La mano Capriles



LA MANO CAPRILES

Más allá del mito que supone la historia del “lejano oeste”, término con que se denomina popularmente a los hechos históricos que tuvieron lugar en el siglo XIX durante la expansión de la frontera de los Estados Unidos de América hacia la costa del océano Pacífico, existe suficiente documentación referente a la existencia de los bandidos o delincuentes que transcurrieron su vida entre el cumplimiento de la ley y la ilegalidad.

La aparición de poblados, negocios, y demás infraestructuras en los territorios del oeste motivó la necesidad de hacer respetar la ley y perseguir a los delincuentes.

Nacieron así, las figuras del “Sheriff” y el “Marshall “, quienes se ocupaban de ejecutar las disposiciones locales y las federales, y con su nacimiento, pues surgieron las leyendas.

Una de esas leyendas habla de “Wild Bill” Hickock.

Narra la leyenda que el 2 de agosto de 1876, en el saloon Nuttal & Mann's Nº 10 de Deadwood, James Butler Hickock, más conocido como "Wild Bill", estaba jugando al póquer cuando un delincuente conocido como Jack «Crooked Nose» McCall se deslizó tras él y le descerrajó un tiro en la nuca. “Wild Bill” cayó silenciosamente al suelo sin soltar las cartas que atenazaban sus dedos: una doble pareja de ases y ochos, que se conocería desde entonces en el póker, como "La Mano del Muerto".

En los acontecimientos actuales, podemos ver reflejada la historia del “lejano oeste”.

Algunos “Sheriff´s, colocados para que respeten y hagan respetar la ley, ahora se erigen como vaqueros y haciendo uso de sus “Colt´s y Winchester´s”, han traicionado sus juramentos de respeto a la constitucionalidad y se han convertido en pandilleros al margen de la ley.

Se sienten a sus anchas. Han atracado “diligencias”, establos, se han robado caballos y no contentos con ello, pues pretenden que les legalicen sus acciones, todas ellas, al margen de la ley.

Han olvidado algo: “los carapálidas”.

Esos indios “pata en el suelo” que nunca tuvieron nada, siendo los dueños originales de todo.

Los rechazados de siempre. Los que Galeano llamara “los nadies”.

Allí están, dispuestos a defender la dignidad patria, ante los que vergonzosamente pretenden exhibir a Venezuela como un país donde se roban elecciones; insultando la inteligencia humana cuando argumentan las razones por las cuales se atreven a crear una crisis política, aduciendo que el “fraude electoral” está en los cuadernos electorales, más allá de lo que supone el hecho cierto que ellos tenían testigos en todas las mesas electorales y que ninguna irregularidad pudo haberse cometido sin la anuencia de sus correligionarios.

Esos “pata en el suelo” no tienen “Colt´s ni Winchester´s”. Tienen dignidad.

Tienen un líder. Y no pasará mucho tiempo en entrar junto a ellos, al saloom donde los cuatreros juegan la mano de póker anti-democrática; y descerrajará un tiro con el arma constitucional al “vaquero robado”, quien caerá, como “Wild Bill”, atenazando en una mano su carta: las instrucciones del Departamento de Estado norteamericano.

Allí quedará la leyenda: LA MANO CAPRILES.

olezmar@gmail.com



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Orlando Lezama

Ex miembro del Cabildo Metropolitano de Caracas

 olezmar@gmail.com      @OrlandoLezama

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