oposición deben sentarse, deben reflexionar y entender que la política es la única razón lógica para cambiar el país, es la hora del pensar profundo, alejemos las pasiones y que triunfe la razón. Nunca olvidemos una invasión será catastrófica para todos nosotros. Hace treinta años Panamá fue destruida, seamos sensatos y reflexionemos, los gringos no pelearan por nuestra democracia ni por nuestra libertad, ellos solo quieren nuestros recursos mineros y en especial nuestro petróleo.

Seamos venezolanos y apartemos nuestras diferencias, pero entreguemos nuestras vidas a luchar por el pueblo. Culminando esta Semana Santa y desde lo más profundo de mi ser hago está llamado a toda la ciudadanía, a todos y todas las personas justas del país. Seamos reflexivos y no permitamos que la locura de un Trump, copiándose de un Ronald Reagan, repita la historia. La patria de Bolívar nos necesita a todos.



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Asdrubal F. Márquez C.


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