La oposición venezolana juega al golpe

Es difícil entender a la oposición venezolana, sobre todo cuando se trata de un oposición que no tiene arraigo, ni principios, ni defiende valores patrios, absolutamente entregada a los designios imperiales, desplazados por todas las vías aquellos opositores serios que pudieran encabezar una oposición coherente, nacionalista, en defensa de los intereses venezolanos; al contrario, los que realmente manejan a la oposición son los que le han entregado el alma al diablo, es decir, al imperio y por ende siguen su plan. El resto de la oposición se ve arrastrada hacia situaciones que aún cuando no estén de acuerdo con ella, la perversa dinámica opositora los termina llevando a un callejón sin salida que solo desemboca en el golpe de estado, el magnicidio y el incendio del país por los cuatro costados.

A pesar que los opositores hacen “campaña electoral”, dicen acogerse a la constitución, dicen defender la constitución bolivariana, el plan golpista siempre está presente, entre otras cosas porque son los lineamientos de sus amos, el imperialismo y sus corporaciones. Para entender el drama de los opositores venezolanos debemos comprender bien como funciona el imperio. Cabe señalar que ni siquiera el presidente de EEUU puede contradecir el poder de las corporaciones que con el auge en décadas pasadas del neoliberalismo fueron capaces de copar todo, incluso los estados y todo el sistema que abarca lo económico, lo político, lo cultural, etcétera. Ya el capitalismo no funciona con la visión vieja del estado, ahora son las corporaciones que sin rostro manejan los gobiernos, diseñan su estrategia de dominación universal; EEUU sigue apareciendo a la cabeza por su enorme arsenal industrial militar, pero en realidad ni siquiera su gobierno tiene autonomía, todo está enmarcado en las decisiones de poderosas corporaciones. Si esto ocurre con EEUU, qué podemos pensar de estos peleles de la oposición venezolana que ni siquiera son capaces de caminar por sus propios pies y actúan en base a los financiamientos de grupos económicos, grandes y pequeños.

Lo ocurrido en Libia nos muestra un imperialismo capaz de cualquier cosa por recuperar sus espacios geoestratégicos; el tema energético se convierte para las grandes corporaciones en algo de vida o muerte, el surgimiento de gobiernos con cierta independencia son un riesgo para la política  imperialista, más aún si asumen la claridad ideológica que está asumiendo la revolución bolivariana; entre otras cosas están los planteamientos de la ALBA, lo sugerido por Ecuador y luego apoyado como suyo por Venezuela en la creación de el SUCRE, (Sistema de Compensación Regional) para irse desenganchando de la dependencia del dólar, además lo referente a todo un conjunto de acuerdos bilaterales que luego podrían ser multilaterales entre los países que no están bajo los lineamientos imperialistas. Todo esto aterra al imperio y por ello no escatima esfuerzos en evitar la independencia política de los países. Si esto ocurre a nivel de los estados, qué se puede esperar de un grupo de partidos que se unen gracias a que la embajada estadounidense los obliga, les lanza línea y los sienta a conversar y acordar aún con todas sus diferencias. Las últimas declaraciones de Ramos Allup son elocuentes, deja entrever las diferencias, sin embargo, en vez de intentar como partido fortalecer su visión, ya que principios no tienen, y nos referimos a la cúpula adeca, otro concepto tenemos de la base, se pliegan a las alianzas que aglutinan a todo el campo opositor con un único objetivo: sacar a Chávez, ellos deducen que sacando a Chávez acaban con la revolución bolivariana, cosa absolutamente cierta.

En un escenario en donde logren por alguna vía sacar a Chávez, la vía electoral es muy remota, sin embargo juegan a ello pero con la intención de crear escenarios favorables para el golpe de estado. No es nuevo esto, por eso aunque dicen respetar la constitución y las instituciones las bombardean, las atacan, intentan imprimirle a éstas un manto de ilegalidad, hablan de ilegalidad y “violaciones” a la constitución por parte de Chávez, de la fuerza armada, de los movimientos sociales, del pueblo organizado etcétera. Es su estrategia deslegitimar para producir el ataque, el zarpazo, el golpe pues…

Es iluso pensar entonces que evaluando bajo esta óptica el comportamiento y la actuación de la oposición, nos creamos el cuento de una oposición que va a participar en elecciones y va a reconocer los resultados de una elección con caballerosidad. Es por eso que actúan como actúan; a pesar que el gobierno abre el diálogo, concebido como el debate de ideas y proyectos, la oposición se empecina en negar todo esto, a ellos no les interesa debatir proyectos porque no lo tienen, les importa es asirse del poder para retornar al modelo burgués y entregarle el país a las grandes corporaciones imperialistas que necesitan de nuestro petróleo para continuar con su hegemonía. En esos cálculos no aparece el pueblo, poco importa, salvo para aportar su mano de obra y su fuerza de trabajo que cree riqueza que ellos, los imperialistas, seguirán robando.

El plan imperialista es claro, unir a todos los disidentes a Chávez, a la revolución, dividir al pueblo, sabotear todos los proyectos que van dirigidos hacia la consolidación de programas de corte socialista, dividir el ejército, el PSUV, los aliados del polo patriótico, en fin, dividir todo para poder dar el golpe de estado.

La derecha sabe muy bien que con la constitución bolivariana le es imposible gobernar, por eso la eliminarán de un plumazo, tampoco aceptarán a unos consejos comunales y una ley del poder popular, menos un ejército bolivariano, menos un partido socialista, ni el comunista ni nada que huela a revolución… ¿Cómo acabarían ellos, la derecha, con todo esto? Solo a través de un golpe de estado cruento, peor que el de Pinochet en Chile, con una represión aún más sangrienta que en ese país, sería la única forma como la oposición de la mano de las grandes corporaciones imperialistas, cuyas sucursales son las embajadas de EEUU, lograrían doblegar todo este movimiento independentista que está ocurriendo por el mundo.

De allí los virulentos ataques contra militares como Rangel Silva, Alcalá Cordones y todo aquel que ellos consideran peligrosos para lograr sus objetivos de asaltar el poder en Venezuela, y hablamos de asalto al poder, en realidad de eso se trata.

La posición del gobierno ha sido muy astuta, coherente y en concordancia con sus principios: somos defensores de la democracia bolivariana, la promovemos y la impulsamos. Los ejemplos son claros, el poder popular ya no es una quimera, la fuerza armada al lado del pueblo ya no es una utopía, el desarrollo de las fuerzas sociales y la organización de las mismas tampoco es un imposible, la construcción de un estado socialista en el marco de una batalla permanente contra el viejo estado tampoco es algo de las nebulosas, se puede lograr a través de las misiones, de hecho se ha logrado. Con todas las dificultades, con todos los errores, con todas las fallas, a pesar de todo esta revolución avanza, en este sentido es importante enviarle un mensaje a la oposición seria y responsable, esa oposición que no comparte nuestras ideas pero que tampoco comparte que este país se convierta en una carnicería…es el momento de marchar, en medio de las diferencias hacia la conformación de escenarios en donde se pueda confrontar las ideas entre la oposición y el gobierno, pero con una oposición seria, capaz de criticar lo que consideren que no comparten, incluso de defender sus modelo capitalista, pero con dignidad, sin estar atados a los designios de una embajada.

Por otra parte es importante llamar las cosas por su nombre, que el país opositor entienda que un escenario en donde nos quiere llevar esta oposición irresponsable, entregada a una potencia extranjera, sin proyecto nacional y financiada por poderosas trasnacionales cuyo único objetivo es apoderarse de las riquezas del país. También es importante que asumamos que estos planes opositores van más allá de una oposición racional, por eso se comportan como se comportan.

latojeda@gmail.com



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Luis Alberto Toro Ojeda.

Publicista. Militante de izquierda. Integrante del Frente Bicentenario de Campesinos del estado Trujillo. Integrante del PSUV.

 latojeda@gmail.com      @latojeda

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