Última semana del presidente Maduro, juego político y lucha de clases

Definitivamente la torpeza de la derecha no tiene límites a escala nacional e impactando negativamente a sus aliados internacionales, en el caso venezolano, las circunstancias les ofreció una victoria a la MUD en la Asamblea Nacional, y ellos por fortuna, para los hijos de la patria de Bolívar, la convierten en una derrota. Y voy a señalar solo las derrotas construidas a partir de su aplastante victoria legislativa, indicando que, las derrotas anteriores en esta última década se acumulan, y que, en algún momento provocarán una crisis severa en el campo de la derecha venezolana, situación no bien aprovechada políticamente por las auténticas fuerzas bolivarianas.

En la campaña electoral legislativa engañaron a todos sus electores, ofrecieron acabar con las colas y estas se multiplicaron; prometieron una Ley de Reconciliación Nacional y fracasaron al proponer una Ley de auto perdón e impunidad; le prometieron al gran capital la modificación de la Ley Orgánica del Trabajo y fracasaron, quisieron sumergir la Misión Gran Vivienda Venezuela en el mercado inmobiliario, para favorecer al gran capital y fracasaron; prometieron que en seis meses sacaban al Presidente Maduro en una combinación de Referéndum Revocatorio, Renuncia del primer mandatario nacional, Carta Democrática y también fracasaron. Según Ramos Allup, esta sería la última semana del Presidente Maduro, se cumplen seis meses, en ese acto de habla también se construyó una derrota.

Ahora bien, en el juego político y social, en el marco de la lucha de clases, la derecha se descapitaliza políticamente en un corto período de tiempo, y desafortunadamente no podemos aplicar con plenitud aquella máxima de Sun Tsu: “cuando el enemigo retrocede, atácalo”, ya que, la izquierda infiltrada en el Gobierno Nacional, en esta especie de promiscuidad ideológica, mantiene su capital político estancado, en tanto y en cuanto, no se han intervenido exitosamente las causas claves de la guerra económica, bachaquerismo, corrupción pública y privada, desabastecimiento, burocracia, inflación, inseguridad,  escasez de alimentos y medicinas, cauchos, baterías y otros repuestos para vehículos de transporte y de carga.

En una cultura rentista la gente quiere soluciones ya; la sociedad rentista, a diferencia de la sociedad industrial quiere dinero ya, no espera el desarrollo de la curva de ganancia de una sociedad industrial, por ello gana la batalla el bachaquerismo;  los mercaderes actuando en su máximo nivel de especulación, así que, la credibilidad y legitimidad en los resultados de los 15 motores es muy baja, las dificultades para un dialogo son de altísima complejidad, el juego está trancado a nivel cupular en la confrontación de la lucha de clases, solo si las bases se organizan y entienden la necesidad del sacrificio se detendrá una eventual guerra civil.

Llegó la última semana, que según Ramos Allup, el Presidente Maduro debía abandonar Miraflores, pero el juego político, en el marco de la lucha de clases, favoreció aplastantemente al Presidente Obrero, que combinó la movilización del pueblo y una buena estrategia diplomática, elegante y valientemente instrumentada por la heroína nacional Delcy Rodríguez, demostrándose que casi siempre, hijo de gato, caza ratón.  El gran Jorge Rodríguez (Padre), quien en una oportunidad en la Facultad de Ingeniería de LUZ, expresaría: “EL RIESGO QUE CORREMOS ES PARTE DEL DESPRENDIMIENTO QUE DEBE ANIMAR A LOS REVOLUCIONARIOS”



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Roger Lázaro


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