Elecciones de noviembre y comunicadores populares

El calendario concebido por el CNE con miras a las elecciones de gobernadores, alcaldes y legisladores regionales de noviembre próximo se ha venido cumpliendo rigurosamente. De tal suerte que estas elecciones han de realizarse según lo previsto por el ente rector electoral del país.

Las voces agoreras que a comienzo de año se levantaron para negar o rechazar esta lid electoral, aduciendo un sin fin de sinrazones, se han ido apagando hasta prácticamente extinguirse aun cuando persisten unos últimos desesperados o mejor mojigatos (léase Baduel, Otero Castillo, Peña Esclusa, etc.) que todavía alimentan la peregrina idea de la “salida rápida”, es decir, la vía insurreccional para salir del presidente Chávez; estos no terminan de entender que “deseos no empreñan” o peor continúan atados a los propósitos de los “halcones” de Bush en sus ùltimos estertores.

Lo cierto es que todo el país político se apresta a escoger los candidatos. Chavistas y opositores apuran sus esfuerzos para determinar sus respectivos abanderados. Por lo que se observa, en ambas tendencias, no se alcanzará el consenso en todos los niveles, no habrá unidad absoluta.

En la oposición, que las empresas mediáticas privadas, se empeñan en denominar el sector demócrata se apeló al consabido método del acuerdo cogollérico, salvo el caso del estado Aragua donde realizaron unas primarias organizadas por la tenebrosa y manipuladora ONG Súmate, dirigida por María Corina Machado, de tan nefasta recordación para cuando se llevó a cabo el referéndum aprobatorio del 2004.

En los sectores que respaldan al gobierno bolivariano y que impulsan el proceso revolucionario que se desarrolla en el país, en su expresión más fuerte, el PSUV, se realizaron elecciones primarias y universales para escoger a sus candidatos y actualmente se promueven amplios acuerdos con las otras expresiones políticas – organizativas que conforman la Alianza Patriótica destinados a alcanzar el mayor entendimiento posible en el marco de las realidades y subjetividades presentes en las regiones y municipios. Lamentablemente las fuerzas partidistas propiciadoras del cambio social no alcanzarán el deseado acuerdo integral al que aspira la base social chavista. Esta es la incontrovertible realidad que no se cambiará en los pocos días que faltan para la inscripción de candidatos en el CNE. A ciertos revolucionarios todavía les cuesta desprenderse de sus visiones particulares y grupales, las cuales anteponen a los intereses generales de la revolución y de la Patria Bolivariana.

Todos dicen comprender lo que esta en juego en este lance electoral. Todos aparentan entender la importancia de no cederle espacios a la derecha, que si bien hoy se observa, relativamente, debilitada, mañana, es decir, el año que viene podría levantarse con nuevos bríos desestabilizadores y golpistas, dependiendo de cuales sean los resultados de la elecciones del próximo noviembre. Esta que es una verdad de Perogrullo, ciertos revolucionarios la desconocen a la hora de disputar la cuestión candidatural concreta. Lo aparentemente importante (para estos revolucionarios) se superpone a lo realmente esencial.

Para la gran mayoría de los comunicadores populares poco nos importa, desde el punto de vista de las perspectivas revolucionarias, lo que acontece en materia candidatural en el campo opositor; más si nos interesa lo que suceda en el campo revolucionario. Por ello, no podemos permanecer ajenos e indiferentes a la diatriba planteada en las fuerzas o expresiones revolucionarias.

Para los comunicadores populares integrados al Movimiento Social de los Medios Alternativos y Comunitarios (MoMAC) que concebimos nuestro quehacer comunicacional como parte de la lucha integral por la democratización y socialización de la comunicación, por la defensa y profundización del gobierno bolivariano y de la revolución bolivariana, por la lucha contra el imperialismo y por la integración de los pueblos nuestroamericanos y, en fin, por la construcción de la sociedad socialista se nos hace imperativo tomar posición ante la coyuntura electoral planteada: llamar e incentivar la unidad de las fuerzas revolucionarias y de los movimientos sociales a todos los niveles y hasta el último momento y, en todo caso, apoyar a los compatriotas candidatos que sumen el mayor consenso en aras de derrotar las pretensiones de la derecha y los propósitos desestabilizadores del imperialismo. En esta coyuntura no hay espacio para la ambigüedad y la vacilación, los cálculos personales o grupales no tienen cabida. Patria, socialismo o muerte. Venceremos…

miguelugas@gmail.com


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Miguel Ugas

Miembro de la coordinación nacional del MoMAC

 miguelugas@gmail.com

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